Falta definir quién será el segundo arquero, pero podría decirse con certeza que Unión, por primera vez en muchísimo tiempo, se fue a la pretemporada y tuvo más de un mes de trabajo con el plantel completo. Esto es algo que no se daba en años. Y deja, como aliciente, el hecho de que los típicos comentarios de comienzos de torneo ("tal o cual jugador no hizo la pretemporada", "falta tiempo para que se conozcan", "el equipo no tiene ensamble porque los refuerzos llegaron sobre el final") queden, esta vez, archivados y como parte del recuerdo.
Repasando los equipos que está armando Trullet en las prácticas, también se llega a otra conclusión: tiene dos jugadores por puesto. Y en algunas posiciones habrá una sana competencia.>
Trullet puede armar dos defensas distintas, en el caso de jugar con línea de tres o línea de cuatro. Y hay, en cada una de las alternativas, jugadores que tranquilamente pueden ser titulares. A saber: si se juega con línea de cuatro y lo hacen Fontana, Canuto, Desvaux y Marcos Torres, están quedando afuera tres futbolistas que podrían quitarle el puesto a cualquiera de ellos: Yacob (titular en el anterior torneo), Mosset (titular y capitán cuando se fue a Ecuador) y Vera (titular hasta que se lesionó a principios de este año).>
Lo mismo sucede en el mediocampo y también en la delantera, ya que éstos son los puestos en los que Unión salió al mercado a buscar las cuatro contrataciones que los dirigentes prometieron en la plataforma electoral.>
Unión tiene, por fin, un plantel estable, una base a la que hay que trabajar, potenciar y también perfeccionar con la llegada de los refuerzos. Pero nadie discute que, esta vez, las cosas se hicieron en forma diferente, con mucho más seriedad.>
Dependerá de Trullet para que este grupo de 21 ó 22 jugadores, en condiciones de discutir los once lugares sin que se resientan demasiado el esquema ni el potencial, puedan convertirse en un equipo capacitado para asumir el protagonismo que tanto se desea.>