Los planteles ganaderos se trasladan o están condenados
Serio problema de sequía afecta al norte provincial
A pesar de las lluvias de enero, en el departamento 9 de Julio las precipitaciones escasean desde hace tres años. No hay forraje para sustituir pasturas y el agua incluso falta para el consumo humano.

"Realmente estamos atravesando una situación que pasa del desastre y llega a la catástrofe". Luis Hajduczyk administra un emprendimiento familiar ganadero en Gregoria Pérez de Denis, departamento 9 de Julio, y refiere en esos términos al severo problema de sequía que amenaza al ganado y hasta al consumo humano del vital elemento.

Hajduczyk le comentó a El Litoral que "las últimas lluvias importantes fueron los 200 milímetros que cayeron en enero. Pero de febrero en adelante sólo tuvimos lluvias de 15 ó 20 milímetros" que no alcanzaron para reponer humedad en los suelos y menos aún para restablecer reservóreos de agua para los animales.>

"Venimos con deficiencia de lluvias desde el 2004 al 2006. Y si bien tuvimos precipitaciones importantes en enero, eso no alcanzó para normalizar esta zona en la que estamos lejos del río y donde no hay aguas abundantes".>

En la región afectada no se ha sembrado para la cosecha fina ni se ha podido contar con pasturas para el ganado, que es cruza europea y no tiene la resistencia de las razas índicas. La exigencia de calidad del mercado desplazó a las especies más resistentes y la sequía reedita el problema.>

"No hay pasturas para el ganado; alfalfa, avena ni melilotus. No se puede hacer la reserva en verano y esto ha desbordado todo lo previsible", relató Hajduczyk. Algunos grandes establecimientos de la zona trasladaron miles de cabezas hacia campos con agua disponible, pero no todos los establecimientos cuentan con medios para hacerlo.>

"Esto significará la mortandad total de la hacienda, que ya no se puede ni vender; muchos ejemplares están en un estado de debilidad tal que ni siquiera se pueden trasladar". Margarita y la estación El Nochero padecen especialmente el problema e incluso las autoridades comunales tienen diseños de emergencia para la provisión de agua para consumo humano. "No hemos tenido contacto con funcionarios, ni el senador del departamento ni gente del ministerio", relató el productor ante la consulta.>

En emergencia

El departamento 9 de Julio, así como los de Vera, General Obligado y San Javier están alcanzados por la declaración de emergencia agropecuaria nacional. La decisión está contenida en una resolución conjunta de los ministerios de Economía y de Interior.

La medida refiere a la sequía entre el 15 de octubre de 2005 y el 30 de junio de 2006, pero las resoluciones respectivas fueron fechadas en La Nación el 24 de mayo último, lo que habla a las claras de la demora que hay entre el problema y el paliativo.>

Panorama complicado

Por su parte el secretario de Agricultura de la provincia, Daniel Costamagna, reconoció que "en el departamento 9 de Julio no sólo se está agotando lo que nosotros llamamos las represas, sino también la disponibilidad de agua en las napas".

Añadió que "se agota el agua buena para hacienda y lo que queda está desmejorada en calidad y complica muchísimo el panorama de la ganadería. Ayer, estuve recorriendo la zona y es posible que se tengan que evacuar más campos", dijo el funcionario santafesino en referencia a los planteles ganaderos.>

"Es una contradicción con lo que pasó en el centro-sur de la provincia y las inundaciones por lluvias; esto es muy serio y el problema no está resuelto porque tampoco hay disponibilidad forrajera" en el centro y sur de la provincia.>

"Este es un invierno sin precedentes; las estadísticas dan más de 40 heladas en el norte de la provincia desde hace dos meses; para referenciarnos, el año pasado a esta altura llevábamos 10".>

Más allá de los beneficios impositivos y crediticios de la emergencia, Costamagna remarcó que lo que puede hacer el Estado a mediano y largo plazo pasa por el Consejo de los Bajos Submeridionales para el manejo del agua de la cuenca ganadera.>

Cuatro meses

"Lamentablemente la sequía se va a prolongar", anticipó Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología. Consultado por El Litoral, señaló que "se intensificaron los vientos del sudoeste y no está entrando humedad" a la región.

"Lo que está ocurriendo es que quedan apenas dos focos de precipitaciones en todo el cono sur: uno sobre Brasil, específicamente sobre los Estados de Santa Catarina y Paraná, y otro sobre Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Pero hacia el Oeste se corta el aporte de humedad".

Sierra señaló que "con el enfriamiento del Pacífico hay un estado de `La Niña' que hace que las precipitaciones estén en promedios por debajo del 50 % de lo normal" en el subcontinente.

"Probablemente no vaya a llover significativamente hasta noviembre; en octubre mejorará pero todavía con frío y en noviembre se acercarán a lo normal, sin llegar a los promedios históricos de la época", estimó.

Apuntó que "en diciembre si los vientos subtropicales entran se puede dar vuelta el panorama de cara al otoño de 2008", pero reiteró que lo concreto por ahora es el "frío seco por cuatro meses más".

Nada puede

solucionar el problema excepto la naturaleza. Pero administrar la crisis demanda soluciones más rápidas de las que se pueden encarar con declaratorias de emergencia que llevan meses de gestión. El problema se presenta ahora con la sustentabilidad del modelo económico para el norte, que se apoya especialmente en la actividad ganadera; sin animales y con agua escasa, tampoco la gente se puede quedar en la zona.