La nueva propuesta del Grupo Extensión 1 es la obra "Proyecto Caperuza (lo otro en lo mismo)", escrita a partir de la dramaturgia de autor-director-actor, a cargo de Mariano Dufour, integrante del grupo Biciclisis, quien ya en "Sangre que devora" demostró su gusto por dicha estrategia creadora. Se estrena este sábado 4, a las 22, en Taller Casa de Arte, 1° de Mayo 2924, donde también habrá funciones el 11 y 18 y los domingos 12 y 19, a las 20.
En la puesta en escena hay tres mujeres -"Ellas", interpretadas por Cintia Bertolino, Diana Moyano y María José Percara-, con cuerpos que viven el instante en el cual se juega la existencia, personajes que balbucean "algo" que otro contó (tal vez ellas mismas, en otro tiempo y lugar) y quedó "grabado" en la memoria. A partir de aquí la lucha por acordar, recordar el cuento.>
Los jóvenes hacedores del espectáculo sostienen que "Ella B. (la de los enanos), Ella C. (la hermanastra espantosamente dulce) y `la Caperuza' son personajes `desgajados', en los cuales no existen marcas identitarias, de clase social o vínculos internos claros entre `Ellas'. Tampoco hay prehistoria, ni psicología del personaje que funcionen como marco interpretativo; hay elementos que generan anclajes con los cuentos, pero se utilizan de manera subversiva. `Ellas', entonces, se presentan como estados, intensidades, flujos y cortes intercambiables de otro devenir".>
"Estos personajes dialogan pero con dificultades comunicativas entre sí, por momentos no parecen ser coherentes u orgánicos. Tal vez porque el mundo tampoco lo es".>
Mariano Dufour es quien destaca que "en ese sentido la obra pretende provocar al espectador acerca de la construcción de sentido, su constitución narrativa, siempre parcial y mediada por el orden simbólico vigente. Ponemos el énfasis en la narratividad del cuento/vida como forma de dar sentido a la experiencia en la vida cotidiana, que en tanto construcción humana es ficticia, da `ilusión de realidad', sólo una mirada. La experiencia es compleja y múltiple, es más abarcativa que la percepción".
Diana Moyano dice que "hay cosas muy fuertes; por lo que quizás el espectador no deba tratar de `entender' todo lo que ve escénicamente, sino hacer un registro de las situaciones que en la obra se presentan y analizar qué le generan".>
En el proceso dramatúrgico se les solicitó a las jóvenes actrices que improvisen utilizando como disparador personajes de cuentos -Blancanieves, Cenicienta y Caperucita- con el fin de "deconstruir" su estructura y sentido en tanto cuento y no representatividad de la historia de los mismos. A partir de allí se construye una trama de relaciones que poetice los roles (de los cuentos/vida) y que dinamice los ámbitos. En esa construcción el cuerpo será el eje de experimentación.>