La niña recién nacida que había sido declarada muerta y llevada a la morgue de un hospital de la localidad bonaerense de Monte Grande falleció ayer por la "falta de maduración" de sus órganos, informó el director médico del policlínico, Mario Polcella.
El deceso se produjo en el hospital Santamarina. La niña, llamada Brisa Milagros, nació en un parto prematuro, con 22 semanas de gestación, y fue declarada muerta y llevada a la morgue del sanatorio, aunque un empleado advirtió que permanecía con vida.>
El caso, el segundo de una persona que es llevada a la morgue y a la que luego se le detectan signos vitales, motivó la apertura de una investigación "desde el mismo momento que se dieron los hechos" para "buscar una explicación científica" a lo sucedido, dijo Polcella en declaraciones a la prensa.>
El director explicó que "esto va a ser analizado por un comité de alta jerarquía para arribar a una conclusión" y sostuvo que "fue un parto de urgencia por un bebé prematuro y, en ese momento, se constató que la chiquita estaba sin signos vitales.>
"Se hicieron todas las maniobras de reanimación. Después de 40 minutos de resultados negativos de todas esas maniobras, se decidió dejarla un tiempo en observación y, al cabo de un hora, se la trasladó a la morgue al no tener más signos vitales", añadió.>
La niña permaneció "tres horas en la morgue", cuya "cámara frigorífica estaba en reparación, por lo cual se había decidido descongelarla. Obviamente, se dieron condiciones que obraron a favor de la nena", sostuvo el profesional. >