Teresa Pandolfo
Esta semana, pasó por Santa Fe el embajador de Uruguay, Francisco Bustillo Bonasso, diplomático de carrera, que se encuentra desde hace dos años radicado en Buenos Aires. La intención de la visita fue fortalecer la relación "entre Uruguay y las provincias argentinas, sobre todo, con aquellas que han estado tan cercanas a nuestra historia, como Santa Fe", puso de manifiesto, refiriéndose a la Liga de los Pueblos Libres que, en 1815, a instancias del Gral. José de Artigas, integraron Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Las Misiones y la Banda Oriental.
Bustillo entregó una invitación del presidente Tabaré Vázquez al gobernador de Santa Fe para visitar su país. Esto se ha producido tras un encuentro que ambos mantuvieron el mes pasado, en Asunción. Luego, compartió reuniones con empresarios de la Bolsa de Comercio y de la Unión Industrial. "El elemento central de la visita fue conversar con las fuerzas vivas, no sólo por la riqueza de la historia que en común tenemos, sino por lo que representa esta provincia para la Argentina. Cuando se hace referencia a la Argentina como granero del mundo, se está diciendo también Santa Fe como granero del mundo", precisó el diplomático.>
Las derivaciones del diferendo por la pastera Botnia, ubicada frente a Gualeguaychú, no pudo estar ausente en la entrevista, dado que, a pesar de ser una situación no querida por las partes, está presente en las relaciones entre ambos países. La pregunta, entonces, fue qué actividades cambiaron en el comercio y en las oportunidades de negocios a partir de dicho conflicto.
"Esta situación no deseada, no querida por nadie y tremendamente dolorosa creo que terminará siendo una anécdota en la historia en común que tenemos. Pero lo cierto es que a esta anécdota la estamos viviendo con mucho dolor. Afecta las relaciones en general, más allá de que, entre comillas, se haya logrado encapsular el diferendo por parte de ambas cancillerías. En ese sentido, hay que rescatar el hecho y poner lo mejor de nosotros para que simplemente sea una anécdota. Pero, en los efectos comerciales uno lo puede palpar", explicó Bustillo.>
Ante una pregunta, señaló que entre las actividades que se han visto afectadas se encuentra la turística, "no tanto en la temporada estival -dijo- porque Punta del Este ha seguido teniendo turistas de distintos países, pero sí hubo una merma en la afluencia de visitantes en la zona del Litoral". Se refirió, en este sentido, al bloqueo de los puentes fronterizos ubicados en la provincia de Entre Ríos -en algún caso, en forma permanente, y en otros, intermitente.>
Sin embargo, Uruguay ha seguido recibiendo inversiones argentinas. "Así como uno habla de la punta del iceberg con referencia al diferendo por la pastera, esto no sólo nos ha comprometido mucho más en su solución, sino que, además, representa la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos la existencia de una relación bilateral. Hemos estado con empresarios locales y lo que uno puede rescatar es el sentimiento en común que definitivamente compartimos y la apuesta de aportar hechos positivos. Si, en forma natural, la relación es buena, más lo es cuando hay una apuesta de todos los actores directos e indirectos de buscar las formas de profundizarlo", explicó Bustillo.>
Se le comentó al diplomático que era palpable el crecimiento económico de Uruguay, en los últimos años, punto entre los que se destaca la exportación de lana.
A su juicio, esto se debe a que "Uruguay, con matices, desde 1985", posee "una política exterior de Estado". A este punto lo considera una fortaleza de su país, que "se ha construido sobre dos grandes presupuestos: respeto al Estado de Derecho y a la democracia representativa, teniendo como pilares a la ley, la Constitución y al Derecho Internacional; ésta es la mayor virtud y la mejor carta de presentación de Uruguay", sostuvo. A continuación, reconoció que su país adolecía de algunos recursos naturales, pero enseguida rescató "las magníficas playas de su país y la fuerte apuesta de servicios al turismo.>
"Frente al mundo, Uruguay aprendió que no se trata sólo de exportar bienes y servicios, sino, además, de captar inversiones extranjeras como factor removedor de nuestra economía. Y para este punto es central el respeto por el Estado de Derecho, el respeto por las libertades y, fundamentalmente, la seguridad y la certeza jurídica".>
Bustillo Bonasso refirió el esfuerzo realizado por generar una clase política a la que califica como "excelente; que así es reconocida en los foros internacionales y que se ha constituido en una saludable carta de presentación en el exterior.>
"Ha habido una sana continuidad. Dentro de ella hay que mencionar la política forestal que se ha gestado desde 1987 en adelante, primero con la plantación de árboles, que siguió adelante en estos años y que culmina con este proceso industrial que ha dado lugar a las pasteras. Y, ahora, nos estamos planteando también que aparezcan las propias papeleras, como etapa final del largo proceso".>
El embajador, siguiendo la línea de pensamiento expuesta, sostuvo que Uruguay ha tenido "una clase política virtuosa", que responde a distintos fenómenos culturales que se fueron dando en su país. "Ha sido demasiado caro a nuestro ser nacional velar por esos principios y esas conductas", aseveró.>
Volvió al tema de las plantas celulósicas diciendo que "Uruguay ha resaltado estos emprendimientos industriales como las pasteras y lo ha hecho -subrayó- por lo que significan para la fuerte y sana economía que pretendemos llevar adelante, con el presupuesto de que se pueden concretar en el Uruguay y en el Río de la Plata todo, con el mismo grado de eficiencia que en el Primer Mundo. Basta para ello -agregó- buenos controles, la concreción de todos los monitoreos que sean necesarios, ya sea sobre la planta que está en estos momentos en discusión, como con las que en el futuro se instalen en el Uruguay".>
- �Cómo ve Uruguay su pertenencia al Mercosur?
El embajador Francisco Bustillo Bonasso sostiene que Uruguay reivindica su pertenencia al Mercosur, pertenencia que tuvo desde sus orígenes como miembro fundador.
"Pero las expectativas que tenía Uruguay hasta ahora no se han visto definitivamente cumplidas. Aspiraba en los aspectos económicos y comerciales pasar de un mercado de 3 millones de habitantes a uno de 200 habitantes y dejar de lado su carta de presentación en el mundo como Uruguay, sino pasar a ser Mercosur. A esto lo seguimos teniendo en el debe", asevera.
Indica que "se han hecho algunas cosas y a esto lo reconoce Uruguay pero han sido muchos los inconvenientes surgidos. Uruguay, por ejemplo, reclamaba algún tipo de flexibilidad para seguir su relacionamiento con el mundo. Aspiramos a imprimirle mayor profundidad en las transformaciones y que las virtudes de ese proceso nos alcancen a todos y en mayor medida".