De la Redacción de El Litoral
El eje de la agenda de Chávez en Buenos Aires explica, en parte, esa decisión. El presidente venezolano formalizará una nueva compra de bonos argentinos por unos mil millones de dólares -el Ministerio de Economía supervisaba, en el cierre de la semana, la modalidad de esa operación- y firmará un acuerdo para la construcción de una planta para la comercialización de gas natural licuado (GNL).
Ambos acuerdos suponen un gesto de respaldo para la administración kirchnerista. El primero facilita el endeudamiento en el mercado, en un contexto adverso signado por las caídas de las bolsas mundiales; el segundo implica, a futuro, un aporte para enfrentar las posibles derivaciones de la crisis energética. >
En la Casa Rosada aseguran que, como contrapartida, el mandatario venezolano podrá exhibir la ratificación de un vínculo político que despierta el recelo de Estados Unidos y Europa. >
Sin embargo, tras el paso del matrimonio presidencial por México -Kirchner dio una vuelta de página a la relación con ese país con un acercamiento formal al gobierno de Felipe Calderón- el gobierno apuesta a demostrar una convivencia más amplia en términos de política exterior; y, en especial, si en el medio existen acuerdos económico-financieros. >
Contra la hipótesis de que, en caso de llegar al poder, la esposa de Kirchner podría marcar distancia de la administración chavista, el gobierno parece decidido a demostrar en el próximo encuentro con el presidente venezolano que el vínculo no sufrirá alteraciones. "Fue la propia Cristina quien despejó esas dudas", explicaron fuentes oficiales.
El razonamiento de los funcionarios kirchneristas tomó como argumento central las declaraciones que la candidata presidencial realizó en su reciente visita a España. >
"Muchas veces los empresarios, en los foros donde son escuchados por los periodistas, hablan de tal o cual dirigente como si fuera un monstruo. Luego, en privado, los empresarios te dicen `estamos haciendo excelentes negocios, estamos ganando mucho dinero'. El doble discurso no es patrimonio único de los políticos", dijo en una entrevista que concedió al diario ibérico El País. >
Además, la primera dama advirtió que "la ecuación energética latinoamericana no se cierra sin la presencia de Venezuela y Bolivia. América Latina necesita a Chávez como Europa a Putin", razonó. >
Así, la Casa Rosada insiste en mostrar a los acuerdos económicos como uno de los principales motores de la convivencia con Chávez. >
Desde 2005 el gobierno venezolano compró papeles argentinos por alrededor de 4.200 millones de dólares en acuerdos directos, negociados entre Kirchner y Chávez. De concretarse la nueva operación en los términos que trascendieron, los préstamos a la Argentina habrán alcanzado la suma de 5.200 millones de dólares. >
Aunque la agenda de Chávez en Argentina puede sufrir modificaciones de última hora, se descuenta que llegará este lunes pasado el mediodía y se reunirá con el presidente y la primera dama en la Casa Rosada para suscribir los acuerdos. El capítulo político fuerte tendrá lugar en la residencia de Olivos. >
Allí, Chávez, Kirchner y Cristina Fernández compartirán una comida. A la madrugada, Chávez partirá hacia Bolivia.>
Representantes de la comunidad judía en el país expresaron su "rechazo y vergüenza" ante una nueva visita al país, este lunes, del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien mantiene fuertes lazos políticos con Irán, país sindicado como responsable del ataque contra la AMIA en 1994. Sergio Burstein, miembro de la asociación Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado a la AMIA, expresó: "Me produce rechazo, vergüenza ajena" la visita de Chávez.
Según consignó la Agencia Judía de Noticias, Burstein recordó que el mandatario venezolano "apoya totalmente la política de Irán, que postula la eliminación del Estado de Israel, niega la Shoá y se opone a que vengan a declarar al país los ex funcionarios gubernamentales que solicitó la Unidad Fiscal que investiga el atentado a la AMIA".
"No puedo separar los negocios de la sangre de más de 100 personas que en la Argentina fallecieron en los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA, y tampoco tengo la capacidad de entender que se puedan hacer negocios con quien convalida los dichos de Irán", afirmó Burstein.
Por su parte, el vicepresidente de la DAIA, Angel Schindel, expresó su "preocupación" por las posturas que asume Chávez "con respecto a Israel y la situación en Medio Oriente".
"La ruta aérea que une Teherán, Damasco y Caracas podría potenciar la penetración ideológica del terrorismo fundamentalista, apoyado por el gobierno iraní, en la región, que, de producirse, será muy negativa", advirtió Schindel.