El frío podría quedarse hasta mediados de setiembre
Los expertos aseguran que éste es un invierno típico
Que en invierno haga frío parece una novedad. Luego de varias temporadas sin registros bajos tan sostenidos, este año se caracterizó por temperaturas mínimas muy bajas y máximas que se mantenían apenas por encima de los 10°.

Si se hace una consulta entre allegados y extraños, será posible hallar una respuesta común: en este invierno el frío se sintió de una manera que no se recordaba en años. Y en algunas jornadas fue necesario recurrir -siempre que las condiciones económicas lo permitieran- a todos los atenuantes posibles. Hasta aquí la percepción del sentido común.

Si se consulta a los expertos, es posible concluir en que lo extraño es que se haya cumplido la norma. "Tenemos un invierno dentro de los patrones normales", explicó la Dra. Susana Gordillo, del Servicio Meteorológico Nacional. "No es un invierno nuevo, del que no existan antecedentes en lo mediato; es lo que antes era habitual y dejó de serlo simplemente porque así es el comportamiento de la naturaleza", aportó Stella Carballo, técnica investigadora del Instituto de Clima y Agua del Inta Castelar.>

O sea que no existe contradicción: hace mucho frío, tal y como recuerdan los más memoriosos.>

�Qué fue lo distinto? Que no hubo altibajos en cuanto a temperaturas máximas y mínimas, aportó Gordillo, quien señaló que tal vez otros años había más alternancia entre días más cálidos con otros más fríos. Esta vez las bajas temperaturas fueron continuadas. "Tal vez eso nos pronostique un verano con los mismos patrones -como está ocurriendo en Europa-, es decir, con temperaturas elevadas.>

Volviendo a esta temporada, la experta consideró que es una estación que transcurre "dentro de los patrones normales", sin alteraciones, con máximas de 10, 12 ó 13 grados y mínimas muy bajas. "Creo que estamos dentro de los patrones normales, y quien ha vivido otros inviernos podrá recordarlo", apuntó. "Lo que pasa -insistió- es que no tenemos memoria: ya hemos tenido inviernos muy crudos a los que, en este caso, se suma la falta de gas, la crisis energética y la falta de precipitaciones intensas".>

Gordillo aseguró que es imposible saber con anticipación si el próximo invierno será igual de frío. "Nos está costando bastante pronosticar estas entradas de aire frío que se producen por el oeste desde la altura de Mendoza, y no por el sur".>

Por último consideró que "aunque estamos con patrones invernales, esta semana vamos a tener temperaturas mínimas bajas pero con máximas de alrededor de 16°", lo que puede considerarse un verdadero alivio.>

Antecedentes mediatos

Para Carballo, de Inta Castelar, las características de este invierno no difieren demasiado de otros de las décadas del '20, del '30, el '40 y hasta del '60. "Simplemente que se dieron todas las condiciones de enfriamiento en los océanos que facilitan irrupciones polares y tuvimos un invierno como los de antes".

Si bien se espera que las bajas temperaturas continúen para las próximas dos semanas -hacia el jueves se espera otra entrada de frío polar- "los registros comenzarán a interactuar con más humedad y quizá no se sienta tanto, o las heladas no sean tan intensas como en julio".>

En cuanto a las perspectivas para el próximo mes, señaló que "allí donde se extreme la sequía, el frío se va a sentir". Y para el norte de la provincia confió en que "las condiciones, en cuanto a lluvias, comiencen a aliviarse".>

Frentes en continuo avance

Para el Lic. Enrique Rodriguez, director del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, los bajos registros termométricos obedecen a la "entrada de frentes fríos que llegan hasta Brasil y que otros años se desplazaban hasta Chaco y Santa Fe sin avanzar más". Agregó que "vienen cargados de humedad, por lo que llegan acompañados de nevadas importantes en el sur y centro del país, y lluvias y lloviznas como las que se registraron en los últimos días en nuestra zona".

Precisamente, por tratarse de un continuo pasaje de frentes fríos, ocurre que durante un par de días la temperatura sea más agradable, pero luego vuelve a bajar.>

Rodriguez evaluó que, de acuerdo con los datos que se tienen, esta situación se va a mantener hasta mediados de setiembre y consideró que, muy probablemente, el próximo verano se registren lluvias importantes, caída de granizo y días con temperaturas muy elevadas.>

El impacto en la ganadería

Uno de los costados menos pintorescos del clima y el continuo debate entre lo que parece y lo que la ciencia explica, es el impacto que cualquier cambio tiene en la actividad económica. Teniendo en cuenta las temperaturas bajas y sostenidas que se vienen registrando desde mayo, Stella Carballo, del Inta Castelar, coincide en que dentro de la actividad productiva, ese impacto se siente en la ganadería.

"Con una helada por día, los pastos no tienen respiro", diagnosticó la experta y señaló que "desde el Inta habíamos avisado temprano que el invierno iba a ser riguroso, y a los productores les habíamos recomendado hacer reservas de pasto".

Sin embargo, en nuestra región se produjo otro fenómeno que complicó todavía más un panorama que ya se presentaba como difícil: las inundaciones. "Es distinta la situación en lugares donde el otoño fue benévolo de aquellos que padecieron la inundación y, detrás y sin dar respiro, llegó el frío".

"Sin dudas -concluyó- la ganadería santafesina debe ser una de las más golpeadas del país".

Bajo cero

Entre los datos que registra el Centro de Informaciones Meteorológicas de la FICH, el 14 de julio hubo un registro mínimo de 2 décimas bajo cero, dato que -a pesar de lo que podría suponerse- no se repitió con demasiada frecuencia desde que comenzó el invierno. En tanto, en la estación meteorológica del Aeropuerto de Sauce Viejo, con datos que se obtienen a 500 metros sin obstáculos, las temperaturas extremas son más habituales. El 4 de agosto hubo 1.4° bajo cero.

De la Redacción de El Litoral