Relación gremial
Un rígido esquema laboral que condiciona a la EPE
Para ser empleado de la empresa no hace falta ser técnico electricista, pero sí integrar la bolsa de trabajo del sindicato Luz y Fuerza. Luis Obeid habló de un convenio "muy duro" y de la "estabilidad absoluta". Para la diputada Mónica Tomei, estos son aprietes sindicales.

"Me preocupa mucho el tema sindical; me parece que nos estamos manejando más por aprietes que por una estructura empresarial". La afirmación pertenece a la diputada radical Mónica Tomei, y fue realizada después de escuchar durante casi dos horas al titular de la Empresa Provincial de la Energía, Luis El Halli Obeid. Tras varias postergaciones, el funcionario concurrió a la Comisión de Obras Públicas de la Cámara Baja para exponer sobre diversos aspectos vinculados con la situación actual de la EPE.

Luego de hablar sobre su situación financiera, sobre cómo evolucionaron los números de la institución en las recientes gestiones y sobre cómo impacta el hurto energético, legisladores y funcionarios abordaron la situación del personal. Obeid había subrayado que en los últimos años la empresa disminuyó su costo salarial (de 4.500 empleados pasó a tener 3.000). Tomei preguntó entonces si esa reducción de personal no impactaba ahora negativamente en la prestación del servicio, por ejemplo, en la reparación rápida de los cortes. >

El interventor reveló allí los últimos movimientos en la planta: en estos tres años ingresaron a la EPE, 289 nuevos empleados contra 160 que se fueron por jubilaciones, exoneraciones o defunciones. Y muchos de los que entraron fueron destinados a los operativos antifraude, según detalló.>

Limitaciones

Pero Obeid no se quedó sólo en los números. Aprovechó la ocasión para referirse a las "limitaciones" que tiene la EPE para el ingreso de personal. Recordó que por el convenio laboral vigente, sólo pueden contratarse a quienes estén incorporados en la denominada "bolsa de trabajo" del Sindicato Luz y Fuerza. Otro dato: no hace falta ser especialista, ingeniero ni profesional; el único requisito es tener título secundario.

"El sindicato no quiere por ejemplo a los pasantes de la UTN", comentó el funcionario para graficar el grado de tensión que existe con el gremio en estos temas. Dichos pasantes son los alumnos de la Universidad Tecnológica Nacional que colaboran con la empresa en las tareas antifraude. >

"El problema laboral surge por un convenio muy duro y por una estabilidad absoluta", resumió el funcionario ante la consulta de El Litoral. "En la historia de las empresas eléctricas -completó-, los sindicatos han tenido mucho poder porque están administrando un servicio de alto valor estratégico y eso se refleja en los convenios que son siempre de sueldos más alto de lo normal. Siempre hubo también una idea de que el sindicato co-gestionaba con la empresa. Yo les dejé en claro que no estaba de acuerdo con eso, que a lo sumo ellos participaban diariamente a través del director obrero, pero no de la gestión, que es un patrimonio del Estado. Yo he generado fuertemente esta idea y me ha generado cruces fuertes con los sindicatos", admitió.>

Obeid explicó lo que significa en la práctica la evolución de la planta de personal: "En la época en que la empresa tenía más de 4 mil empleados, manejaba 4 mil millones de kw por año. Hoy tiene tres mil personas, pero maneja 8 mil millones de kw por año. Si esto se mide en términos de la relación costo-beneficio del trabajo, estaríamos en condiciones ideales", pero indudablemente, ello repercute en la atención y gestión.>

Conclusión

Todos los detalles precedentes fueron los que dispararon la afirmación de Tomei citada al principio: "Me preocupa el tema sindical; me parece que nos estamos manejando más por aprietes que como empresa", sostuvo.

La legisladora se mostró preocupada por esos mecanismos. "Se toman empleados de la famosa bolsa de trabajo, que solamente tienen que tener estudios secundarios y no una formación acorde con la finalidad de la empresa; hasta un médico hay trabajando allí -advirtió. Esto me preocupa. La EPE es una empresa con la gran responsabilidad de proveernos energía a todos los santafesinos y que se esté manejando por aprietes no es lo que corresponde". >

Tomei insistió en el aspecto de la formación. "Un chico que sólo tenga un secundario sin una terminación específica técnica vinculada con la actividad empresaria constituye un riesgo, porque si no tienen idea de cómo manejarse ante situaciones extremas arriba en una torre, podría desencadenarse una cantidad de accidentes, como de hecho ya se están dando", señaló.>

A su criterio, hoy en la EPE "falta personal fundamentalmente capacitado", y en ello radica parte de la explicación de las "falencias que presenta el servicio". >

El hurto energético

Una vez más, el problema del hurto energético que le genera pérdidas millonarias a la EPE, estuvo presente en el debate.

Luis Obeid recordó que entre las fallas técnicas y el hurto, la empresa pierde el 21 por ciento de la energía que opera, y advirtió que si bien se están haciendo muchos esfuerzos para combatir el robo, todavía no alcanza.

Según reseñó, se labran por día 9 mil actas en toda la provincia, pero la EPE "no tiene herramientas suficientes" para la sanción.

"Nosotros labramos las actas, pero es un hurto simple que tenemos que probar. Los operarios de la EPE tienen que actuar con mucha suavidad porque no tenemos el poder de la policía. El caso se judicializa, pero el juez suele priorizar otros delitos más graves, y este tipo de denuncias quedan en un segundo plano. Cuando el juez interviene, lo que hace es considerar si la denuncia es viable, y eso nos habilita para que nosotros sigamos juntando pruebas. Con suerte se llegan a hacer convenios de pago, pero sólo se cancela el último año en el que se estuvo robando. Muchos de los infractores, una vez que se va el inspector, vuelven a convocar al electricista para engancharse de nuevo. Los reincidentes son muchos y el operativo antifraude no es mucho más que esto porque no tenemos herramientas", insistió.

El funcionario aclaró que "roban todos"; los más pobres pero también los barrios residenciales, y reconoció que lo hecho "es insuficiente. Con todo lo que hicimos, se logró bajar al nivel histórico de robo que es el 21 por ciento y que había llegado al 25%".

Un bluf

En materia de operativos contra el fraude energético, "todo tiempo anterior fue un bluf; se hicieron simulacros pero el combate en serio comenzó ahora", había dicho Obeid durante la charla con los diputados. Después, en diálogo con la prensa, repensó el término y se rectificó. "No usaría el término bluf porque eso implica intencionalidad. Si lo usé me equivoqué en plantearlo. El bluf es para convencer de que uno está haciendo algo. En realidad, lo que pasaba era que se cumplía con la formalidad de tener un área de lucha contra el fraude pero no existía un trabajo sistemático. Desde que nosotros estamos pusimos mucho énfasis para resolver los problemas internos y ahora estamos tratando de que cuanto peso nos sobre, podamos destinarlo a la lucha contra el fraude", sentenció.

De la redacción de El Litoral