Los vecinos afectados pertenecen a Barranquitas Este y Oser
Reclamo por aguas servidas en dos barrios de la ciudad
En la esquina de Zavalla y Quintana fluyen líquidos cloacales desde hace un mes. Foto: Eduardo Salva

Los vecinos de dos barrios solicitan solución a problemas con aguas servidas que desde hace tiempo invadieron las calles. Tras numerosos reclamos realizados a la empresa Aguas Santafesinas, aseguran no tener respuestas.

Olores nauseabundos, contaminación, inodoros que no pueden evacuar los desechos cloacales y rebasan, cámaras sépticas saturadas, bocas de inspección que desbordan y hasta vecinos que deben hacer sus necesidades en la casa de un familiar cercano fueron algunos de los problemas detallados en dos sectores de la ciudad.

De Barranquitas Este fue el primer vecino que se contactó con El Litoral para manifestar que, desde hace un mes, por las tres bocas de inspección que se encuentran en la esquina de Zavalla y Quintana no dejan de salir aguas servidas. Tras su llamada, una mujer de barrio Oser advirtió que no puede tirar la cadena del baño porque "los residuos no se van del inodoro". La similitud entre ambos casos radica en la falta de respuestas de Aguas Santafesinas SA a las diversas situaciones que padecen, cuyos reclamos fueron efectuados.>

En Barranquitas Este

Por Quintana al 3600, muchos son los vecinos que al pasar tapan sus narices en la bufanda que llevan puesta o se las cubren con las manos.

"Esta situación la estamos sufriendo desde hace un mes. Ya hicimos numerosos reclamos a Assa pero sólo pudimos comunicarnos cuatro veces con la empresa", señaló Guillermo. Y agregó: "Pero el problema no se soluciona".>

Cuando Aguas Santafesinas se hizo presente en el lugar afectado, el vecino contó que sólo se limitó a destapar las tapas de las bocas de inspección pero no la cañería. Con ello, las aguas servidas siguen rebasando en cualquier horario del día y afectando la salud de las personas.>

"Tengo la entrada al garaje de mi casa por doctor Zavalla. Cada vez que atravieso la esquina con el auto, lo que queda en las ruedas va a parar al interior de mi domicilio", mencionó Guillermo como otro de los problemas que acarrea la situación. Y añadió: "En pocas palabras, esto que estamos padeciendo es contaminación pura".>

Por otro lado, el hombre referenció otro tema que, si bien es competencia municipal, también merece una solución: los hundimientos que presenta Quintana al 3600 en varios tramos.>

"Por 1968, se hizo el desagüe pluvial de la Cuenca N° 9 que va al Salado. Después, la Municipalidad colocó el pavimento y ahí empezaron los hundimientos", dijo Guillermo, aclarando que son los mismos vecinos los que tiran escombros para emparejar en nivel de dicha calle que "no recibe intervención desde hace cinco años".>

En barrio Oser

Hernán vive en Gutiérrez al 2600 desde hace 47años, cuando se casó. En diálogo con El Litoral, sostuvo que los problemas de cloacas son de larga data en el lugar pero que se acentuaron hace un mes "cuando los líquidos cloacales comenzaron a salir por el desagüe pluvial de la vereda".

"No sé cómo es que se filtran los líquidos pero la cuestión es que salen. El olor en la calle es terrible y es evidente que proviene de aguas servidas", indicó.>

Sumado a ello, el hombre sostuvo verse imposibilitado de ir al baño de su casa porque al tirar la cadena "todo sube". Así, confesó, cada vez que tiene una necesidad debe caminar hasta Gutiérrez al 2800 para acceder al baño de su hija.>

Reiterados fueron los reclamos de los vecinos a Assa. Incluso, indicaron haberse comunicado con el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) para que intervenga y acelere las soluciones.>

"No puedo precisar el motivo por el que está todo tapado pero sí que éstas son aguas servidas que estamos respirando todos. Ya no sabemos a quién más hablar para pedir una respuesta porque en Assa nos da siempre ocupado o nos atiende una voz que dice que los operadores están hablando", remarcó Hernán.>

Las cuadras situadas en Gutiérrez, entre Aristóbulo del Valle y San Jerónimo, y en San Jerónimo, entre Gutiérrez y Luciano Torrent, son las dos afectadas del barrio Oser cuyos vecinos requieren una pronta solución. "Tal vez con un trabajo simple se soluciona todo el problema... pero no viene nadie", dijeron.>

Alejandro, por su parte, mencionó que su baño hasta el momento no debió ser clausurado pero que observan que la cámara séptica de su domicilio está al límite.>

Por último, pidiendo disculpas por las situaciones escatológicas descriptas los vecinos de ambos barrios sostuvieron que lo único que pretenden son "soluciones a un problema que los afecta desde hace tiempo y frente al cual nadie les da una respuesta".>

De la Redacción de El Litoral