Fernando Peña vuelve a Santa Fe
El provocador
Talento. Es polémico, audaz, provocador. Pero nadie puede discutir el talento de Peña a la hora de subirse a un escenario. Foto: Archivo El Litoral

Peña conmueve siempre por el despliegue actoral y la manera descarnada de mostrarse en cada uno de sus espectáculos a través de una galería de personajes cuidadosamente elaborada.Le hace burla a la sociedad moderna de manera lacerante. Compone un sinfín de roles en medio de un clima envolvente para plasmar su cotidiano universo. En la radio -donde tal vez sea más feliz- construye diariamente una realidad divertida, pero que pega fuerte. En el teatro, su mundo es más doloroso. Tiene un público adicto, que lo ama y lo sigue en cuanta presentación realice. Este viernes actúa en el Teatro Municipal con su nuevo espectáculo.

Es controvertido y procaz. Lo sabe y también juega a serlo. Fernando Peña -que presentará su espectáculo "Ni la más puta y sit down tragedy" en la Sala Mayor del Teatro Municipal este viernes, a las 21.30- cala hondo al mostrar el interior del ser humano para traducir una sociedad descarnada en la que el tumulto, el vértigo y la presión colaboran para diluir la identidad.

Es en ese conglomerado donde sus personajes se entremezclan y en cada toque entre unos y otros se produce un dolor que solamente al principio puede pasar inadvertido. Tal como sucede con los hombres y mujeres que, aislados por el resto y por sí mismos, no encuentran el sustento que determine sus personalidades. Traducen angustia y fracaso, acostumbrados a sobrellevar como un peso habitual la agonía de sus problemas y cuestionamientos.>

Peña es un artista de avanzada para su época. Su medular poder de observación le permite otorgar vida a aquellos personajes y crear un nuevo estilo de comicidad que probablemente sirva de modelo a las siguientes generaciones de humoristas.>

Sus espectáculos son el disparador para conocer más a fondo la genealogía de esos seres, pero sobre todo apunta a subrayar la inmensa e inagotable creatividad del actor y su natural vena tragicómica. Lo sórdido está acorde con lo que traducen, una tristeza, un cansancio, un ánimo fatalista que son constantes. Sentimientos inexplicables para quienes no conocen qué y quiénes son. Nada más difícil, porque es hurgar en lo que es la vida, que no da tregua en su ritmo, pero es la que a medida que transcurre enseña con la experiencia.>

Las capas de la cebolla

Tras el estreno de "Ni la más puta...", el crítico Camilo Sánchez sostuvo en Clarín que como los buenos escritores de ficción, Fernando Peña se escuda en las voces de sus personajes para narrar parte de su mirada del mundo y, cuando quiere, abandona por un instante la máscara para detallar confesiones íntimas en el formato, casi, de una entrevista pública. Muchas veces las voces -la de los personajes, la del propio Peña- se funden y confunden en la denuncia o la belleza, como si se tratara de capas de una cebolla que se caen en busca del centro, del vacío.

Peña -destaca Sánchez- sacó a relucir algunas de sus máscaras más antiguas y otras, nuevas, que acaba de estrenar. Y Mega se transformó en un actor cuarentón, casado y con dos hijas, agobiado por el viejo mandato del inolvidable Pepe Parada que lo obligó a travestirse. Y después surgió María José, lesbiana empecinada en encontrar interpretaciones ocultas en la canción infantil Manuelita. Y también la creación más reciente, un evangelista negro, traducido por un cubano, que solicita el diezmo con mucha elegancia y carisma.>

Nosotros preferimos enfatizar que para este enorme actor la soledad ya no lo es tanto; cierta poesía se filtra en esos seres -los suyos, los que crea, a los que le da vida- que han comprendido de a poco que tienen identidad y pueden lograr la salida de la crudeza cotidiana y el pasado agobiante para afirmarse en el presente y sentirse más libres para encararlo. Eros y Thanatos. Provocación y ternura. La mejor síntesis para los tiempos que nos tocan transitar, con el talento enorme de un actor que sorprende.>

Roberto Schneider