Mario Ochoa, el hombre condenado a 16 años de prisión por abuso sexual de menores discapacitados y que antes de ayer escapó de su domicilio, se entregó esta madrugada en la comisaría primera de San Isidro, acompañado por su abogado Rubén Jones.
Ochoa ingresó a la 1.30 a la comisaría de Alsina 90, Martínez, y quedó alojado en un calabozo de incomunicados, alejado del resto de los detenidos, donde iba a permanecer hasta ser llevado a la alcaidía tribunalicia de San Isidro. Ayer, el gobierno había ofrecido una recompensa de 100 mil pesos para aquellas personas que pudieran dar algún dato puntual sobre el paradero de Ochoa que facilitara su detención.>
El comisario a cargo de la seccional, Luis Pavaro, dijo que al hombre "se lo veía preocupado, como una persona que estaba por perder su libertad".>
Explicó que el abogado Jones se comunicó con él y le "manifestó la intención de su defendido de ponerse a derecho. A la 1.15, se volvió a comunicar y me pidió que me acercara al estudio, donde se procedió a la detención", puntualizó Pavaro.>
El gobierno había ofrecido 100.000 pesos de recompensa por el paradero de Mario Ochoa.>
"No ofrezcan recompensa ni pierdan plata, porque lo que preocupa acá es la vida de Ochoa. Yo en un penal temo por su vida, sólo quiero que puedan garantizarle un marco mínimo de seguridad en ese sentido", aseguró el abogado Jones.>
Ochoa, casado y padre de dos hijos -uno de ellos, con síndrome de Down-, fue encontrado responsable de cinco abusos sexuales a chicos de entre 16 y 18 años que padecen la misma patología genética, a los que llevaba en una combi a sus respectivos colegios.>
El caso continuó generando polémicas entre los familiares y derivó en un pedido de juicio político por mal desempeño, presentado por el abogado Gregorio Dalbón contra los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro, que condenó a Ochoa y le otorgó el arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme.>
DyN/Télam