Enrique Cruz (h)
Leo Astrada piensa como si fuese técnico de River: en grande. Dice que está convencido de que va a pelear el campeonato con Colón. No suena a verso. Además, no creo que Astrada sea de esos técnicos que emplea la dialéctica como argumento para generar ilusiones y expectativas que no esté en condiciones de colmar. Él está convencido de que es capaz de pelear el campeonato. Y me parece que el problema de Astrada es, precisamente, ése. El de hacerse "esclavo de sus palabras", sometiéndose a una presión innecesaria.
Es que Colón viene de un año de sufrimientos. Y es posible que Astrada haya estado ajeno a los tiempos de incertidumbre que se vivieron con Toresani y Falcioni en la temporada anterior, porque desde el momento en el que llegó, todas fueron rosas: ganó 6 partidos y perdió sólo uno, incluyendo aquella resonante victoria ante Boca, con Riquelme, Palermo y Palacio en la cancha, cuando el equipo de Russo se quedó, en Santa Fe, sin chances de pelear el campeonato que ganó brillantemente San Lorenzo.>
Entonces, pasar de sacar la calculadora para ver cuántos puntos se necesitan para zafar del promedio, a pelear el campeonato, suena a exagerado. Y es una mochila que Astrada se cargó, casi como una autoexigencia. Si Colón llega a pelear el campeonato, este cuerpo técnico tendrá, indudablemente, una labor consagratoria. Pero el objetivo más terrenal, analizando lo que pasó y cómo se reforzó el plantel, es pensar en superar la campaña anterior. Sumar más de 28 puntos sería muy bueno. Pondría al equipo en los primeros cinco o seis lugares, indudablemente, pero además le brindaría un colchón de puntos óptimo para pensar en fortalecer una posición tranquila en la tabla de promedios y pugnar por la clasificación para una Copa internacional en el caso de que se repita o mejore la producción de puntos en el Clausura. No es pensar en chico; o como un equipo sin aspiraciones. Es tener los pies sobre la tierra sin olvidarse de lo que pasó y suponiendo que todo proceso tiene su tiempo. No se puede pasar de cantar a los gritos y desafinadamente, a ser Gardel. Y así suenan las palabras de este respetable entrenador que tiene Colón.>
Colón es un equipo que tiene un gran mediocampo, posiblemente de lo mejorcito del campeonato. En eso, Astrada tiene algo de qué agarrarse para pensar cómo piensa. Falcón es un verdadero león (Romagnoli en sus mejores tiempos con más juego y ascendencia sobre sus compañeros), Centurión tiene una zurda prodigiosa y cuando juega bien, el equipo lo siente; Grisales tiene todas las características del líder y conductor (sabe con la pelota, es inteligente para recibir destapado, tiene despliegue, interesante pegada...) y Esteban González debería recuperar la capacidad que tuvo en varios partidos del torneo pasado para ir a apretar con firmeza sobre la propia salida de los volantes rivales, porque le sobra presencia y estado para hacerlo. Está el "Rulo" Romero en el banco, como alternativa aún no tan requerida, y también Capurro. Son dos jugadores a los que se puede echar mano y no bajar tanto el nivel de rendimiento, sin contar el aporte que eventualmente podrían hacer otros, como el venezolano González o Iriarte.
* 1) La enorme capacidad de los volantes para hacerse dueños de la situación y manejar la pelota.
* 2) La importancia fundamental de Juan Carlos Falcón.
* 3) Los chispazos desequilibrantes de Emanuel Centurión, que cuando es figura termina definiendo partidos.
* 4) Las ganas de "Totono" Grisales de ser el eje del equipo.
* 5) El convencimiento estratégico de Astrada de salir a ser protagonista y a asumir la iniciativa de los partidos.
1) * La evidente falta de gol, denunciada por la enorme cantidad de situaciones creadas, sobre todo en los primeros dos partidos, y haciendo la salvedad de que los dos tantos del sábado fueron de tiro libre.
* 2) La necesidad de encontrar un delantero que sobresalga del resto. Hoy, los dos puestos del ataque no tienen dueño absoluto.
* 3) Cierta inestabilidad defensiva producto de errores individuales o colectivos (en el gol de Calderón, ante Arsenal, se siguió la pelota y no al rival, que tocó y fue a buscar la pared para luego definir).
Recaudación y racha.
46.400 pesos fue el monto recaudado, de acuerdo a lo que informó Rubén Moncagatta, secretario de actas e información pública de Colón, luego del triunfo ante Lanús en el Brigadier López el sábado. Además, el equipo llevaba 261 minutos sin convertir. Al último tanto oficial lo había marcado Juan Fernández, en la última fecha del Clausura "07, ante Central, también en el Brigadier López. Otro tema: el sector de tribuna visitante (popular y plateas) ha sido prolijamente pintado de color ladrillo, brindándole un muy lindo aspecto.