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"Por la fuerza del trabajo (1860-1940)" se llama la muestra fotográfica que quedó inaugurada este viernes en ATE Casa España de Rivadavia 2871 y que pertenece a la Biblioteca Nacional.
"La temática está directamente relacionada con aspectos candentes sobre nuestro actual mundo del trabajo y su inserción en la economía globalizada y, en tal sentido, estas antiguas fotografías sobre los trabajadores de mediados del XIX y principios del XX, funcionan como un sugestivo ámbito de reflexión y análisis, e inclusive como un puente histórico-visual entre aquellas y estas nuevas realidades", señala Abel Alexander, de la Fototeca de la Biblioteca Nacional.>
Alexander relató la evolución de la fotografía en la Argentina que estuvo ligada directamente a su expansión económica, "en consecuencia -sostiene- no se puede hablar de un desarrollo lineal de esta actividad, sino de procesos económicos que atrajeron puntualmente a los fotógrafos. Muchas de las fotografías seleccionadas fueron tomadas en aquellas provincias que se destacaron tempranamente como polos de producción ganadera, agrícola, minera y finalmente industrial".
Más adelante señala que los registros de trabajo ya se iniciaron en la década de 1850.>
"El retrato ocupacional, es decir, aquel cuyos elementos proporcionan información concreta sobre la profesión de la persona representada en él, fue un género que se difundió a partir de la década de 1860, gracias a la popular carte-de-visite. Se conocen interesantes imágenes de personas que posan con sus elementos de trabajo, algunos ejerciendo incluso profesiones liberales, como la de periodista, farmacéutico, fotógrafo o agrimensor.>
"Con la irrupción de la nueva fotografía, por el proceso negativo-positivo, gracias al adelanto de las placas húmedas al colodión y las copias fotográficas en papel albuminado, se inicia una rica etapa documental; por primera vez los fotógrafos se aventuran fuera de sus estudios y, con sus pesados equipos de toma y revelado, registran gran parte de aquella compleja sociedad decimonónica".>
"Había que trasladarse -puntualiza Alexander- en carruaje por los intransitables caminos de la época, transportando aquellos frágiles vidrios negativos, los cuales debían emulsionarse instantes antes de la exposición, tarea que se efectuaba en la más completa oscuridad y en el interior de aquellos improvisados laboratorios callejeros.
"Estas iniciativas tienen como punto de partida los estudios fotográficos instalados en el centro de las principales ciudades. Desde allí se partía a fotografiar los distintos oficios urbanos, precisamente aquellos "tipos populares" que, como los vendedores ambulantes, aguateros, lavanderas o pescadores de la ribera, conformaban una galería de personajes típicos de la época.>
"Este relevamiento sobre el trabajo urbano se complementaba avanzando sobre la rica realidad de extramuros. Nos referimos a las típicas tareas que en las afueras de la ciudad eran realizadas en mataderos, saladeros, curtiembres y pequeños astilleros.>
"Finalmente, y dentro de la estrategia comercial de aquellos artesanos de la luz, existieron iniciativas muy tempranas para capturar el vasto mundo del trabajo en las lejanas estancias criollas; gauchos y peones fueron testigos de la labor de aquellos gringos misteriosos que, con sus ostentosos aparatos, congelaron las rudas tareas de la doma, la yerra o el rodeo".>
DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL