Entrevista a Fernando Ardura, especialista en política ambiental
La Argentina debe fijarse prioridades nacionales
Sostiene que una estrategia de preservación de los recursos naturales no puede definirse al margen de la sociedad. La importancia de desarrollar un ordenamiento territorial. La concertación entre los actores con legítimos intereses y el rol del Estado.

Teresa Pandolfo

Se desempeñó como vicepresidente de Parques Nacionales. Estuvo en la ciudad con motivo de la presentación del relevamiento sobre Bosque Nativo que realizó la provincia. Dialogó con El Litoral acompañado por el Pablo Tabares, de la Fundación Hábitat y Desarrollo.

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- Para decir que un país posee una política ambiental, ¿cuáles son esos requisitos?-Primero hay que decir que el país debe tener prioridades. La política ambiental es parte de la política y de la economía. El intento de hablar de política ambiental como si fuera una particularidad medio artística, que no tiene que ver con la sociedad, es un intento de poner a un costado el tema, con la intención de que no la haya. No se puede hablar de política ambiental si no hablamos de sociedad. Esto es una ley general, pero reducir el tema de la política ambiental a fundaciones u ONGs, donde hay una ausencia del Estado, como sociedad implica que no haya política ambiental.Lo que debe hacer el país es fijarse prioridades nacionales. El interés argentino seguramente es diferente al de China, Estados Unidos o Sudáfrica. En nuestro país está la idea de concurrir a los congresos internacionales y traer paquetes tecnológicos, es decir, lo que se dice en ellos sobre cambio climático o sobre la diversidad. Alguien puede pensar que la conservación del Oso Panda, que es una prioridad en todos los congresos, también lo es de la Argentina, lo cual no es cierto. - ¿Cuáles son las medidas que deberían tomarse para decir que la Argentina tiene una política ambiental?- Primero, se debe decir que no hay una política ambiental y segundo, que no compremos las prioridades que nos venden en los congresos internacionales. Lo que no están claros son los intereses nacionales en política ambiental. La tercera cuestión es definir cómo ingresa la Argentina en el mundo: como un país con fuerte conglomerados urbanos y como un país productor de granos, de carnes, de alimentos elaborados y de materias primas alimenticias. Entonces, el tema central está vinculado con ese interés respecto del perfil económico con que la Argentina se involucra en el mundo. La política prioritaria de conservación es la preservación de los recursos naturales, que son la base de la sustentación económica de la Argentina y esto tiene que ver con un país que está perdiendo aceleradamente suelo, entendido éste como un capital natural que se acumuló durante décadas. Se implantó un monocultivo de una determinada especie, que come el suelo en un plazo de cinco o seis años, lo que hago es rifar este capital natural. Por eso, la Argentina tiene que conservar suelos y conservar agua. El nuestro es un país mega hídrico pero puede perder esta condición. ¿Podemos dejar de serlo por mal aprovechamiento del recurso?- Efectivamente. Si nosotros contaminamos los cursos de agua, los perderemos. Pensemos en el agua como en el petróleo. En 50 ó 60 años, el tema del agua va a tener una importancia como la del petróleo y nosotros tenemos este recurso, que va a ser el futuro de la Argentina pero lo degradamos y contaminamos. De seguir así, dentro de 60 años vamos a tener agua pero agua contaminada y ésta exigirá ingentes inversiones para poder utilizarla. Entonces, a este recurso lo estamos rifando.La Argentina debe tener básicamente una política hídrica que garantice la sobrevivencia y el uso racional del recurso; es decir una política que tienda a conservar el conjunto de los recursos naturales.El recurso no es sólo un componente de la Naturaleza, un recurso es algo que yo puedo utilizar. Entonces, debemos garantizar que estos recursos sean aprovechados en 80 años más, esto significa darles sustentabilidad. - Usted citó los suelos, el agua... ¿qué más deberíamos conservar?- Los bosques. Argentina también tiene un potencial muy grande respecto de los paisajes. En lo que hace a los paisajes naturales, nuestro país tiene una potencialidad turística muy importante. Su oferta es una de las más grandes instalada en América del Sur y muy similar a la de Estados Unidos y Canadá. La tiene la Patagonia y la está aprovechando muy bien, sustentablemente, conservando los bosques. También tenemos la Antártida y en el sector de los hielos continentales. Esta oferta está bien utilizada respecto de éstos últimos pero no en cuanto al tema antártico. La Argentina tiene, además, capacidad turística respecto de los ríos y de los bosques subtropicales, pero excepto Iguazú, en el resto de la región del NEA, no se está utilizando..

Ordenamiento territorial

-Estuvo en la presentación del relevamiento de bosques que hizo la provincia que concretó Alejandro Larriera. ¿Cuál es su opinión de lo ocurrido en el territorio?

- La provincia tiene una Cuña Boscosa que si sigue existiendo es porque la gente no tuvo necesidad de deforestar, porque sólo se lo hizo en un 7 por ciento en los últimos 14 años, que es una tasa muy baja en el norte de Santa Fe, por lo que la Cuña no fue afectada. >

Es un desafío para Santa Fe porque ahora con el cultivo de la soja y de otros que se pueden implantar en tierras no sólo pampeanas sino también chaqueñas, es decir semiáridas, el avance de la soja va a amenazar seriamente a la región del Chaco santafesino. Y Santa Fe tiene la oportunidad de comenzar su ordenamiento territorial. Porque el otro tema es que la Argentina no posee un ordenamiento de su territorio. >

Santa Fe, en particular, tiene la posibilidad y la oportunidad de iniciar un proceso de ordenamiento territorial que permita la coexistencia de las actividades de conservación, con las de turismo y con las actividades productivas primarias.>

Esto lo tendría que hacer el Estado convocando a todos los sectores de la comunidad. Tiene que haber un responsable que no esté sometido a las corporaciones. Porque éstas avanzan pretendiendo que su interés particular sea el interés general y aquí la cuestión es garantizar cómo se defiende el interés general en un proceso de ordenamiento territorial.>

Santa Fe hoy acaba de anunciar que desarrolló el catastro de bosques en base a un relevamiento satelital, predio por predio, junto al catastro de la provincia. Esto implica tener una herramienta que le permite saber a Santa Fe qué es lo que tiene y a partir de allí poder planificar. Claro, también está la posibilidad de que yo sepa lo que tengo y no haga nada. Entonces, dentro de 10 años se hará otro relevamiento y posiblemente el bosque se siga sin manejar, achicándose la cantidad de hectáreas de bosque natural y el avance de cualquier tipo de cultivo de manera irracional. >

Si tenemos la herramienta, debemos sentar a todos los sectores en una mesa, todos con intereses legítimos -no considerar a ninguno con interés ilegítimo-: el sector ganadero tiene tanta legitimidad como el agrario; el que planta soja tanta legitimidad como el maicero. Ningún sector le puede quitar legitimidad a otro. Todos sentados en una mesa y el Estado tratando de llegar a un acuerdo y defender el interés general. Esto sólo se resuelve con diálogo.>

Algunos en la Argentina, en la práctica, lamentablemente, hacen que alguna corporación sea la dueña del poder del Estado y en función de ello atropelle al resto de los sectores interesados o le quite legitimidad. La figura sería ésta: tomo al Estado y desde esa posición atropello a todos los que tienen intereses encontrados conmigo. >

Si queremos una política estratégica, la Argentina debe modificar esta idea respecto del Estado. El Estado es el Estado general que busca el interés general y que marca el acuerdo.>

Propuesta

Hay que buscar un equilibrio, una concertación entre conservación y producción y refiriéndonos a esta última, además, buscar una concertación entre turismo, alimentos y biocombustibles, expresa Ardura.

Lo que le hace mucho daño a la Argentina y a cualquier país del mundo es tener una camiseta antagónica: yo me paro desde este lugar y deslegitimo a todos los demás. Esto es el inicio de todas las guerras civiles en todos los países del mundo. Una actitud diferente es cuando tengo intereses legítimos y vengo a sentarme con otro a quien le reconozco también intereses legítimos. Entonces, debemos acordar y el Estado preservar el interés común.

Si la Argentina sigue jugando a esta ruleta rusa de poner a los factores particulares sobre el interés general, la sustentabilidad propia de Argentina como nación jurídicamente constituida está en discusión.