Teresa Pandolfo
Se desempeñó como vicepresidente de Parques Nacionales. Estuvo en la ciudad con motivo de la presentación del relevamiento sobre Bosque Nativo que realizó la provincia. Dialogó con El Litoral acompañado por el Pablo Tabares, de la Fundación Hábitat y Desarrollo.
>
-Estuvo en la presentación del relevamiento de bosques que hizo la provincia que concretó Alejandro Larriera. ¿Cuál es su opinión de lo ocurrido en el territorio?
- La provincia tiene una Cuña Boscosa que si sigue existiendo es porque la gente no tuvo necesidad de deforestar, porque sólo se lo hizo en un 7 por ciento en los últimos 14 años, que es una tasa muy baja en el norte de Santa Fe, por lo que la Cuña no fue afectada. >
Es un desafío para Santa Fe porque ahora con el cultivo de la soja y de otros que se pueden implantar en tierras no sólo pampeanas sino también chaqueñas, es decir semiáridas, el avance de la soja va a amenazar seriamente a la región del Chaco santafesino. Y Santa Fe tiene la oportunidad de comenzar su ordenamiento territorial. Porque el otro tema es que la Argentina no posee un ordenamiento de su territorio. >
Santa Fe, en particular, tiene la posibilidad y la oportunidad de iniciar un proceso de ordenamiento territorial que permita la coexistencia de las actividades de conservación, con las de turismo y con las actividades productivas primarias.>
Esto lo tendría que hacer el Estado convocando a todos los sectores de la comunidad. Tiene que haber un responsable que no esté sometido a las corporaciones. Porque éstas avanzan pretendiendo que su interés particular sea el interés general y aquí la cuestión es garantizar cómo se defiende el interés general en un proceso de ordenamiento territorial.>
Santa Fe hoy acaba de anunciar que desarrolló el catastro de bosques en base a un relevamiento satelital, predio por predio, junto al catastro de la provincia. Esto implica tener una herramienta que le permite saber a Santa Fe qué es lo que tiene y a partir de allí poder planificar. Claro, también está la posibilidad de que yo sepa lo que tengo y no haga nada. Entonces, dentro de 10 años se hará otro relevamiento y posiblemente el bosque se siga sin manejar, achicándose la cantidad de hectáreas de bosque natural y el avance de cualquier tipo de cultivo de manera irracional. >
Si tenemos la herramienta, debemos sentar a todos los sectores en una mesa, todos con intereses legítimos -no considerar a ninguno con interés ilegítimo-: el sector ganadero tiene tanta legitimidad como el agrario; el que planta soja tanta legitimidad como el maicero. Ningún sector le puede quitar legitimidad a otro. Todos sentados en una mesa y el Estado tratando de llegar a un acuerdo y defender el interés general. Esto sólo se resuelve con diálogo.>
Algunos en la Argentina, en la práctica, lamentablemente, hacen que alguna corporación sea la dueña del poder del Estado y en función de ello atropelle al resto de los sectores interesados o le quite legitimidad. La figura sería ésta: tomo al Estado y desde esa posición atropello a todos los que tienen intereses encontrados conmigo. >
Si queremos una política estratégica, la Argentina debe modificar esta idea respecto del Estado. El Estado es el Estado general que busca el interés general y que marca el acuerdo.>
Hay que buscar un equilibrio, una concertación entre conservación y producción y refiriéndonos a esta última, además, buscar una concertación entre turismo, alimentos y biocombustibles, expresa Ardura.
Lo que le hace mucho daño a la Argentina y a cualquier país del mundo es tener una camiseta antagónica: yo me paro desde este lugar y deslegitimo a todos los demás. Esto es el inicio de todas las guerras civiles en todos los países del mundo. Una actitud diferente es cuando tengo intereses legítimos y vengo a sentarme con otro a quien le reconozco también intereses legítimos. Entonces, debemos acordar y el Estado preservar el interés común.
Si la Argentina sigue jugando a esta ruleta rusa de poner a los factores particulares sobre el interés general, la sustentabilidad propia de Argentina como nación jurídicamente constituida está en discusión.