Banfield, que perdía por dos goles a 5 minutos de cumplirse el tiempo reglamentario, consiguió anoche un triunfo agónico sobre Rosario Central por 3-2, con dos tantos en la adición de un partido accidentado, emotivo y cambiante, correspondiente a la séptima fecha del torneo Apertura de fútbol.
Un ex Newell's, el colombiano Jairo Patiño (40m.ST) descontó con un derechazo; Nicolás Pavlovich (49m.), también de pasado "leproso", empató con un furibundo remate de cara a la tribuna rival, a la que gozó con sus manos en los oídos, y el arquero Cristian Lucchetti (55m.) señaló el gol del triunfo al capitalizar el rebote de un tiro penal que le tapó su colega Hernán Castellano. Además, a Banfield lo dirige Juan Manuel Llop: el "Chocho" es otro "leproso" que gozó anoche.
El árbitro Héctor Baldassi marcó un polémico descuento de 10 minutos por lo accidentado de un juego que arrojó cuatro lesionados: el delantero colombiano Martín Arzuaga y el arquero Cristian Alvarez, de Central, más el delantero local Darío Cvitanich y su reemplazante Jerónimo Barrales, que permaneció golpeado en la cancha porque su equipo había agotado los cambios.
Arzuaga había puesto en ventaja a la visita con una volea por encima de Lucchetti desde 45 metros, tras un grueso error de Javier Sanguinetti, a los 17 minutos del primer tiempo. En la segunda parte, el colombiano -poco antes de lesionarse en uno de sus tobillos- ensayó una extraña finta dentro del área y provocó un penal (cometido también por Sanguinetti), que Tomás Costa transformó en el segundo gol.
Tras el inesperado desenlace, Banfield, que arrastraba dos derrotas consecutivas, sumó 12 puntos y se colocó a sólo uno de los punteros Boca Juniors (tiene un partido menos jugado) y Tigre. En cambio, Central, único equipo que no ganó en el Apertura, extendió a ocho partidos su racha sin triunfos y permanece en los puestos de promoción de la tabla para el descenso.