DISERTACION EN LA UCSF
El Apocalipsis, en la visión de un reconocido teólogo
El francés Alain Marie expuso frente a un nutrido auditorio sobre la significación y los alcances del Apocalipsis de San Juan. Se refirió al lenguaje simbólico de los libros sagrados y a la interpretación de los números.
DE LA REDACCION DE EL LITORAL
Doctor en Teología de la Universidad de Strasbourg (Francia), religioso de la congregación de San Juan, Master en Filosofía de la Universidad de Santo Tomás en Houston (Texas, EE.UU.) y profesor de Sagrada Escritura y Teología de la "Ecole Saint Jean" (Francia), el Dr. Alain Marie disertó recientemente en la Universidad Católica de Santa Fe sobre "Apocalipsis hoy". Luego de la exposición, habló con los medios de comunicación allí presentes.
-�A qué hacemos referencia cuando hablamos del Apocalipsis?-Apocalipsis es una palabra de origen griego, que etimológicamente significa "develamiento", el acto de quitar, tirar el velo para mostrar lo que queda escondido por debajo de él. Es la primera palabra en el texto griego del Apocalipsis de San Juan, éste dio su nombre a toda una literatura más amplia de libros que llamamos "de Apocalipsis". Lo que estudio personalmente es el Apocalipsis de San Juan (...) que concluye la revelación bíblica.
-�Por qué cree usted que atrae tanto el tema del Apocalipsis?-En general encontramos dos reacciones distintas. El primer tipo es la curiosidad, con la falsa esperanza de encontrar en el Apocalipsis detalles sobre el final del mundo; cómo va acontecer y, especialmente, tratan de descubrir la fecha del regreso de Cristo, lo cual es una equivocación. Ya el Evangelio lo dice, nadie conoce el día, tampoco la hora de su regreso. Por otra parte, en la segunda reacción, tenemos personas que tienen buena voluntad pero que no saben cómo interpretar el lenguaje simbólico del Apocalipsis, y entonces rápidamente cierran el libro diciendo "yo no entiendo nada".
-�Y por qué está escrito de esa manera?-Es una muy buena pregunta que deberíamos plantear al Espíritu Santo, porque es él el culpable (risas). O sea, el lenguaje simbólico del Apocalipsis no escapa a la providencia divina; el Espíritu Santo lo quiso así. Hay que preguntarse entonces por qué el Espíritu Santo lo quiso así.
-Pero, históricamente �se redactaba de esta forma?-Sí, en la época del Apocalipsis de San Juan ya existían otros libros con el mismo género literario que los exégetas llaman género Apocalíptico. Entonces, para las personas que vivían en la época de Juan era más fácil interpretar el libro.
Lenguaje simbólico
-Todos estos simbolismos �hacen referencia específica a algo que ocurría en ese momento o a algo que iba a ocurrir?
-La utilización del lenguaje simbólico permite al libro hacer cosas que no podría hacer de otro modo, por ejemplo, permite hacer descripciones del cielo. Y otro aspecto de este lenguaje es que las descripciones tienen una fuerza más grande.
-De manera general tiene importancia como parte de la Biblia (..) es Dios que está hablando a la Iglesia a través del Apocalipsis, entonces la Iglesia debe escuchar. Y como es uno de los últimos libros que fueron escritos, tiene una importancia particular, de una cierta manera, el Apocalipsis ofrece una luz última sobre toda la creación/revelación.
-Creo que la finalidad del Apocalipsis es mostrar la peregrinación de la Iglesia en la tierra a través de la historia, y mostrar cómo Dios conduce la Iglesia a través de muchas luchas espirituales contra el pecado (...).
-No podemos pensar que encontramos en el Apocalipsis el anuncio profético de un acontecimiento histórico particular. Hay un ejemplo de un exégeta americano que pensaba encontrar en el Apocalipsis la predicción de la guerra en Irak, lo cual creo que es una equivocación. El Apocalipsis habla del gobierno divino a nivel de los principios generales, no creo que haga predicciones históricas determinadas, no es su intención.
-Claramente simbólica. Todos los números del Apocalipsis tienen valor simbólico. No hay ningún número que tenga valor literal.
-También tiene un valor simbólico, porque seis es siete menos uno. Siete simboliza la plenitud de la perfección, y seis simboliza la imperfección. Tres veces seis, de una cierta manera, es la imperfección repetida.