Revista Nosotros
La formación de las estrías ocurre por la ruptura de las fibras colágenas y elásticas, ubicadas en la capa media de la piel. "Inicialmente se presentan como líneas rojizas, violáceas o rosadas, y cuando ya son más antiguas adquieren un color blanco", sostiene la dermatóloga Francisca Sánchez.
Y a pesar de que continuamente se dice que los repentinos cambios de peso son los principales responsables de su aparición, también cabe mencionar otros factores. "Existe una predisposición genética, que provoca una mayor susceptibilidad a factores debilitantes. En la gran mayoría de los casos, las estrías se ven asociadas a cambios hormonales, que pueden ser fisiológicos -como la pubertad y el embarazo-, patológicos -por enfermedades como el Síndrome de Cushing-, o debidos a la administración de corticoides orales y/o tópicos de alta potencia, durante un tiempo prolongado", asegura la especialista.
La distensión excesiva de la piel, producida por el embarazo o el levantamiento de pesas, es otro factor de consideración. Y si bien es habitual observar estrías en la piel de las mujeres, los hombres no están libres de padecerlas. "En el caso de las mujeres se ubican preferentemente en las caderas, cara interna de los muslos, mamas y -después del embarazo- en la zona periumbilical. En los hombres se presentan en la parte baja de la espalda, cara interna de los brazos, muslos y rodillas", enumera la Dra. Sánchez.
Según la dermatóloga, la alimentación es fundamental a la hora de mantener una piel en buenas condiciones, lo que también es válido en el caso de las estrías. Y es que cuando sufrimos una carencia de vitaminas, minerales o aminoácidos se altera la síntesis de proteínas en el organismo, y el colágeno es una de las que se afecta más rápidamente. "Nuestra dieta debe ser variada, privilegiando el aporte de vegetales, legumbres, frutas, productos lácteos y carnes. También es importante que bebamos abundante líquido entre las comidas, de preferencia agua pura".
Durante el embarazo y la adolescencia es muy frecuente la aparición de estrías, pero esto no quiere decir que sean inevitables. "La realización de ejercicio físico en forma regular (y no en tres meses intensivos), la aplicación de lociones humectantes en la piel después de la ducha y el evitar las alzas o bajas bruscas de peso, pueden ayudar enormemente a evitar su formación", asegura la especialista.
•Mantener una buen tono muscular, que proteja las distensiones de la piel.