Familiares y amigos de Rubén Miño y Diego López marcharon el viernes por la mañana a Tribunales, donde desplegaron banderas pidiendo "justicia" y el "cambio de carátula" en el expediente. Los nombres invocados pertenecen a dos jóvenes atropellados por un auto, en la esquina de Angel Cassanello y Aristóbulo del Valle, el 7 de enero de 2006.
La manifestación pacífica en la entrada del edificio de Tribunales consistió además, en una volanteada con mensajes en los que se invoca a la Justicia para que considere el caso como "homicidio doloso" y de ese modo se condene al conductor del coche con "la pena máxima".
La nota, firmada por los padres de las víctimas, destaca que sus casos no son los únicos, sino que se está frente a una constante a la hora de hablar de irresponsables al volante.
Para ellos la persona que se los llevó por delante "no respetó las normas de tránsito ni la vida de nuestros hijos". Asimismo "está procesado y continua libre" realizando tareas comunitarias.