Éxito en España
Bookcrossing, la magia de los "libros libres"
Un impresionante número de personas se han sumado a la exitosa iniciativa. Foto: Archivo El Litoral

El mundo convertido en una biblioteca. Esta es la esencia del movimiento "bookcrossing" (cruce o intercambio de libros) que tiene miles de adeptos en todo el mundo y que en el último mes ha dejado más de un millar de libros esparcidos por toda España, donde hay ya más de 30.000 "cazalibros".

"Soy un libro muy especial. No estoy perdido, estoy viajando alrededor del mundo haciendo nuevos amigos. Léeme y ponme en libertad", dicen en su presentación estos "libros libres".

El número de españoles que se han sumado a la iniciativa no ha dejado de crecer desde que, en 2001, el estadounidense Ron Hornbaker crease el sitio web que coordina este particular club de lectura y España ocupa ya el quinto puesto mundial con más de 30.000 miembros.

María Jesús Serrano, responsable de prensa de Bookcrossing en España, aseguró a EFE que, al igual que los mensajes en botellas de los náufragos, liberar un libro, o encontrar uno, "tiene algo de mágico".

La base del sistema son las `tres erres': `read' (leer), `register' (registrar), `release' (liberar). A cada libro registrado se le asigna un número de identificación Bookcrossing (BCID), que se escribe en una etiqueta pegada en la portada. El último paso es encontrar un lugar adecuado, dejar allí el ejemplar y esperar a volver a saber de él.

Algo que, sin embargo, sólo sucede con un 15 por ciento de los "libros libres". No obstante, este porcentaje no desanima al medio millón de miembros que han registrado unos cuatro millones de libros en más de noventa países, de Afganistán a Zambia.

Si el ejemplar tiene la suerte de toparse con alguien con acceso a Internet y algo de curiosidad, el afortunado descubridor dará cuenta del hallazgo en www.bookcrossing-spain.org, introduciendo el número de catalogación del libro, que le permitirá acceder a su diario de viaje.

De esta manera, además de dar una alegría al "liberador" original -que sabrá así que su libro está en buenas manos-, el que lo ha "cazado" podrá saber quién lo ha leído, ver sus críticas y seguir las etapas de su viaje desde que, como dicen los iniciados, fue abandonado "en la jungla".

"El hecho de liberar un libro, que éste viaje y puedas saber dónde ha estado, quién lo ha encontrado y qué le ha parecido es muy emocionante", explicó Serrano. "Cada vez que recibes una entrada en el diario de viaje de uno de tus libros, es una alegría enorme".

Aunque, ocasionalmente, las editoriales donan ejemplares con fines publicitarios, es "el esfuerzo voluntario de los miembros, que invierten su tiempo y su dinero", lo que lo mantiene vivo, porque según Serrano: "no recibimos apoyo de ninguna institución".

Modo de venta

Un mecanismo de financiación es la posibilidad de comprar libros a través de los enlaces de la página web de forma que, con cada venta, las librerías beneficiadas ceden a Bookcrossing un pequeño porcentaje del ingreso.

"Las editoriales contactan con nosotros para dar a conocer sus productos" y, según Serrano, "es una práctica habitual comprar varios ejemplares de un mismo título para liberarlos", con el beneficio que esto supone para dichas empresas.

Otra manera de apoyar a los "cazalibros" es adquirir alguno de los productos que se anuncian en la página web. El más popular es el "kit de libertad", que incluye etiquetas de identificación, marcapáginas, pegatinas con el ingenioso logotipo (un libro con piernas y brazos) y otras "ayudas" para el viaje.

Serrano resumió los gustos comunes a los miembros españoles: "El libro en español más atrapado y más viajero es `Marina', de Carlos Ruiz Zafón; el más popular, `Higiene del asesino', de Amélie Nothomb". Como no podía ser de otra manera, "Don Quijote de la Mancha" es el libro en español más registrado.

Cristina S. Marchán (EFE)