El seleccionado argentino de fútbol afrontará el próximo martes, a las 6.30, el último compromiso amistoso antes de las eliminatorias mundialistas sudamericanas cuando visite a Australia, en Melbourne, en el sexto enfrentamiento de la historia entre ambos representativos.
El partido, que se jugará en la noche australiana (las 19.30), el amanecer argentino de mañana, tendrá lugar en el estadio Melbourne Cricket Ground y será arbitrado por el inglés Mike Dean.
En principio, el técnico Alfio Basile armó una estructura muy ofensiva a partir del primer entrenamiento conjunto en Melbourne, que será la que seguramente enfrentará a los australianos, con Roberto Abbondanzieri; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Milito y Gabriel Heinze; Fernando Gago, Javier Mascherano y Jonás Gutiérrez; Lionel Messi, Carlos Tevez y Javier Saviola.
Esta alineación pasó por un momento de duda en el cuarto entrenamiento del equipo desarrollado ayer, cuando Heinze sufrió un golpe en la pierna izquierda y debió abandonar el terreno de juego del Trinity Grammar School, donde se desarrolló la primera práctica de fútbol formal desde que la delegación llegó a Oceanía.
Por la mañana, el grupo, que se completó con los arqueros Oscar Ustari y Sergio Romero, más los jugadores de campo Fabricio Coloccini, Nicolás Burdisso, Christian Ledesma, Federico Insúa y Sergio Agüero, realizó trabajos de gimnasio en el The Langham Melbourne Hotel donde se hospeda.
"Perdimos contra Noruega, que no es de los equipos de primer nivel. Por eso, en mi opinión, a este partido con Australia lo tenemos que ganar, aunque, por supuesto, sin renunciar a nuestro juego", evaluó el "Gringo" Heinze poco después de la práctica, ya recuperado del golpe sufrido. "Fue apenas una contusión, pero voy a estar", aseguró.
"Si logramos ganar nos va a dar mayor tranquilidad a los jugadores y a los hinchas para comenzar de la mejor forma las próximas Eliminatorias", analizó el ex Newell's, actualmente en el Real Madrid.
Ya sin Juan Román Riquelme, que entrena pero no juega en Villarreal, de España, y como Messi no es un enganche clásico, sino que, a lo sumo, puede jugar como media punta, Basile tomó la decisión de cambiar el esquema y pasar del 4-3-1-2 a un más "antiguo" pero más ofensivo aún 4-3-3.
Este último dibujo pone a tres delanteros, como ocurriera con el antecesor de Basile, el hoy técnico de Chile, Marcelo Bielsa, aunque el "Loco" paraba sus planteles con un 3-4-3 para, sin enganche, darle igualmente volumen de juego al equipo en el medio.
Justamente Basile y Bielsa, quienes comparten solamente las seis letras de sus apellidos, se enfrentarán el próximo 13 de octubre en el Monumental riverplatense, inaugurando el derrotero de ambos en pos de la clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010.
A casi un mes de ese día que concitará, por esta y otras razones, más interés de lo habitual en este tipo de confrontaciones, Argentina está formando una nueva identidad futbolística que, definitivamente, tendrá que adquirir en competencia.
Porque no solamente tendrá que reemplazarse a Riquelme, sino también al capitán Roberto Ayala, el mejor segundo zaguero por lejos que tuvo el seleccionado nacional en los últimos años. Y el recambio se avizora complicado.
Brasil aprovechó todo el talento de Ronaldinho y compañía para derrotar a Estados Unidos por 4-2, en partido amistoso jugado ayer en el estadio Soldier Field de Chicago.
Los goles auriverdes fueron marcados por Lucio, Ronaldinho, Elano y Oguchi Onyewo (autogol), mientras que por los estadounidenses descontaron Carlos Bocanegra y Clint Dempsey.
Ahora, los brasileños han ganado 13 de los 14 partidos disputados entre ambas selecciones desde 1930. El único triunfo de los norteamericanos fue en 1998, en la Copa de Oro, cuando se impusieron por 1-0 gracias a gol de Preki.
Brasil continuará en territorio estadounidense para enfrentar el miércoles próximo a México, en Boston.
Antecedentes
Los seleccionados de Argentina y Australia han jugado en cinco ocasiones y el equipo albiceleste ganó tres cotejos, uno los oceánicos y el restante fue empate. Dos veces fueron locales los australianos en Sydney y en tres ocasiones los argentinos jugaron en casa, dos en Buenos Aires y una en Quilmes. De los cinco cotejos, uno fue por la Copa Bicentenario (triunfo australiano), dos oficiales por eliminatorias de Copa del Mundo (para Estados Unidos 1994) y dos amistosos.
De la Redacción El Litoral