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Jessica (Cécile de France) es una joven que llega a París en busca de trabajo, y lo consigue, a fuerza de simpatía y persistencia, en un café ubicado en la tradicional avenue Montaigne, frecuentado por artistas y gente famosa, en general.
Allí, Jessica empezará a conocer y establecer vínculos con una actriz de televisión, un pianista exitoso y un coleccionista de arte, cada uno con su talento y con sus cuitas a cuestas.
La joven tiene una curiosidad y un interés genuinos por conocer y entender algo de ese mundo aparentemente exclusivo y excluyente, y continúa la tradición transmitida por su abuela (la persona que la crió), quien adoraba el lujo y como no podía pagarlo, se introdujo en él trabajando como camarera del Ritz.
De la misma manera y con mucha audacia y candor, Jessica va hilvanando distintas historias de los personajes que conoce a través de su oficio de camarera en el Café del Teatro, y termina siendo parte del mismo al iniciar un romance con el hijo del coleccionista.
"Lo mejor de nuestras vidas" es una comedia que intenta recrear el espíritu francés en su versión más humanista e interesada por el arte. En esta pequeña comunidad de artistas y seres sensibles, que no vacilan en exponer sus sentimientos y emociones, al tiempo de que se preocupan por cuestiones éticas y estéticas, al compartir sus angustias más íntimas dejan trasuntar una cierta nostalgia por el glamour de otras épocas y un deseo de no dejar morir aquellos placeres mundanos más elevados que marcaron una idiosincrasia muy particular, en la que la solidaridad es un fuerte componente.
Así como el cine francés sabe frecuentar visiones amargas y perversas de la realidad, tiene otra vertiente en la que se solaza con una versión más ingenua y romántica de la vida, que es donde se inscribe el filme de Dani�le Thompson.
"Lo mejor de nuestras vidas" es una expresión aggiornada de aquel espíritu francés típico del siglo XX, en la que se destaca el tratamiento de los personajes, cada uno con sus conflictos y contradicciones, intentando sobrevivir en un mundo que cambia pero que busca seguir aferrado a sus raíces. No es un tratamiento ni muy profundo ni tampoco tan liviano. En general, predomina el buen gusto y los buenos trabajos actorales, destacándose especialmente la protagonista, Cécile de France, con una frescura muy espontánea, y Valérie Lemercier, que hace una brillante interpretación de una actriz televisiva ciclotímica que logra su primer papel en cine al seducir a un peso pesado de Hollywood interpretado por Sydney Pollack. También hacen un trabajo expresivo notable Albert Dupontel, quien encarna a un concertista de piano conflictuado; Laura Morante, como su esposa abnegada; el veterano Claude Brasseur, como el marchand que se empieza a despedir de sus colecciones y de su vida, y el apuesto Christopher Thompson, como su hijo (es a su vez coguionista de la película).
Se puede considerar un cine de élite, con códigos y guiños para el propio mundo del negocio del espectáculo y del arte, pero lo suficientemente accesible y encantador como para ser disfrutado por todos.
"Fauteuils d'orchestre", Francia/2005, color; hablada en francés. Dirección: Dani�le Thompson. Con Cécile de France, Valérie Lemercier, Albert Dupontel, Christopher Thompson, Laura Morante, Claude Brasseur, Suzanne Flon, Dani, Sydney Pollack. Guión: Dani�le y Christopher Thompson. Fotografía: Jean-Marc Fabre. Música: Nicola Piovani. Edición: Sylvie Landra. Presentada por Alfa Films. 110 minutos. Apta para todo público.