Un recorrido por distintos territorios de la Argentina con fábricas e industrias desmanteladas en la década del '90 y recuperadas o reinventadas. La visualización contundente del potencial nacional en recursos naturales y la explotación "infundamentada" de la mano de las multinacionales, y una clase dirigente que usurpa lo público para bolsillos privados. El abandono de la escuela pública, la desvalorización de las investigaciones científicas y el éxodo de profesionales al extranjero. Y en cada escenario devastado, la fortaleza de las personas que simplemente deciden seguir adelante.
Estas son algunas de las imágenes que muestra "Argentina latente", el último filme del cineasta y ahora también candidato a presidente, Fernando "Pino" Solanas.
El sábado, en el Cine América, el director presentó a sala llena esta última realización que focaliza en un país poco conocido, con grandes potencialidades científicas y técnicas, y que dedicó especialmente a los protagonistas de una epopeya silenciada.
"Descubrí que nadie sabe quién construyó un gran puente, una gran represa, el avión Pulqui o el Pampa; quién está construyendo los satélites o los reactores nucleares argentinos", y es precisamente lo que se dedica a mostrar, evidenciando las grandes contradicciones de un país tan absolutamente rico como pobre.
Solanas fue intensamente aplaudido por su película y sus intervenciones de repudio hacia las políticas que se suceden y sostienen un modelo de traición a los argentinos.
"Argentina latente" se rodó entre mayo y agosto del año pasado en la Patagonia, el centro y norte del país, y contó con el trabajo en el montaje de Mauricio Minotti, santafesino, cuya participación fue destacada públicamente por el mismo protagonista de la noche.
"Un ensayo testimonial sobre las capacidades con que cuenta Argentina para enfrentar su reconstrucción, al tiempo que propone un debate sobre los modelos tecnológicos adecuados para demostrar que la eficiencia y la modernidad no son antagónicas con el respeto a los derechos humanos y la justicia social", define su película, la que forma parte de un proyecto que se inició con "Memoria del saqueo" (2004), siguió con "La dignidad de los nadies" (2005), continúa con "Argentina latente" y finalizará con "Los hombres que están solos y esperan" (2007).
A la hora del debate, explicó que si bien la argumentación del filme incluye a múltiples actores, él debió decir basta. "De lo contrario hubieran sido horas y horas de película. Incluso se dejaron afuera áreas como la de la biología, medicina, cirugía y otros, donde hubo aportes extraordinarios".
Luego se dedicó a cuestionar la política imperante por el gobierno nacional. El pie fue el público, que quería saber su "opinión" sobre el país y que el cineasta concedió enérgico y sin reservas: denunció la reprivatización del petróleo y el gas, "se renegociaron las reservas petroleras que nos pertenecen, esto es inadmisible".
Repudió a los "dirigentes que se dan tintes de progresistas y que son incapaces de detener la extranjerización de la tierra".
También habló de la realidad santafesina: un Reutemann que no fue procesado aún, e inundados sin indemnización.
El marco atravesado de injusticias le provoca indignación, frente a lo que propone: terminar con la cultura de la derrota, de los que dicen que no se puede, hacer una patriada nacional que termine en organización política, en la construcción de un movimiento nacional popular, cultural, democrático y abierto.
En el filme, Solanas recorre los Astilleros Río Santiago; la Fábrica Nacional de Aviones -Córdoba- y la industria aeronáutica; la cohetería, el misil Cóndor y la fábrica en Falda del Carmen; la industria automotriz nacional y el aporte del "Turismo de Carretera"; multinacionales y robotización; la recuperación de la industria nacional y la fabricación de maquinaria agrícola. También el Impa y las fábricas recuperadas, la situación de la Universidad, el abandono de la escuela pública; los recursos minerales y petrolíferos del país; el Conicet y las investigaciones científicas; el éxodo de los profesionales; el Inti, frente a la invención desprotegida; la Conea y el desarrollo nuclear; Invap y los desarrollos tecnológicos de reactores y satélites; el Ataque de Menem al Plan Nuclear y su relanzamiento por el gobierno de Kirchner; el Centro Atómico Bariloche, el Instituto Balseiro; y el Plan Espacial Argentino de la Conae.
Ana Laura Fertonani