Reñidas elecciones presidenciales en Guatemala
Un socialdemócrata enfrentará en segunda vuelta a ex general
El candidato socialdemócrata a la presidencia de Guatemala, Alvaro Colom encabeza, con un 28,04 % de los sufragios, los apretados resultados de la primera vuelta de las elecciones de ayer, en medio de la violencia que dejó un muerto y disturbios en varias localidades.

El candidato socialdemócrata, Alvaro Colom, se perfila como el ganador de las elecciones presidenciales de ayer en Guatemala escrutado el 85 % de los votos, aunque al no tener más del 50 % de los sufragio deberá enfrentarse en segunda vuelta con el ex general Otto Pérez Molina.

Según los datos preliminares difundidos por la página web del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Guatemala, Colom, candidato de la Unidad Nacional de la Esperanza, ha obtenido ya el 28,04 % de los votos con el 85 % de sufragios escrutados.

El ex general Otto Pérez Molina, del derechista Partido Patriota, se ha adjudicado el 24,39 % de los votos, que lo sitúa en segundo lugar y como aspirante a disputarse la presidencia de la República guatemalteca con Colom en una segunda vuelta, programada para el próximo 4 de noviembre.

La legislación electoral guatemalteca establece que si ningún candidato presidencial obtiene el 50 % más uno de los sufragios, los dos más votados deben enfrentarse nuevamente en una segunda vuelta.

El TSE ha anunciado, no obstante, que probablemente hasta el próximo miércoles no tendrá los resultados definitivos de estas elecciones.

En declaraciones a la prensa local, en la sede de su partido, al sur de la capital guatemalteca, Colom aseguró que "estamos seguros que la diferencia (sobre Pérez Molina) será de más de ocho puntos porcentuales".

El ex general, que con los primeros datos ofrecidos por el TSE aparecía como el ganador de estas elecciones, no ha hecho declaraciones hasta el momento.

Fortaleza

Colom explicó que los datos a su favor en el último avance del escrutinio en relación con el primer informe se deben a que "el TSE sólo había contabilizado las áreas urbanas, y nuestra fortaleza está en el interior del país", en las regiones rurales.

Este empresario socialdemócrata, que presenta por tercera vez su candidatura a la presidencia de Guatemala, ha visto en pocas horas cómo pasaba de tener en peligro su segundo puesto a afianzar su victoria claramente.

La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, candidata del centroizquierdista partido Encuentro por Guatemala, ha quedado rezagada con el 3 % de los votos.

Menchú se presentaba a estas elecciones con el afán de ser respaldada por los indígenas, que representan el 40 % de la población de este país.

Los guatemaltecos acudieron ayer masivamente a las urnas en una jornada electoral calificada unánimemente por las autoridades y los observadores nacionales e internacionales como "normal y tranquila".

Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana, una de las organizaciones que integran el Mirador Electoral (ME), coalición formada por asociaciones cívicas locales que vigilan este proceso electoral en marcha dijo que "la masiva participación de ciudadanos podría superar" la de comicios anteriores.

Tanto Marroquín como Oscar Bolaños, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), consideraron que más del 60 % de los 5.990.029 guatemaltecos que podían votar acudieron a las urnas a lo largo del día.

Un muerto

Los disturbios que salpicaron algunas localidades tras el cierre de las urnas han dejado al menos un muerto y dos heridos en una trifulca entre la policía y pobladores inconformes por el resultado del ganador de la alcaldía de Tucurú (norte), informó una fuente del TSE.

Los pobladores también destruyeron la subestación de la policía, quemaron dos motocicletas de la institución y provocaron daños a una agencia bancaria, precisó a radioemisoras locales el delegado del TSE del lugar, Héctor Urizar.

El TSE recibió denuncia de brotes de violencia en al menos siete municipios del país.

"Coordinamos acciones con la policía y con el ejército para evitar ese tipo de problemas de violencia, hacemos un llamado a toda la ciudadanía porque la participación en toda la jornada ha sido ejemplar", dijo ayer el magistrado del TSE, Raymundo Cas.

Estos hechos empañaron una jornada electoral marcada inicialmente por la normalidad, que fue elogiada por los observadores internacionales en el proceso.

Al respecto, el jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), el peruano Diego García-Sayán, dijo que estas elecciones "se han desarrollado con una normalidad ejemplar y que los pequeños incidentes registrados no pueden dañar la legitimidad de los resultados".

Violenta campaña

Estas elecciones, a las que se presentaban 21 partidos y 14 candidatos presidenciales, estuvieron precedidas de la campaña electoral más violenta de la historia democrática del país, con medio centenar de candidatos, activistas políticos o familiares de ellos asesinados.

Además de presidente de la República, los guatemaltecos también eligieron en estas votaciones a 158 diputados al Parlamento unicameral y 332 alcaldes municipales.

Según los datos del TSE el ex presidente Álvaro Arzú (1996-2000) fue reelegido como alcalde de la Ciudad de Guatemala, tras haber obtenido el 55,2 % del total de los votos válidos emitidos por los ciudadanos de la capital del país.

Obtiene banca y evita extradición

El dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt fue elegido diputado por su partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) en las elecciones de ayer en Guatemala, logrando así la inmunidad que buscaba para evadir la Justicia española, que quiere juzgarlo por el genocidio maya.

Ríos Montt tiene asegurada su banca porque encabeza las listas para diputado nacional por el FRG, la segunda fuerza en el Congreso de la República, informó la agencia Europa Press.

En el pasado ya tuvo un escaño hasta 2003, cuando renunció para postularse a la presidencia en las elecciones de ese año, donde salió tercero.

Los miembros del Congreso de Guatemala disfrutan de inmunidad a no ser que sean suspendidos por un tribunal.

Actualmente, pesa una orden de captura contra el dictador y otros altos funcionarios cursada por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz para juzgarlo por genocidio y torturas.

"Estuve disponible cuatro años (sin inmunidad). Si los otros son inútiles y no supieron presentar demandas, es cuestión de ellos", afirmó recientemente el dictador, pastor evangélico y un ferviente lector de la Biblia que dio un golpe de Estado en 1982 contra el general Romeo García.

Su mandato es considerado el más sangriento de todos los que se sucedieron durante la cruenta guerra civil de 36 años (1960-1996) que asoló este país centroamericano, que provocó al menos 200.000 muertos y 40.000 desaparecidos, y que concluyó con la firma de los Acuerdos de Paz hace once años.

Según datos de la Comisión Especial de la ONU, el ejército fue responsable de 626 masacres de civiles.

Fue la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, quien lo denunció ante la Audiencia Nacional porque su padre fue una de las 37 personas asesinadas en 1980 durante el asalto a la embajada de España en Guatemala.

EFE-AFP-Télam