El país es un festival de subsidios. La práctica, quizás valerosa en una etapa de profunda crisis para atemperar situaciones que afectan especialmente al bolsillo de los que menos tienen, puede llegar a ser entendida. Su prolongación en el tiempo termina siendo un nicho de arbitrariedades y suspicacias, cuando no sospechas y denuncias de corrupción.
Uno de los ejemplos más padecidos por los santafesinos es el uso centralista de subsidios que lleva adelante la Secretaría de Transporte de la Nación en beneficio de empresas de transporte de pasajeros y ferroviarias radicadas en Capital Federal y el conurbano bonaerense. Mucha plata y boleto barato allá; poca plata y boleto caro en el interior.
La política de subsidiar a productores argentinos para que no suban los precios de los alimentos básicos está también caminando al fracaso porque los millones de pesos repartidos a criadores de cerdos, vacunos o aves, productores lecheros, etc., no alcanzan para evitar la suba de precios que se puede apreciar con mirar el ticket del supermercado de una semana a la otra.
En la reciente campaña electoral de Santa Fe, al ahora gobernador electo cuestionó -y con razón- la práctica del gobierno actual de repartir subsidios diariamente a entidades, municipios, escuelas, comunas, etc., surgidos de millonarias partidas del presupuesto provincial sin una asignación determinada.
Con todos estos condimentos puestos sobre la mesa y cuando el sentido común indica la necesidad de revisar estas prácticas, una gran mayoría de senadores tomó el camino contrario, dispuso aumentar las partidas con la infantil excusa de que es producto de ahorro presupuestario. La decisión se adopta a pocos días de las elecciones y a tres meses de terminar sus mandatos como marcando la cancha al futuro cuerpo.
Existen fundamentos constitucionales para la entrega de subsidios pero el principio básico de la división de poderes otorga al Legislativo la función de legislar y controlar a los otros dos poderes. Zapatero a tus zapatos y dejar el traje de Papá Noel sería la recomendación a los representantes de los departamentos de la provincia.