Después de 15 meses de trámite legislativo
Las estaciones de GNC deberán disponer de sillas de ruedas
La norma sancionada en Diputados dispone que haya al menos una por cada cuatro bocas de carga habilitadas. Apunta a hacer más cómoda la vida a quienes necesitan desplazarse en sillas de ruedas y deben descender de los vehículos al cargar gas.

La Cámara de Diputados aceptó los cambios introducidos dos meses atrás por el Senado y sancionó la ley que obliga a los establecimientos expendedores de gas natural comprimido a disponer de una silla de ruedas por cada cuatro bocas de carga habilitadas. La medida entrará en vigencia a los 60 días de su promulgación.

En tanto, en un plazo de 18 meses, las estaciones deberán contar con una dársena adecuada para que se facilite el descenso de los usuarios o acompañantes con dificultades motrices a la silla de ruedas y posterior ascenso al vehículo.

La norma dispone sanciones a los infractores que empiezan con apercibimiento y, luego, se transforman en multas.

El proyecto, ahora convertido en ley, había sido una iniciativa del socialista Sergio Liberatti, aprobada en octubre del año pasado y modificada en julio por el Senado, postura aceptada ahora por la Cámara de origen.

Norma de convivencia

Por razones de seguridad, es obligatorio para la carga de GNC en las estaciones de servicio que bajen todos los pasajeros de los vehículos. Cuando se trata de personas que deben desplazarse en sillas de ruedas, la incomodidad es mayor, porque generalmente éstas van guardadas y plegadas en los baúles de los coches.

Es evidente que, si cada estación tuviera una silla a disposición de los clientes, todo sería más fácil, rápido y cómodo.

En Santa Fe, el tema ya fue advertido a mediados del año pasado por la Defensoría del Pueblo, que consideró que lo más adecuado era solicitar al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) que obligase a las estaciones a contar con una silla según el número de mangueras de carga, pero el trámite no ha tenido ningún resultado. Es más, ese organismo parece mucho más interesado en la ampliación de gasoductos que en las normas que faciliten la carga a personas con algún grado de discapacidad motriz.

En la provincia, los propietarios de las estaciones de GNC que han advertido el problema y que se esmeran por mejorar sus prestaciones a sus clientes están a la espera de una que les indique qué deben hacer.

Al momento de votarse el asunto en el Senado, El Litoral señaló dio cuenta de que la ausencia de sillas de ruedas en las estaciones de GNC preocupa seriamente en Cilsa, entidad de bien público que asiste a personas con capacidades diferentes.

Juan Luis Costantini, presidente de Cilsa, advirtió que no hay un dato exacto sobre cuántos potenciales clientes (directos o indirectos) del gas natural comprimido usan sillas de ruedas. Sin embargo, estimó que en la capital santafesina no menos de 4 a 5 mil personas las utilizan.

El cálculo parte de considerar el número de entregas anuales de sillas a cargo de Cilsa (de 120 a 150) y de tomar los últimos diez años. Así, se llega a una cifra de unas 1.500 de sillas donadas.

Como se estima que por cada silla entregada sin cargo hay -como mínimo- otras dos compradas, cabe suponer que en Santa Fe unas 4 ó 5 mil personas las requieren.

Cilsa informó que hubo conversaciones con la Cámara de Expendedores de Combustibles de Santa Fe para -eventualmente- facilitarlas a los empresarios de las estaciones sillas de ruedas, mientras se reglamenta la ley.