De la Redacción de El Litoral
La Sala II de la Cámara de Apelaciones confirmó el procesamiento para cuatro delincuentes provenientes de la provincia de Buenos Aires. Se los acusa de haber participado del asalto a la Joyería Pietra's, a mediados de año, donde el quinto miembro del clan delictivo fue abatido por su compañero.
La resolución, firmada por los jueces Pedro Sobrero, Agustín Bassó y Sebastián Creus, sostuvo los términos de la medida dictada por el juez de Instrucción Segunda, José Manuel García Porta. El magistrado le imputó la autoría del delito de "homicidio en ocasión de robo" a uno de ellos y a sus tres cómplices los acusó de partícipes principales.
La banda estaba integrada por cinco hombres provenientes de la provincia de Buenos Aires, que "ingresaron con intención de sustraer mercadería de oro" a la Joyería Pietra's, de Aristóbulo del Valle 6439, el 28 de junio de este año.
Jorge Hernández, de 25 años, nacido en Capital Federal, pero con residencia en Garín, partido de Escobar, fue el sobreviviente del ataque armado en el que cayó su compañero. Según entendió el juez, el resto actuó como "apoyo logístico desde la calle, al mando de vehículos".
Los otros tres son: Guido Saavedra, porteño de 26 años; Ricardo Ferrari, de 32 años, oriundo de San Isidro; y Claudio Martín Álvarez, un neuquino de 31 años, de oficio artesano y apodado Kaco, que también vivía en el partido de Escobar.
El quinto asaltante, quien también había entrado a la joyería, era Patricio Romagnino, de 29 años y de San Isidro. Portaba una pistola Bersa, calibre 45, que quedó en la escena del crimen tras los dos balazos que le impactaron en el cuerpo cuando su compañero se trabó en lucha con el dueño del local.
Romagnino llevaba identificación falsa -se hacía pasar por Cristian Monje- y entre sus pertenencias se encontró un celular y las llaves de un auto, elementos que le permitieron a la policía seguirle la pista a los cuatro prófugos.
Sus padres, un arquitecto y una docente, vinieron a Santa Fe a reconocer y llevarse el cadáver de su hijo a los pocos días del asalto.
En cuanto al arma de la que partió el disparo que mató a Romagnino era un calibre 38 largo, que estaba en manos de Hernández. Ambos se conducían en un Ford Fiesta azul, mientras que los otros tres iban en un Renault Clio bordó.
Tras la detención, a los pocos días de ocurrido el hecho, los tres negaron la participación, a excepción de Hernández, que no quiso declarar. No obstante, el juez García Porta acusó a los detenidos de haber cometido "delitos que afectaron la propiedad, la vida y la seguridad pública".
Ese jueves 28 de junio el joven matrimonio a cargo de la joyería atendía normalmente, cuando los dos hombres entraron a comprar una pulsera para un cumpleaños de 15.
El marido estaba preparando el mate en el fondo del local, cuando escuchó que a su mujer le decían "abrime la caja, dame plata, dame el oro que te mato".
Entonces, el dueño del local salió del baño y en el camino se trabó en lucha con uno de los asaltantes que lo sorprendió. En el forcejeo se produjeron dos disparos que fueron a parar al cuerpo de Romagnino. El primero le dio en el hombro sin mayores consecuencias, pero el segundo entró directamente en la garganta.
El delincuente herido de muerte sólo atinó a salir del local, intentando un escape imposible, y se derrumbó a los pocos metros, en el medio de la calle.
Como los que entraron al comercio fueron dos de los cinco, el juez debió argumentar el motivo por el cual procesó a todos, cuando tres ni siquiera pisaron las puertas de la joyería.
Para García Porta hubo "acuerdo y concertación previa de los cinco para venir a esta ciudad y perpetrar el hecho". También sospechó que los tres que no entraron alzaron al ladrón que huyó de la escena, y así evitaron su detención, puesto que "de haber caminado hubiera sido interceptado".
Según se pudo constatar, la víctima fatal del robo había estado preso 4 años en Buenos Aires, y la banda tenía pedido de captura en la provincia de Neuquén, de donde es oriundo uno de ellos. Actualmente los cuatro procesados están alojados en la cárcel de Las Flores.