El Ministerio de Salud provincial, a través del Subprograma de Lactancia Materna a cargo del Dr. Marcelo Villagra, informó que hasta el viernes próximo se está llevando adelante en todos los establecimientos de salud de la provincia, la Encuesta Provincial de Lactancia Materna correspondiente al año 2007.
Este estudio de prevalencia está organizado por el Subprograma citado, del Departamento de Maternidad e Infancia, y tiene como objetivo estimar la forma que los lactantes son alimentados durante los dos primeros años de la vida y evaluar las acciones que el Ministerio de Salud están concretando para promover, proteger y apoyar la alimentación natural.
Villagra explicó que la última encuesta se realizó en 2005 y determinó que el 22,84% y el 44,86% de los niños estaba siendo amamantado en forma exclusiva al 4° y 6° mes, respectivamente. También se comprobó que sólo el 13,84% había sido destetado en forma definitiva al 6° mes, por lo tanto, más del 85% de los niños continuaban tomando leche materna a esa edad.
Durante esta semana, la encuesta abarcará a todo niño entre un mes y dos años que concurra a los centros de salud u hospitales de la provincia. Consiste en una breve consulta sobre la forma que el niño fue alimentado en el día anterior.
Durante la última década y a partir del mejor conocimiento de las bondades de la lactancia materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en nuestro país, Unicef, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), el Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación -acompañados por diversas ONG- asumen recuperar la cultura del amamantamiento.
La lactancia materna, junto a los planes de vacunación y a la hidratación oral, son las estrategias implementadas a nivel mundial para salvar millones de vidas por año. Entre sus beneficios se cuentan favorecer el vínculo madre-hijo, el contacto piel a piel, la mirada, el abrazo, naturalmente; no desperdicia recursos naturales ni genera residuos que contaminan el medio ambiente; es un recurso renovable, ya que cuanto más leche se da más se tiene; no requiere envase, promoción, transporte, esterilización.
Según explica la SAP, muchas personas desconocen que la mayoría de las madres puede amamantar (98%) y que la sustitución de la LM por biberón se fundamenta en fuertes intereses económicos.
Por eso, recuerda que amamantar es la mejor forma de comenzar la vida; reduce la posibilidad de contraer enfermedades comunes como infecciones respiratorias y alergias, pero también reduce el riesgo de contraer enfermedades más serias como diabetes juvenil y linfomas infantiles. Además de ser una experiencia emocionalmente satisfactoria y única, amamantar también reduce el riesgo de contraer cáncer ovárico y de mama.
Por último, la SAP advierte que la comparación entre amamantamiento y mamadera es singular: mientras que el primero incide positivamente sobre el ambiente, la segunda repercute en forma negativa. La leche humana es un recurso natural y renovable, destinado a la alimentación de bebés; las leches infantiles artificiales son sustitutos procesados, no renovables del recurso anterior.
La leche materna no se desperdicia porque se produce en cantidades idóneas para las necesidades del niño, debido a esto es que los bebés amamantados excretan menos y por ende requieren menos pañales; no necesita envase adicional, está lista para consumir, no requiere transporte, protege de infecciones, en fin, la leche materna es totalmente inocua para el ambiente; no utilizarla es desperdiciar un recurso valioso.
De la redacción de El Litoral