Cartas a la Dirección

A los maestros

Señores directores: Celebrando el Día del Maestro, escribo este texto dedicado a mi hija Luciana.

A pesar de las luchas y los contratiempos, / vos quisiste estudiar de maestra. // Hace ya unos años, con título en mano, / te calzaste un guardapolvo y con una / mezcla de miedo y de asombro, / saliste a conquistar con la palabra. // Te encontraste caritas con sonrisas, otras en silencio / y también a las que le caían algunas lágrimas. // Ahí te diste cuenta, querida hija, hoy maestra, / que tenías que sumar a tus conocimientos, / mucha paciencia, más de una caricia / y por qué no también limpiar uno que otro "moco". // Te gustó el desafío. // Pensaste "son nuestro futuro". // Y aunque algunas veces te decaigas y pienses que no tiene sentido, / vos que sos también mamá tenés que seguir, / por una enseñanza justa, por un mundo mejor, por los chicos.

(Dedicado a todos los maestros que día a día aportan su granito de arena).

Teresita Glaría DNI. 13.839.069.

Animales abandonados

Señores directores: En mis cotidianos viajes hacia el interior de la provincia me es común observar -cada vez con más frecuencia- muchos perros dejados a su suerte a la vera de la ruta, muertos la mayoría de ellos. Pero lo presenciado en mi último viaje fue penoso: tres cachorros abandonados en plena ruta, dos de los cuales ya estaban muertos; y el restante a punto de serlo si no lo hubiera puesto a salvo para llevarlo conmigo, arriesgando incluso mi propia vida para ello.

Seguramente, el "ser humano" que cometió este denigrante acto de crueldad, además de estar desposeído de toda sensibilidad, posee sin embargo una total ignorancia acerca de que animalitos como éstos son muy bien llamados los mejores amigos del hombre. Son excelentes guardianes de nuestra vida y patrimonio, siendo fieles hasta la muerte. Son compañeros inseparables y seguros de gente discapacitada, alivian y hasta curan padecimientos psicológicos. Encuentran gente sepultada por terremotos. Detectan bombas y droga, y aun sirven de conejito de indias para experimentar drogas y procedimientos quirúrgicos nuevos para la raza humana, de lo cual este "ser humano" y aun su familia puedan algún día beneficiarse.

Creo que se debería promover desde los Estados provincial y municipal campañas de concientización y controles, además de hacer cumplir la ley de defensa del animal, a fin de minimizar acciones de maltrato y abandono como la mencionada. Hay que dar a nuestras mascotas -y a las que no, tal como los sufridos animales de tiro que uno ve diariamente también muy maltratados y desnutridos- el lugar que se merecen, ya que son seres vivos que sienten y sufren, que están compartiendo el mundo con nosotros, y por lo tanto, merecen una oportunidad para vivir dignamente en el rol que les toca cumplir.

Gandhi dijo alguna vez que la cultura de un pueblo se mide por el amor hacia sus animales, y cada vez que me toca vivir una situación como la comentada, me convenzo de que aquellas palabras fueron una descarnada premonición hacia donde "evolucionamos".

Gabriel Damiani DNI: 14.882.642. Ciudad.