La Policía Federal secuestró anoche más de 18 mil pastillas de éxtasis y desbarató a una organización, integrada mayoritariamente por extranjeros, que traficaba droga entre Europa y la Argentina, informaron voceros oficiales. Durante al menos tres procedimientos realizados esta noche en los barrios de Congreso y Palermo, la policía detuvo, al parecer, a jefes y miembros de la organización, dos de ellos rusos, uno coreano, dos colombianos y el restante argentino.
Además, la policía detuvo a una ciudadana peruana y a otro español, que, según la versión oficial, serían "mulas" que llevaban cocaína a Europa y regresaban con pastillas de éxtasis, informó el comisario Miguel Ángel Castro, del Departamento de Operaciones Federales de Droga.
Estos dos ciudadanos tenían varios pasaportes de la Comunidad Europea y registraban, según indicó la policía, diferentes viajes en los últimos tiempos. Asimismo, quedaron demorados tres ciudadanos ingleses, aunque hasta hoy no se sabía a ciencia cierta si estaban vinculados con la gavilla.
El primer procedimiento se realizó en plena esquina de las calles Charcas y Vidt, Palermo, donde la policía detuvo a los dos ciudadanos rusos y al coreano, con 10.200 dólares y 2.200 pesos, producto al parecer de las ventas, precisó Castro.
La policía llegó a estos supuestos traficantes tras una investigación ordenada por el juzgado federal 2 de Lomas de Zamora.
Los otros dos procedimientos se realizaron en un apart hotel y en plena vía pública de la calle Hipólito Yrigoyen a 1500, barrio de Congreso.
En un departamento de apart hotel fueron halladas 16.500 pastillas de éxtasis en 33 cajas de confites y, además, el personal de la Superintendencia de Drogas Peligrosas que intervino, detuvo a la ciudadana peruana, a uno de los colombianos y al español, indicó Castro a esta agencia.
El tercer operativo se realizó a pocos metros, en plena calle, sobre un automóvil Fiat Uno, en el interior del cual la policía secuestró 1.900 pastillas más y detuvo al segundo colombiano y al único argentino integrante de la gavilla, según la versión oficial.
Castro señaló que estos procedimientos no estaban vinculados con los casos de la ciudadana tailandesa y el argentino que, en las últimas semanas, sufrieron descompensaciones cuando cargaban bolsas de cocaína en sus intestinos y debieron ser internados.
Según indicó Castro, el valor de las pastillas varía de 50 a 80 pesos cada una, por lo cual la mercancía tenía un costo minorista de entre 920 mil pesos a 1.472.000.
La policía estimaba que la droga sería distribuida en una fiesta electrónica que está anunciada para el Día de la Primavera, en un parque de la Costanera norte de esta ciudad.
La presunción se basó en que la organización tenía volantes e información detallada de la fiesta, precisó el comisario.
El costo.
Una fuente policial estimó el valor de mercado de cada pastilla en entre 50 y 80 pesos, "según el momento de la noche en que se comercializa", lo que da una recaudación total superior al millón de pesos para un precio promedio de 60 pesos por unidad.
También fueron secuestrados 10.200 dólares y 2.200 pesos, indicativos, junto con la cantidad de droga, del volumen del giro comercial ilegal de la organización.
Un jujeño de 48 años fue detenido cuando transportaba en un tanque de combustible 134 kilos de cocaína, valuados en cerca de 1.400.000 pesos, y fue sorprendido por gendarmes que lo venían investigando.
El comandante principal Pedro Alberto Padilla, de la Agrupación VII Salta de Gendarmería Nacional, informó que personal del Escuadrón 20 Orán logró la detención en un operativo, fruto de una labor investigativa.
El apresado conducía una Ford Ranger bicolor, que arrastraba un carrito con tanque de combustible, en cuyo interior fue encontrado el cargamento de cocaína.
El procedimiento se realizó sobre la Ruta Nacional 34, a pocos kilómetros al sur del puente Manuel Elordi, en la localidad de Embarcación, que a su vez está a 240 kilómetros al norte de Salta Capital.
El éxtasis es una droga semisintética similar a la anfetamina (estimulante) y a la mezcalina (alucinógena), que se consume en pastillas de diversas formas, tamaños y colores. Por sus efectos secundarios, es una sustancia prohibida por la OMS.
Produce estados de euforia, aumenta la sociabilidad, la energía física y emocional. No está probado que aumente las funciones sexuales. Puede provocar alucinaciones auditivas, visuales y de tacto. Sus efectos se sienten entre 20 a 60 minutos después de consumida y duran entre dos y cuatro horas.
Puede producir boca seca, náuseas, disminución del apetito, deshidratación, aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial.
DyN/Télam