Hoy se celebra el Día Nacional de las Personas Sordas, motivo por el cual la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos recordó sus objetivos y dio algunos consejos en relación con la manera de tratar a las personas que son usuarias de audífonos.
La Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos recordó que es una organización sin fines de lucro dedicada, desde hace más de 50 años, a brindar asistencia integral a personas con pérdida auditiva. También realiza acciones para ayudar a mejorar la calidad de vida de los hipoacúsicos, poniendo a su alcance los adelantos científicos y tecnológicos necesarios para favorecer su plena integración social.
La institución pretende ser reconocida como referente nacional en todo lo relacionado con políticas de prevención y tratamientos de la hipoacusia. Por eso, entre sus objetivos se cuentan accionar contra todas las causas y efectos motivados por la hipoacusia; proteger física, jurídica y socialmente al hipoacúsico para facilitarle su desenvolvimiento y bienestar material y espiritual; ayudar a educar y capacitar al hipoacúsico para alcanzar un mejor nivel de vida y plena integración social; fomentar la ayuda recíproca entre sus asociados para satisfacer sus necesidades; proporcionar a sus asociados, todo servicio o prestación médica y técnica tendiente a salvaguardar su condición física y mental, conforme con los principios de las ciencias médicas y sus más recientes conocimientos; proveer, mantener y reparar audioprótesis y otros equipos auxiliares auditivos que sean necesarios para los hipoacúsicos; ayudar a la concientización de la población en general sobre las causas y las consecuencias que acarrea la hipoacusia.
En otro orden, informó que la hipocusia es la disminución de la sensibilidad auditiva, que puede presentarse en forma unilateral, cuando afecta a un solo oído, o bilateral, cuando los dos oídos se encuentran afectados.
Las hipoacusias presentan diferentes grados o niveles y su clasificación se realiza teniendo en cuenta cuánto hayan descendido los umbrales auditivos:
- Hipoacusia leve (umbrales entre los 20 y 40 dB, que es la cantidad mínima de audición que puede percibir el oído): la persona que la padece puede mantener una conversación frente a frente con una persona o un grupo pequeño en un ambiente tranquilo aunque presenta dificultades para escuchar en reuniones, en ambientes ruidosos y a distancia.
- Hipoacusia moderada (umbrales entre 40 y 70 dB): existen dificultades de audición frente a frente aunque el ambiente sea tranquilo.
- Hipoacusia severa (umbrales entre 70 y 90 dB): no percibe la voz, salvo que ésta sea fuerte.
- Hipoacusia profunda (umbrales que superan los 90 dB): no percibe la voz aunque ésta sea fuerte.
- Anacusia o cofosis: pérdida total de la audición.
Asimismo, las hipoacusias se clasifican de acuerdo a la parte del oído que esté afectada: conductiva o de transmisión, debido a una alteración del oído externo y/o medio; perceptiva o neurosensorial: a causa de una lesión en el oído interno y/o las vías nerviosas auditivas; hipoacusia mixta: debido a alteraciones simultáneas en la transmisión y percepción del sonido, es decir, por patología que afecta a estructuras del oído.
El hecho de usar audífono no significa que la persona con deficiencia auditiva oiga perfectamente, pues se trata de un aparato electrónico que amplifica los sonidos pero no restituye la audición normal.
Lo que escucha no es una reproducción fiel de los sonidos circundantes. Los familiares, amigos y todos los que rodean al usuario de audífono pueden brindar su apoyo, comprensión y colaboración a fin de lograr una comunicación más eficaz.
Por eso, sugerimos tener en cuenta las siguientes indicaciones al hablar con una persona hipoacúsica: