La conflictiva situación creada en Córdoba con las irresueltas elecciones de hace 17 días, aunque también hechos anteriores y posteriores, han potenciado la posibilidad cierta de que haya pedidos comunes en aquel sentido ante la Justicia electoral.
A poco de la elección cordobesa, la Coalición Cívica (CC) de Elisa Carrió y la coalición para Una Nación Avanzada (UNA) de Roberto Lavagna comenzaron a insinuar la necesidad de que el comicio presidencial cuente con la presencia de veedores internacionales. Otras fuerzas menores de la oposición se pronunciaron en el mismo sentido.
Carrió y su compañero de fórmula, el senador socialista Rubén Giustiniani, volvieron ayer sobre el reclamo, esta vez con el agregado de supuestas irregularidades que se habrían producido el domingo en las elecciones en Chaco. "Pueden faltar boletas, como sucedió en Chaco", dijo ella con respecto a la supuesta ausencia de papeletas del ARI en algunas mesas. Curiosamente, Carrió saludó de inmediato el triunfo provisorio del candidato kirchnerista a gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, como expresión del "cambio" en su provincia natal.
"Hay posibilidad de fraude. Que la Cámara Electoral tome registro frente a la posibilidad de que haya un ballottaje y no tengamos garantías", dijo ayer durante un acto electoral aquí. Carrió y Giustiniani pidieron la presencia de veedores internacionales y convocaron a la presencia de un fiscal por cada una de las más de 6.000 mesas electorales habilitadas para la presidencial a fin de garantizar "la absoluta transparencia".
Sin tanta presencia mediática, la UNA de Lavagna analiza la posibilidad de solicitar formalmente la convocatoria de veedores, como también la instrumentación de medidas extraordinarias para la presidencial. La ocasión para hacerlo será el 2 de octubre, cuando la Junta Nacional Electoral de esta capital, con jurisdicción nacional, convocó a los candidatos presidenciales o a los apoderados de sus fuerzas para "debatir si hay invitados especiales u observadores internacionales" durante la elección y el escrutinio del 28 de octubre, según reza la convocatoria.
El principal vocero de Lavagna, Alejandro Rodríguez, confirmó la probabilidad de avanzar aún más ante la autoridad judicial electoral: pedir la presencia de veedores de la OEA (Organización de Estados Americanos) o de la Comisión Carter, la misma que fiscalizó la elección de 2004 en la que resultó reelecto el venezolano Hugo Chávez.
Los hechos que fundamentarían el pedido tienen que ver con los sucesos de Córdoba, pero también con la presencia de DNI "truchos" en la elección de constituyentes de Misiones en octubre pasado. También solicitarán medidas internas de control que apuntan a garantizar la transparencia, como la limitación en la difusión de encuestas que buscan instalar una "orientación de voto determinada entre los ciudadanos"; el control sobre las encuestas a "boca de urna"; una mayor injerencia de los fiscales informáticos en el escrutinio provisorio, y la fiscalización de los pasos electorales a cargo del estatizado Correo Argentino.
La oposición se tomará en esta demanda de las propias palabras de Néstor Kirchner cuando trató de neutralizar cualquier efecto nacional por el caso Córdoba. "Las elecciones deben ser claras y cristalinas", dijo entonces el Presidente.
El diario La Nación en su edición de la fecha indica que la Junta Electoral Nacional, cuya titular es la presidenta de la Cámara en los Contencioso Administrativo, Marta Herrera, resolvió organizar un encuentro para el 2 de octubre próximo con el propósito de "recibir a los apoderados y/o candidatos de todos los partidos para debatir la necesidad o no de contar con invitados especiales u observadores internacionales para presenciar el desarrollo del acto electoral".
La Justicia electoral de Chaco inició ayer el escrutinio definitivo de las elecciones, donde a partir de los resultados provisorios el kirchnerista Jorge Capitanich se proclamó gobernador electo mientras que el radical Angel Rozas insistió en señalar "irregularidades", desestimó la posibilidad de fraude pero reclamó que se aguarde los cómputos finales para consagrar a un ganador.
En principio, las opiniones de uno y otro lado marcaron diferencias con la situación de Córdoba y apuntaron más bien a la estrecha diferencia de votos entre ambos candidatos, apenas unos dos mil, y a la posibilidad de errores. "La verdad que es una elección muy pareja y bueno, hemos detectado numerosos, yo no sé si decirle errores, irregularidades", definió Rozas y negó que pensara en la existencia de fraude.
Rechazo
El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia (TSJ) rechazó la pretensión del Frente Cívico y Social que lidera Luis Juez, para que se anule el conteo de sufragios realizado por el Correo Argentino y se disponga la apertura de urnas para contar "voto a voto".
Mediante un comunicado, el TSJ informó haber rechazado "el pedido de la Alianza Frente Cívico para que se realice un recuento generalizado de sufragios a urna abierta y voto por voto", por entender que el mismo "sólo está confiado a las autoridades de mesa, quienes así lo han efectuado y no ha sido motivo de impugnación alguna por los recurrentes". La acordada fue emitida en forma unánime por los miembros del Tribunal.
Horacio Serafini (CMI)/El Litoral