Niegan que Juan Pablo II muriera por eutanasia

Ansa-Diario La Nación

Una gran polémica han despertado en El Vaticano los dichos de la doctora italiana Lina Pavanelli, médica anestesista y profesora en la Universidad de Ferrara, que argumentó que el Papa Juan Pablo II recibió la eutanasia que prohíbe la Iglesia Católica, versión luego desmentida por el equipo médico papal.

La doctora Pavanelli publicó su acusación en la edición de setiembre de la revista de asuntos sociales MicroMega, y el miércoles pasado lo reafirmó en una conferencia de prensa. Según ella, Juan Pablo II fue privado de alimentación. Sin embargo, el diario de los obispos italianos Avvenire salió ayer al cruce de esta versión y calificó a los autores del trascendido de "brujos del diagnóstico a distancia".

El elemento central de la tesis de Pavanelli es la fecha en que a Juan Pablo II le fue colocada una sonda nasogástrica. El Vaticano señaló en su momento que la sonda, que permitía introducir alimento a través de la nariz, fue implantada el 30 de marzo de 2005, tres días antes de su muerte el 2 de abril.

Lina Pavanelli desmiente esta versión y sostiene que la sonda fue utilizada demasiado tarde, cuando el pontífice había perdido ya al menos 15 kilos de peso y se acercaba a la agonía. "Sólo la decisión del paciente de rechazar el tratamiento puede explicar el comportamiento del equipo médico", asegura la doctora, quien advierte que tuvo acceso a documentos en los que se especifican los procedimientos clínicos que aplicaron a Juan Pablo II durante su etapa crítica.

El equipo médico papal y el médico personal de Juan Pablo II señalaron que, en efecto, la sonda fue colocada de forma permanente el 30 de marzo, pero que desde mucho antes se utilizaba para alimentar al Papa: se limitaban a colocarla y retirarla después, para que el pontífice pudiera tener apariciones públicas. Pero llevaba la sonda casi todo el día bastante antes del 30 de marzo.

El 25 de marzo, durante la retransmisión televisiva de la procesión de Viernes Santo, Juan Pablo II fue filmado de espaldas para que no se vieran los tubos conectados a la nariz.

En las páginas de MicroMega, Pavanelli había afirmado que "un análisis del estado de salud de Wojtyla en las últimas semanas de su existencia demuestra que no le fue practicada ninguna cura que habría podido mantenerlo con vida por largo tiempo".

Para la médica, en conclusión, "el tratamiento recibido por Juan Pablo II en sus últimas semanas de vida constituye, según los criterios establecidos por la Iglesia Católica, una eutanasia propiamente dicha".