Puerto San Martín. Cruzar la barrera del puesto de acceso a Terminal 6 equivale a poner los pies en una especie de gigantografía cuyo microcosmos permite apreciar la dimensión y el peso del principal procesador del complejo oleaginoso argentino.
La estación portuaria que operan la Aceitera General Deheza (AGD) y Bunge sobre el río Paraná, 40 kilómetros al norte de Rosario, está por estos días en plena tarea de parto. Y acorde a su contexto, la nueva criatura es una moderna e impactante planta de biodiésel.
CMI Contenidos recorrió las flamantes instalaciones que atraviesan el primer tramo del período de prueba y cuya inauguración oficial está prevista para el 10 de octubre. Cuando todo el mecanismo esté ajustado, trabajará en un proceso continuo que entregará 200 mil toneladas anuales de biodiésel de soja.
"Ya hay ventas hechas al exterior. Por eso estamos apurados para arrancar. Son pedidos de países del norte europeo y el primer embarque será de 5.000 toneladas para fines de octubre", aseguró Juan Carlos Vilanova, presidente de Ecofuel SA.
Ese es el nombre con el que fue bautizado el emprendimiento en el que la empresa de la familia Urquía y la filial local de la estadounidense Bunge Limited participan en partes iguales.
"La escala que tiene esta planta es porque fue absolutamente pensada para la exportación. También es posible proveer al mercado interno, todo depende de las condiciones, pero en el concepto inicial es una planta para exportar", explicó Enrique Humanes, director de Operaciones de Bunge y vicepresidente de Ecofuel.
A días de debutar oficialmente, la empresa es la segunda en operar en el polo de biodiésel del Gran Rosario, donde hace alrededor de un mes inició su producción la planta de Vicentín y Glencore en el complejo de San Lorenzo, pocos kilómetros al sur de Terminal 6.
A partir de la escalada de anuncios de iniciativas e inversiones en plantas de biodiésel capaces de producir por encima de 100 mil toneladas al año cada una, la Argentina comenzó a parpadear en el radar del mercado internacional de biocombustibles.
El director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina, cree que si se cristalizan todos los proyectos, el país podría convertirse en el principal exportador mundial de biodiésel. Pero por ahora, el sector está dando sus primeros pasos.
En diálogo con este medio, Vilanova y Humanes indicaron que ahora se están haciendo las primeras ventas para captar la sensibilidad de un mercado que es nuevo para la Argentina y en el que no existe una historia previa, por lo que hay mecanismos logísticos que deben ajustarse para ser fluidos y eficientes.
Daniel Alonso - CMI Contenidos