De la Redacción de El Litoral
En un partido disputado ayer en Nantes, Fiji venció a Gales por 38 a 34, transformándose en la primera gran nota de la VI Rugby World Cup, al acceder a los cuartos de final, donde se medirán con Sudáfrica en Marsella.
El desarrollo fue tan entretenido como incierto el desenlace, producto que la victoria "coqueteó" insistentemente con ambos protagonistas.
Los morenos del Pacífico Sur se aferraron a su tradicional y deshinibido juego ofensivo, logrando establece una excelente diferencia de 25 a 3 en la etapa inicial, ante un adversario que pareció inmerso en alguna lejanía.
Sin embargo, desde el comienzo del complemento los Dragones Rojos reaccionaron en gran forma, apoyando tres ensayos consecutivos, aprovechándose de las notorias falencias defensivas fijianas.
En un contexto de errores y desorganización generalizada, no faltaron emociones fuertes: como el quinto try galés o la conquista que sobre el epílogo desató la algarabía de los isleños. Amén de la satisfacción de haber accedido después de veinte años a la segunda fase del certamen, Fiji lamentó la baja de su apertura y conductor, Nicky Little, quien se lesionó la rodilla en una de las últimas acciones del encuentro.
En lo que respecta al encuentro disputado en Saint-Etienne, culminó con el ajustado éxito de Escocia ante Italia por 18 a 16, alcanzando de esa forma el pasaporte para la próxima ronda, en la que se medirá con el primero del Grupo D; es decir, posiblemente Argentina.
El trámite fue equilibrado, intenso y deslucido, direccionándose finalmente hacia el equipo que aprovechó las mínimas ventajas emergentes de la certeza del winger Chris Paterson, autor de todos los puntos, a través de seis penales.
De esta forma, los escoceses cumplieron con lo que inequívocamente se repitió en su historial en Copas del Mundo: acceder a los cuartos de final. Por su parte, La Nazionale pagó muy caro la indisciplina defensiva, vía que cerró el camino hacia un sueño que parecía ser bastante factible.
Finalmente, en el restante cotejo de la víspera, Australia derrotó en Burdeos a Canadá por 37 a 6, consagrándose ganador del Grupo B en la condición de invicto, con el ciento por ciento de los puntos en disputa.
Con mayoría de suplentes, los Wallabies cumplieron con el trámite de completar la fase inicial del torneo sin sobresaltos; preparándose ahora para paladear el primer plato fuerte de este Mundial: jugar con Inglaterra en cuartos de final, reeditando la final de la RWC 2003, en la que el Rose Team se erigió en el primer campeón del mundo procedente del Hemisferio Norte.
El match se disputó en el Stade Jacques Chaban-Delmas de Burdeos, ante 34.000 espectadores, con el referato del inglés Chris White.
El match se disputó en el Stade de la Beaujoire de Nantes, ante 37.100 espectadores, con el referato del australiano
Stuart Dickinson.
El match se disputó en el Stade Geoffroy-Guichard de Saint-Etienne, ante 35.000 espectadores, con el referato del sudafricano Jonathan Kaplan.
El octavo australiano David Lyons se despidió del Mundial 2007 al sufrir una fractura de peroné, durante el segundo tiempo del match en que los Wallabies superaron a Canadá. El forward, con 43 caps en su haber, podría ser reemplazado por Jone Tawake, James Horwill o el experimentado Matt Cockbain.