De la Redacción de El Litoral - [email protected]
"Ojalá que los dos tengan un buen partido. Con eso estaría feliz", fue el pedido de Omar Merlo, padre de Omar junior, el defensor de Colón, y Fernando, el volante de San Martín. Y en líneas generales, el deseo de la familia se cumplió, porque el zaguero sabalero no tuvo mayores inconvenientes y porque el volante sanjuanino fue uno de los mejores del equipo de "Teté" Quiroz.
El jueves, se juntaron todos en el hotel donde los sanjuaninos eligieron para concentrar en Santa Fe: fue mamá, el hermano mayor de los Merlo que se llama Andrés y el propio Omar. Lo fueron a visitar a Fernando, el volante verdinegro que está a préstamo en San Juan: se fue en el ascenso, consiguió el máximo objetivo y renovó. Claro que, ahora, se sumaron tres sabaleros más a préstamo: Fernando Alloco (zaguero), Sebastián Malandra (carrilero) y Martín Bravo (puntero). Lo raro es que cuando Lerche les prestó los cuatro jugadores a Miadosqui, colocó una cláusula por la cual San Martín de San Juan debía pagarle a Colón unos 100.000 pesos por cualquiera de los jugadores que deseara utilizar contra el club rojinegro que es propietario de todos los derechos económicos de los jugadores.
Jugando uno de zaguero y otro de volante se sabía, de antemano, que no se iban a dar una gran cantidad de cruces. Pero un par de veces se sacaron chispas los hermanos de una familia que llegó completa desde Santa Clara de Buena Vista hasta las plateas del Brigadier López para ver el primer enfrentamiento profesional de ambos. "Ojalá alguna vez puedan jugar juntos en Primera en el mismo equipo", dispararon los más grandes de la familia Merlo.
Las amenazas de "darse duro en algún cruce" finalmente se cumplieron ayer en el Cementerio de los Elefantes. Los dos duelos familiares se dieron en el primer tiempo y la cosa terminó igual que el partido: 1 a 1. En la primera, el volante de San Martín de San Juan -Fernando, el más grande- llegó tarde a una pelota y el destinatario de su pierna fue la del zaguero sabalero, por quien se conoció que en los últimos días un grupo inversor hizo algunas averiguaciones acerca de su ficha (edad, pasaporte, etc.).
El segundo de los cruces se dio un par de minutos después, cuando el defensor Omar llegó antes y le entró duro a su hermano Fernando, en una pelota trabada por ambos haciendo honor al "Cholo" Simeone de "salir con el cuchillo entre los dientes".
Más allá de las cláusulas que se instalan en el fútbol profesional para este tipo de circunstancias, los dos jugadores sabían desde el momento que se conoció el fixture que la familia Merlo estaría pendiente de la fecha 11 del Apertura 2007 de AFA. En la semana, papá Omar se encargó de reconocer que los "nenes" tenían una competencia fuerte desde pequeños y recordó la anécdota cuando Fernando le quebró un brazo a su hermano por pegarle un pelotazo a éste cuando observaba un picado familiar subido a un árbol en Santa Clara de Buena Vista.
Como los derechos económicos de ambos son del Club Atlético Colón, nunca les había tocado enfrentarse adentro de un campo de juego. Ayer, en la calurosa tardecita de sábado en Santa Fe, se dio por primera vez. Ni bien los equipos saltaron al campo de juego, el ramillete de fotógrafos los fue a buscar a ambos -alguna broma hubo adentro de la manga, porque los equipos salieron juntos- para "la foto del partido", que era tener a los dos hermanos juntos, con las camisetas que se enfrentaban: Colón y San Martín de San Juan.
Cuando Sergio Pezzotta marcó el final, en medio de la algarabía del puñadito de cuyanos en Santa Fe por el puntito que suma y la reprobación de la multitud sabalera por lo mal que se jugó, Omar y Fernando intercambiaron sus camisetas en la mitad de la cancha.
Pero el duelo, casi como una ironía del destino, les tenía reservado un capítulo más a esta linda historia familiar: fueron juntos, por sorteo, al control antidoping que ordena la AFA en cada partido de Primera División. Ahí, Omar y Fernando siguieron hablando de fútbol después de este primer cruce profesional. Como cuando eran nenes y lo tomaban como un simple juego en Santa Clara de Buena Vista.
Miguel Angel Robledo, el popular "Chueco", histórico entrenador de las inferiores sabaleras que -entre otros- dirigió a los hermanos Merlo, viajará con destino a México en las próximas horas para dictar una clínica internacional para entrenadores locales. Permanecerá unos 20 días y fue especialmente invitado por el club Puebla. Actualmente, Robledo es el entrenador de la séptima de AFA y la sexta liguista.
Colón ha recibido una invitación de 9 de Julio de Morteros con motivo de inaugurarse la iluminación de su estadio. La institución sabalera se comprometió a viajar a dicha localidad en la semana posterior al encuentro con Gimnasia y Esgrima La Plata, previsto para el 12 de octubre. Aún no se sabe si irán algunos de los profesionales integrando el plantel. De todos modos, es casi un hecho que al equipo lo dirigirá Leonardo Astrada.