El 55º Festival Internacional de Cine de San Sebastián tuvo ayer su gala de clausura con la entrega de la Concha de Oro al filme estadounidense "Mil años de oración", de Wayne Wang, como mejor película. Mientras la cinta argentina "Encarnación", de Anahí Berneri, ganó el premio Fipresci que entrega la asociación de críticos internacionales.
"Cuando acabé de ver la proyección el otro día, vi vuestras caras y vuestro aprecio, me di cuenta que conecté con vosotros y eso es lo mejor que podía pasar", afirmó Wang al recibir el máximo galardón de manos del presidente del jurado, el escritor estadounidense Paul Auster.
"No todas las grandes historias tienen que tener a Brad Pitt o Angelina Jolie para gustar", bromeó el director hongkonés, quien se fundió en un abrazo con Auster.
Wayne también recogió la Concha de Plata al mejor actor, concedida al protagonista de su película, Henry O. "Henry O es muy humilde y probablemente habría dicho que no hizo nada en esta película", dijo Wang.
Aunque había sido recibida tibiamente por el público, la película argentina "Encarnación", de Anahí Berneri, obtuvo el Premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci) y engrosó así la lista de galardones obtenidos por el cine argentino en esta edición del certamen.
Protagonizada por Silvia Pérez, en un papel que la revela como una interesante actriz, la película describe el drama íntimo de Ernie, una ex vedette cuya carrera está en declive y sufre la soledad, la indiferencia de sus pares y los prejuicios de su familia.
A este premio Fipresci se suman para el cine nacional los premios Signis a "La extranjera", de Fernando Díaz, "Palabra por palabra", de Edgardo Cabeza, el documental "4 de julio, la masacre de los palotinos", de Juan Pablo Young y Pablo Zubizarreta, y el cortometraje "El sueño del perro", de Paulo Pécora.
Por otra parte, el premio al mejor director fue para el británico Nick Broomfield por "Battle for Haditha", en la que utiliza actores no profesionales para recrear la matanza ocurrida el 19 de noviembre de 2005 en Irak, cuando tras el ataque a una patrulla estadounidense en Hadiza, acabaron con la vida de 24 civiles iraquíes.
En tanto, el jurado -integrado además de Auster por Susú Pecoraro, Pernilla August, Nicoletta Braschi, Eduardo Noriega, Meter Webber y Bahman Ghobadi- entregó su Premio Especial a "Buda explotó por vergüenza", de la iraní Hana Makhmalbaf. Narra el drama humano en Afganistán a través de la mirada lúdica y simbólica de Backtay, una niña que quiere ir al colegio pero se choca con prejuicios culturales y religiosos.
El jurado otorgó, además, el premio al mejor guión ex aequo (por igual) al estadounidense John Sayles, por "Honeydripper", y a los españoles Gracia Querejeta y Davil Planell por el libreto de "Siete mesas de billar francés", película por la que también fue premiada Blanca Portillo con la Concha de Plata a la mejor actriz.
Por último, el premio del jurado a la mejor fotografía fue para Charlie Lam por su trabajo en "Exodus" (Hong-Kong).
Un viaje
El filme de Wang relata el viaje a Estados Unidos del señor Shi (Henry O) para averiguar por qué su hija Yilan (Faye Yu) se divorció, sin al final lograr conectar realmente con ella. Shi conoce una anciana iraní con la que acabará hablando casi más que con su hija, cada uno en su idioma, ya que ninguno de los dos habla bien inglés.
"Mil años de oración" hizo buenos los pronósticos que la daban como gran triunfadora del certamen.
AFP - Télam