Apuntes de política provincial
El consenso que no hubo
Por Teresa Pandolfo

La Asamblea Legislativa del jueves, después de cuatro horas de debate intenso, aprobó los pliegos de los doctores Daniel Erbetta como miembro de la Corte Suprema de Justicia y de Agustín Bassó como procurador general.

El desenvolvimiento de la Asamblea se convirtió en el hecho político más importante de la semana. El reclamo del Partido Socialista -que integra el Frente Progresista Cívico y Social- respecto de que se retiraran los pliegos, comprometiéndose el gobernador electo Hermes Binner a volver a remitir, luego, el del ex decano de la Facultad de Derecho de Rosario, no tuvo eco en la administración de Jorge Obeid. Los discursos dejaron al descubierto tanto las miserias humanas y partidarias como la necesidad de la política de trabajar con convicciones pero también en base a consensos.

Esta periodista cree que la posición asumida por el doctor Danilo Kilibarda -quien se abstuvo- marcó la postura justa desde el discurso jurídico y el procedimiento seguido.

Se ha dicho en estos días, que el legislador actuó de esta manera a despecho porque pretendía ser el futuro defensor general, que prevé la ley de Ministerio Público todavía no tratada por las cámaras, y no habría pliego para ese cargo en este gobierno. Es decir, el comentario pretendió desprestigiar la postura del veterano legislador proveniente del MID con pase al justicialismo.

Danilo Kilibarda fue convencional constituyente para la redacción de la Constitución de 1962, vigente en la provincia. Había participado en aquella ocasión en el debate por la pérdida de la inamovilidad de los jueces, que quedó plasmada en la Carta Magna, en los 65 años. El doctor Bassó supera ya esa edad. En tanto, en el Frente Progresista, se entendía que la postulación para procurador general debía producirse después de analizado el proyecto de Ministerio Público sobre el cual, por ejemplo, los socialistas mantienen diferencias con el proyecto oficial. Las figuras del procurador y de defensor general, en sus opiniones, debían proponerse conforme los perfiles de funciones que surgieran de esa norma, una vez sancionada.

Como señaláramos en "Apuntes..." de semanas atrás, el gobernador Obeid tiene atribuciones hasta el 10 de diciembre para tomar éstas y otras decisiones, pero lo que no se puede desconocer como elemento político es la voluntad popular expresada en las urnas, que eligió la propuesta alternativa al actual oficialismo por un amplio margen de votos. De este elemento sustancial deviene el llegar a consensos como escenario mínimo. El viernes nadie podía pronosticar si el mensaje de Ministerio Público -que complementa la reforma del Código Procesal Penal- será tratado antes de concluir el actual mandato.

Pero el fuerte debate que trajeron estos pliegos parecería que no cambiará la voluntad de Obeid de remitir otros dos a la Legislatura: el del actual diputado reutemanista Mario Esquivel para el Tribunal de Cuentas y el de Liliana Meotto, también justicialista, para defensora del pueblo adjunta.

Desde el socialismo se sostiene que esta transición, con los hechos narrados, nombramientos producidos y versiones sobre nuevos pliegos, no se caracteriza por el diálogo que pregona Obeid, ni tampoco por la transparencia.

Sin cuotas

Mientras que este tema se constituyó en el centro del escenario en la ciudad capital, Binner, en Rosario, ha mantenido reuniones con instituciones y personas para la integración de su gabinete. Es un número puesto que Antonio Bonfatti será el ministro coordinador. El legislador lo niega diciendo que todavía restan muchas definiciones y sí se remite, cuando se lo consulta, a la pretensión de reformar la ley de Ministerios para crear dos nuevos: uno de Seguridad, del cual dependa el Servicio Penitenciario y la Policía provincial, y otro de Trabajo, elevando de categoría a la actual Secretaría de Estado.

En este esquema, que demandará el paso por las cámaras ya con sus nuevos integrantes, la cartera de Gobierno perdería todo lo relativo a la seguridad, la primera demanda que aparece en las encuestas nacionales y provinciales que se hicieron antes de los comicios del 2 de setiembre. Gobierno mantendría la relación con los otros dos poderes del Estado: con la Justicia y la Legislatura.

Todo indica, por los comentarios que llegan desde las filas del Frente, que Binner no buscaría en la selección de los hombres que lo acompañen una proporcionalidad geográfica, "ni hay cuotas establecidas para cada partido integrantes del Frente", se esmera Bonfatti en explicar. Por el contrario -prosigue - "lo que se busca son personas que expresen el programa del Frente electo y el compromiso por éste asumido con la ciudadanía".

�Asuntos Hídricos dejará de ser ministerio?, fue otra pregunta realizada habida cuenta que si se adecúa la ley de creación de la empresa Aguas Santafesinas, los acueductos podrían depender de Assa. "Todo esto se está analizando", responde.

De todas maneras, al Frente le exigirá un enorme esfuerzo de negociación sacar las leyes que necesitará porque el justicialismo mantiene una importante mayoría en el Senado. Hay quienes piensan que en el tema de los dos pliegos aprobados, los socialistas debieron comenzar a exhibir su poder negociador y no haber sido tan inamovibles en sus posturas.

Es prematuro un juicio de opinión en este sentido porque hay dos puntos a considerar: el Frente es una coalición de partidos y si bien el socialismo tiene experiencia de varias administraciones en Rosario, la ciudad del sur no es la provincia, en la que se juegan tantos intereses como diferencias en desarrollo e idiosincrasia exhibe su extendida geografía.

Binner ha sido un claro ganador pero también deberá negociar en circunstancias que no serán iguales a las de Rosario, porque el justicialismo está muy herido y esto lo llevará a no permitir que nada le sea un lecho de rosas al sucesor de Obeid.