El candidato a presidente por UNA, Roberto Lavagna, descartó cualquier acuerdo con los demás candidatos de la oposición, en caso de que el próximo 28 de octubre Cristina Fernández de Kirchner no supere el 50 % de los votos y haya segunda vuelta electoral.
"Es una payasada, descártelo. No tenemos nada que ver con Carrió ni con las ideas de Alfonso Prat Gay (el referente económico de la chaqueña) que son dejar caer el dólar para enfriar la economía, tal como piden los liberales de la derecha conservadora", aseveró en El Litoral.
Lavagna reconoció que tiene miedo que el próximo 28 de octubre el gobierno nacional intente algún tipo de maniobra fraudulenta y ratificó que en Santa Fe tenían preparado realizar una maniobra similar a la que hicieron en Córdoba pero no pudieron porque "la diferencia en favor de Binner fue muy alta".
De todas maneras, elogió al gobernador Obeid: "En la campaña prometió la derogación de la ley de lemas y lo cumplió, pese a que sabía que con esta decisión iba a ser muy difícil que el peronismo retuviera el gobierno provincial".
Lavagna ratificó que la obra pública sigue cartelizada y en manos de "capitalistas amigos" y criticó duramente la falta de ejecución de las obras públicas prometidas: "No han hecho ninguna de las que prometieron. Por ejemplo, sólo se construyó una de cada diez viviendas anunciadas".
Sobre el retorno de Eduardo Duhalde dijo que coincide con su idea de reconstruir el justicialismo porque considera necesario recomponer todos los partidos políticos, pero dijo que no le gustaría ver "a dos ex presidentes peleando por ver quién tiene más punteros, intendentes y estructura".
Respecto de las retenciones, un tema fundamental en la economía santafesina, Lavagna propuso diferenciar las de la soja de las de otros productos. Por ejemplo, dijo, hay que reducir o eliminar los aranceles de exportación de lácteos, tabaco, algodón, yerba o té, pero no los de la soja que, con los precios actuales, pone en serio riesgo el desarrollo de las otras actividades agropecuarias.
"El tipo de cambio debe ser flotante y alto; debe ser sostenido con superávit fiscal y no por decreto, como ocurre ahora", aseguró, al tiempo que destacó la necesidad de que la economía del país debe integrar a la industria con el campo, y así evitar la histórica pelea entre los dos sectores.
En su recorrida por Santa Fe, Lavagna desgranó una serie de medidas que tomaría en caso de llegar a la Presidencia de la Nación como autorizar que las Pymes puedan desgravar del pago de ganancias las inversiones productivas, un viejo pedido de los industriales santafesinos.
El candidato a presidente destacó la necesidad de realizar inversiones en infraestructura para potenciar la producción. En este sentido, ratificó su impulso al traslado del puerto de Santa Fe, además de las obras viales que se vienen reclamando.
Con respecto a la situación del agro, Lavagna dijo que es necesario ir rápidamente a una cosecha de 120 millones de toneladas, este año será de aproximadamente 95 millones, y lanzar un plan ganadero que nos lleve, en el corto plazo, a las 70 millones de cabezas.
En este sentido, advirtió que el año próximo el sector ganadero tendrá serios inconvenientes porque lejos de incrementarse el stock de ese sector, se vienen matando vientres, el 48 % de la faena en el país es de vientres, para lo cual propuso una "desgravación integral de vientres, para darles igual tratamiento que a los bienes de capital".
Entre los problemas económicos por atacar en un eventual gobierno destacó el de la inflación, que estimó en el 20 % en el orden nacional y dos o tres puntos más en la provincia, y hoy es uno de los principales reclamos de la gente junto con el de la seguridad.
También, dijo, los reclamos son por una mejor calidad institucional, la cuestión social, "todavía hay 10 millones de argentinos en situación de pobreza, y 4 millones de ellos son jóvenes menores de 14 años y enfatizó la necesidad de reinsertar a la Argentina en el mundo.
Lavagna advirtió que la inflación "es una enfermedad económica muy compleja" y que "no se la puede enfrentar con el estilo patovica del gobierno que quiere bajar los precios a la fuerza y sin ningún resultado efectivo".
El ex ministro de Economía sostuvo que el control de la inflación requiere la precisión de un cirujano, carece de recetas simplistas y no es para cualquiera, aunque tampoco se mostró a favor de recetas ortodoxas para enfrentarla.
Lavagna enfatizó que a la suba generalizada de precios "tampoco se la enfrenta como otros pretenden, enfriando la economía y frenando el crecimiento porque eso es volver a los '90 y a la recetas que ya fracasaron de la mano de la derecha conservadora".
Indicó que su plan contempla una "lucha integral" contra la inflación, la promoción del empleo y el fortalecimiento del superávit fiscal para "mantener alto el dólar y bajar las tasas de interés".
El proyecto que el postulante opositor presentó para sus eventuales 100 primeros días de gestión al frente del Ejecutivo pretende "corregir los desvíos de los últimos dos años" y "llevar el programa económico de regreso a su curso original".
Según advirtió Lavagna, "está demostrado que los controles de precios no sirven como sistema para frenar la inflación, sino que por el contrario, agudizan el problema", por lo que consideró "esencial" revertir ese conflicto.
El aspirante presidencial también impulsa un "plan de incentivo a la incorporación tecnológica y la agregación de valor en la industria y los servicios", al tiempo que pide "suprimir los fondos fiduciarios que paralizan la obra pública y fomentan la corrupción".
Dicho esquema, describe, "será reemplazado por inversiones privadas y asociaciones público-privadas (PPPs) con capital privado y tarifa social".
Por otra parte, se refiere al tema energético y dice que dará prioridad "absoluta" a la ejecución de las obras demoradas en materia de generación de energía eléctrica: suba de la cota de Yacyretá; construcción de las plantas de ciclo combinado de Timbúes y Campana; finalización de Atucha II y a la expansión de la infraestructura de transporte de gas.
Finalmente, promete enviar al Congreso un proyecto de ley de Coparticipación Federal, para "aumentar la proporción de los recursos tributarios totales que van a las provincias, con garantía de automaticidad en las transferencias, y simplificación y transparencia en el proceso de coparticipación".
Sin cambios
Para Lavagna, la designación de Dominique Strauss-Kahn al frente del Fondo Monetario Internacional no tendrá mayor influencia en el país. "Era previsible su designación", dijo el ex ministro de Economía para quien las relaciones entre el organismo de crédito internacional y Argentina no sufrirán modificaciones.
De la Redacción de El Litoral