Un enterratorio sería más antiguo que el otro
Evidencias de dos ocupaciones en el yacimiento arqueológico
Carlos Ceruti dio precisiones acerca de los hallazgos descubiertos en el sitio Río Salado-Coronda 2. Foto: Agencia Santo Tomé

La afirmación corresponde al licenciado Carlos Ceruti, investigador del Conicet y director de tesis de María Rosario Feuillet, la arqueóloga que tiene a su cargo las excavaciones en Santo Tomé. La datación de las muestras de material tendrá que realizarse en el exterior.
El licenciado Carlos Ceruti es investigador del Conicet desde hace unos 25 años y a su vez es el director de la tesis de la arqueóloga María Rosario Feuillet, quien lleva adelante un proyecto sobre el uso del espacio en la cuenca inferior del río Salado -estudio de la utilización de la costa por parte de sociedades prehispánicas-, en el marco del cual se viene desarrollando la investigación que en su momento dio lugar a los importantes hallazgos arqueológicos descubiertos en nuestra zona, especialmente en el sitio denominado Río Salado-Coronda 2 (Roverano al 300). Justamente, diario El Litoral entrevistó a Ceruti, para que nos brinde un panorama actual de los trabajos, así como una aproximación al tenor del descubrimiento en sí mismo.

"Siempre hay que ser muy cautos"

"Hasta ahora, consideramos que los restos humanos y los materiales encontrados son prehispánicos, porque no hemos observado evidencia de que pertenezcan al período poshispánico; no obstante ello, en arqueología siempre hay que ser muy cautos", señaló el antropólogo. "De cualquier manera, hay que considerar que el margen que consideramos para la antigüedad de los restos, de 1.000 a 2.000 años atrás, es muy amplio, por lo que la intención, así como la necesidad metodológica, obliga a achicar y precisar un poco más la época en la que se utilizó el cementerio (o fueron hechos los enterratorios), así como aquélla a la que pueden corresponder los sitios que están en los alrededores".

"Es cierto, Rosario habló en su momento de la existencia de un yacimiento y no tan sólo un sitio, porque aquella clasificación es utilizada en arqueología en virtud a las dimensiones o la magnitud del lugar de investigación", agregó Ceruti. Luego manifestó: "Quizás, en una escala mayor, estemos ante toda una localidad (arqueológica); no digamos única, pero sí muy importante; Rosario ha localizado en los alrededores varias evidencias de ocupaciones, entonces se puede hablar de un conjunto de sitios, por lo que, potencialmente, todo Santo Tomé es una localidad con restos de distintas épocas y funciones".

Cementerio muy bien conservado

La precisión del momento en el que se efectuaron los enterratorios humanos, mencionó Ceruti, "sólo se puede lograr aplicando carbono 14, método de uso común y habitual en arqueología a nivel mundial cuya mayor o menor aplicación está relacionada fundamentalmente con el dinero que se consiga para pagar los fechados" (ver aparte). "Hasta ahora, si no es el más importante de la zona, es uno muy importante", sostuvo Ceruti cuando se le preguntó por la trascendencia del descubrimiento a nivel regional.

"El cementerio, exclusivamente, presenta características muy particulares", esgrimió. "En primer término, está estratificado: existe una primera etapa un tanto distinta y después está la que forma otro grupo, que aquel enterró", aseguró el especialista. "Además, se determinó que la presencia de los restos continúa más allá de la calle; se hicieron sondeos y aparecen superpuestos, con un estrato estéril entre medio; conozco muy pocos lugares dentro de la cuenca del Paraná Medio que tengan esas características, tres o cuatro, más no; ya de por sí eso es importante", prosiguió. "Segundo, se trata de un cementerio en el que los materiales están muy bien conservados; ello da la posibilidad de hacer un estudio profundo de la población indígena de ese momento en la provincia de Santa Fe y la región Litoral".

Particularidades de los hallazgos

"La arqueología brinda sorpresas -de la experimentación en sí misma, por así decirlo-, que nunca se terminan; uno puede imaginarse que está trabajando sobre un área potencialmente rica y puede tener indicios de que es así por lo que otros han encontrado o porque puede haber bibliografía que exponga sobre materiales ya localizados, pero nunca se sabe lo que hay en el subsuelo hasta que se lo excava", confió Ceruti a nuestro medio. "Y en el momento en que se excava, lo que se hace de una vez y para siempre -porque es imposible reconstituir un sitio que uno ha excavado-, hay que hacerlo siempre de la mejor manera posible, con el mayor de los cuidados; acá, el trabajo se ha hecho con mucho cuidado y profesionalismo", remarcó después.

"Con las muestras extraídas se pueden analizar muchas cosas, no sólo sexo y edad de los restos; se pueden determinar hábitos de trabajo (a partir de huellas dejadas en los huesos); enfermedades; en el caso de las mujeres, la cantidad de hijos que tuvieron, ya que el embrión, al implantarse en el útero, se adhiere tan profundamente que marca la pelvis", agregó. "Hay esqueletos de niños, algo que es muy difícil de localizar y cuando se lo hace generalmente están rotos", añadió también.

"Ahora bien, el desafío mayor es que los materiales se conserven hasta que se pueda continuar la investigación, es decir que nadie vaya y rompa el sitio o sustraiga algo, para que no le pase nada. Por eso destaco que cuando Rosario vio que no podía extraerlos tomó la determinación de cubrirlos y así esperar, por lo menos hasta noviembre, cuando terminan las clases en la Universidad de Rosario y se pueda disponer nuevamente del personal y de los fondos para hacer las excavaciones; esto último es complicado: ella pidió $ 9.000 para continuar la excavación y extraer los restos, pero todavía no los consiguió", finalizó.

Trabas administrativas, la otra lucha

Además de los escasos recursos económicos para continuar con las excavaciones (los 9.000 pesos que se necesitan todavía no han sido conseguidos), el equipo de trabajo que tiene a su cargo las tareas en Adelina Este choca también contra ciertos obstáculos administrativos, el último de ellos relacionado con el envío de las muestras al exterior para el análisis del material, aplicando carbono 14.

"En Argentina existen dos laboratorios para hacerlos y está funcionando sólo uno, el de La Plata, pero con dificultades serias, porque la persona encargada de los mismos tiene problemas de salud y está punto de jubilarse; el otro, depende del Conicet y está en la Universidad de Buenos Aires, pero sólo estaría haciendo fechados geológicos, no arqueológicos; por eso, lo que queda es enviar el material al extranjero, a laboratorios de EE.UU. por ejemplo", explicó Carlos Ceruti. Pero allí se presentó un obstáculo, que Ceruti describió a este medio en los siguientes términos: "De acuerdo con la nueva Ley Nacional de Protección de Yacimientos, para poder enviar materiales fuera del país hay que tener autorización en el orden provincial, porque según dicha reforma, los materiales arqueológicos están bajo jurisdicción de la provincia a la que pertenecen, aunque en el caso de Santa Fe se da una circunstancia un poco distinta a otras provincias, porque nunca tuvo una ley propia, como la tiene Entre Ríos, por citar un caso".

"Por este sitio en especial se pidió la autorización a la Provincia, pero tengo entendido que la misma en un principio había sido negada", prosiguió Ceruti. "Ocurre que el requerimiento pasó a Asuntos Legales y allí dijeron que recomendaban no hacer lugar al pedido porque los materiales iban a ser destruidos, algo que desde ya digo que es inevitable; por eso, lo que cabe aclarar es que lo que se tiene pensado enviar a EE.UU. son seis dientes, encontrados en forma aislada, con el uso de la zaranda".

"Estamos hablando de un sitio con enterratorios humanos en el cual ya se han hallado 26 cuerpos; se tiene que entender que es necesario hacer esos fechados, porque los mismos nos van a ubicar en el tiempo y van a permitir aumentar enormemente el conocimiento sobre los hallazgos", destacó luego. "Se necesita imperiosamente que la muestra -sea carbón, hueso o diente-, sea transformada en anhídrido carbónico, acetileno u otro gas orgánico, para ser medida", continuó Ceruti. "Entonces, al no haber una respuesta favorable (en la Provincia), por lo que se podría hablar de entorpecimiento en la aplicación de la ley nacional, se va a intentar conseguir autorización directa de la Nación, para que esta retome sus derechos y otorgue el permiso por sí misma", aclaró el investigador aún más, a la vez que explicó que la entidad a la que compete estos casos es el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inapl, ex Ina).

Justamente, respecto a dichas gestiones, María Rosario Feuillet confirmó que mantuvo un contacto con el representante legal del Inapl y este le aseguró que se enviará una nota a las autoridades provinciales -para que permitan el envío a EE.UU.-, anticipando a este medio que la Nación autorizará directamente el envío de las muestras para hacer la datación, algo que consideran una práctica habitual. No está de más añadir que los fechados ya han sido pagados, en virtud de que el grupo de investigación recibió una donación de 800 dólares de parte de la Bolsa de Comercio (que alcanzaron para cuatro procedimientos aproximadamente).

Inauguración y envío de material

El viernes último, María Rosario Feuillet se hizo presente en el Museo Histórico Andrés Roverano de Santo Tomé, en donde participó del acto inaugural de la muestra arqueológica denominada "Lo que la tierra nos cuenta", constituida sobre la base del hallazgo, tratamiento e interpretación del yacimiento de Adelina Este, la que estará abierta durante quince días. Se trata de una presentación organizada conjuntamente por el grupo de profesionales encargados de las tareas de rescate, la Municipalidad de Santo Tomé y Museos sin Fronteras, de Fundación Bica.

Sobre las gestiones para conseguir la autorización que les facilite el envío de las muestras al exterior, la propia arqueóloga confirmó que mantuvo un contacto con el representante legal del Inapl y este le aseguró que se remitirá una nota a las autoridades provinciales, para que estas permitan el uso de los materiales afectados a la datación. Asimismo, Feuillet anticipó a este medio que la Nación autorizará directamente el envío a EE.UU., algo que se considera práctica habitual. Los fechados ya han sido pagados, en virtud a que el grupo de investigación recibió una donación de 800 dólares de parte de la Bolsa de Comercio, dinero que alcanzó para unos cuatro procedimientos, aproximadamente.

Ariel Durán-Sergio Ferrer