Carta del hijo de María Inés Prieto

A un año de la muerte de María Inés Prieto, su hijo, Martín Almozny, volvió a dirigirse a los medios santafesinos para recordar a su madre y denunciar la falta de respuestas en la investigación.

El 23 de setiembre del año pasado la mujer de 60 años, apareció muerta con una herida en el cuello, en la cocina de su casa de Pedro Zenteno 3028, en el barrio Fomento 9 de Julio. La primera en ver el cadáver fue una vecina, que esa mañana pasó a tomar unos mates.

Un año más tarde, su hijo la recuerda con una carta de denuncia, bronca y profundo dolor. "Estoy solo ante el infortunio", declara.

"Me animé, me expuse y salí en cuanto medio me abrió la puerta, empapelé la ciudad de afiches en reclamo y hasta tuve el contratiempo de ver el esfuerzo de todos mis amigos tapado en su totalidad por carteles de políticos", se lamenta Almozny en los primeros párrafos.

El escrito está dirigido a las autoridades judiciales, policiales y al poder político; pero también a los vecinos de su madre, con quienes no parece tener la mejor relación.

"Puse la cara y me la dieron vuelta a cachetazos", sostiene Almozny, que no sabe por qué los "vecinos y gente de la zona murmura que la maté yo".

Dice que la única respuesta que tuvo siempre fue "estamos investigando", pero a un año del crimen parece no haber avances. Almozny le pidió "a la policía y al juez que actúen de una buena vez y que encuentren al criminal". El mismo reclamo tuvo por destinatario al gobernador Obeid, que vive "a tan sólo 8 cuadras" de la casa de Prieto.

El hijo de María Inés vive en Buenos Aires, es manager de la banda de rock Villanos, y como tal movió algunos contactos para "organizar un festival de rock en reclamo del esclarecimiento de este brutal crimen". Recibió el apoyo de bandas como Ataque 77, Bulldog, El Otro Yo, Kapanga, Villanos, Cabezones y Carajo "que iban a tocar ad honorem para darme una mano". El fin era "recaudar dinero destinado a afrontar los costos de la investigación", pero se encontró con que "sacar un permiso municipal es una odisea".

Como si fuera poco "el asesino anda suelto y camina al lado de cada ciudadano santafesino, se burla de nuestro dolor, de toda la gente que conocía a la querida Coca Prieto y de las autoridades competentes, quienes a su vez también se burlan de mí con su inoperancia", resaltó.

De la Redacción de El Litoral