ANALISIS
¿Por dónde pasa lo nuevo?
Por Rosa Gronda

Un par de películas, en el marco del cine nacional actual, podría indicar una nueva vuelta de tuerca generacional: "XXY", de Lucía Puenzo, y "Cara de Queso", de Ariel Winograd, dos filmes que introducen de una forma nueva el protagonismo de los más jóvenes y registran tanto su lenguaje como sus preocupaciones más íntimas, plasmándolas en una cuidadosa puesta en escena.

Ambos directores apenas rozan los treinta, es decir que vivieron su adolescencia en la década del noventa. De la generación inmediatamente anterior, el más cercano a ellos es Martín Rejtman, con un film como "Rapado" y su emblemático adolescente de clase media; mientras que en otro como "Buenos Aires 100", de Juan Pablo Meza, a pesar de que está protagonizado por adolescentes, éstos quedan descontextualizados de los incisivos tiempos que corren.

La actualidad de la obra de Puenzo y Winograd está en la contundencia de los diálogos y en los temas donde el despertar de la sexualidad coincide con la búsqueda de identidad.

Se manejan temáticas mínimas y cercanas, ligadas a experimentar y descubrir, donde el mundo de los adultos queda bastante desdibujado.

Existe, en ambos casos, la osadía de atreverse con temas filosos, pero esquivando la morbosidad y la sensiblería, buscando el apoyo de una fotografía austera y pudorosa, que alcanza la credibilidad necesaria.

Son obras valiosas, tanto en su problemática como en su realización, con el mérito de un elenco sólido. Precisamente los jóvenes actores Inés Efron y Martín Piroyanski protagonizan los filmes mencionados.

La iluminación y la banda sonora juegan papeles preponderantes en el sostén de la trama, que busca el vigor de las emociones, descubriendo a promisorios realizadores que hablan de las eternas preocupaciones del hombre (el sexo, el amor, la soledad y la violencia), desde una renovada y refrescante óptica, con la suficiente fuerza como para dejar una marca importante en la conformación de un nuevo cine argentino que se dirige más al corazón que a la cabeza.