Juan Carlos HaberkonRafaela (Enviado Especial)
Con el corazón más grande que el pecho, los solitarios héroes de CAI, solos sin el respaldo de su gente, quebraron la cristalina mística de uno de los líderes del torneo de B Nacional: Atlético de Rafaela. El plantel visitante tuvo la grandeza de archivar, por ahora, la racha adversa que tenía en los primeros siete partidos donde había cosechado 1 punto. Todo fue al revés, la CAI desafió los contratiempos sobreponiéndose a todo y a todos.
Planificar jugarle de igual a igual al puntero Atlético de Rafaela, que venía de ganar en Santa Fe, quizá tenía una sobredosis de picardía. Y a la CAI le sobró picardía. Buscó por todos lados. Controló las virtudes de su rival y, cuando pudo, su fútbol tuvo sanas intenciones. Con la sólida muralla que levantaron los del fondo, con el despliegue incansable de Rivadeneira y de Bustos, más la calibrada pegada de Porcari, participó de cada jugada de gol. El partido hubiera sido parejo, pero el equipo del sur del país tuvo en Villegas, al hombre desequilibrante. Los volantes desbordaron siempre o casi siempre enloqueciendo a una dubitativa defensa de Atlético que esta vez no estuvo del todo aceitada y si a eso le sumanos que Pezzuti no fue el mismo que atajó contra Unión, el partido estuvo a pedir de la visita.
Atlético de Rafaela no fue ni la sombra de Atlético de Rafaela. Ese relojito suizo que suele cosechar elogios fue apenas una máquina de segunda categoría. Quizá mucho tuvo que ver el haber errado de entrada un par de situaciones controladas por Trípodi. El triángulo generador de fútbol compuesto por Juárez, Belforte y Ávila fue demasiado apático, además de chocar en sus contados intentos; con Ayoví que hizo el gol que le daba la victoria a Atlético y no aportó nada más, y lo poco que aportó López en cada intento ofensivo. Fue llamativa la carencia de ideas y la falta de ambición de uno de los punteros del torneo que venía en franca levantada. Salvo unos pocos minutos del segundo tiempo, cuando ingresaron los hombres de refresco, Atlético nunca inquietó a Trípodi. Pero a esa altura, el equipo visitante ya era mejor y por eso merecía mejor suerte. Para esa altura el equipo de Juan Amador Sánchez estaba entregado y sentía el cansancio de un desgaste de tanto corre sin pelota, algo llamativo en el equipo y jugando en el Monumental.
CAI de Comodoro Rivadavia archivó todos sus conflictos y les entregó su corazón a sus fieles hinchas ausentes en Rafaela.
Atlético vencido por la derrota y dolido por la pobre actuación, se fue mirando el piso, algo que hacía tiempo no ocurría en el Monumental de barrio Alberdi.
Atlético de Rafaela: Pezzuti; Aveldaño, Semino, Zbrun y Zunino; Belforte, Avila, Césaro, Juárez; López y Ayoví. A.S.: Airaudo. estuvieron en el banco: Celaya, Roldán y Abrahim.
D.T.: Juan Amador Sánchez.
CAI de Comodoro Rivadavia: Trípodi; Casais, Caamaño, Bartolini y Yocco; Vidal, Bustos, Rivadeneira y Rolle; Porcari y Villegas. A.S.: Sciutti. Estuvo en el banco: Cáceres.
D.T.: Daniel Montesino.
Goles: en el primer tiempo, a los 23 min. Ayoví (AR); en el segundo tiempo. a los 8 min. Villegas (CAI); a los 39 min. Piñero da Silva (CAI).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 22 min. Jonathan Battauz por Avila (AR); a los 30 min. Jorge Piñero da Silva por Porcari (CAI); a los 32 min. Román Smitarello por Ayoví (AR); a los 36 min. Luis Lagrutta por Belforte (AR); a los 38 min. Emanuel Morales por Vidal (CAI); a los 44 min. Pablo De Miranda por Villegas (CAI).
Cancha: Atlético de Rafaela.
Arbitro: Daniel Raffa.
PEZZUTI (5): lo fusilaron de frente, primero lo dejaron a Villegas que remató fuerte después de un cornes y después, perdió en el mano a mano con Piñero da Silva que definió como un grande. Del resto del tiempo participó, ya que el rival no tuvo mucho más que eso.
Se cortó la racha.
Atlético de Rafaela cortó una racha positiva de 17 partidos sin conocer la derrota en el Monumental. La última vez que perdió fue el 27 de octubre de 2006, con Platense y el resultado fue de 1-3.
El técnico de Atlético de Rafaela, Juan Amador Sánchez, se mostró visiblemente molesto por floja la actuación del equipo. Habló de un primer tiempo aceptable y de errores propios en los tantos de la visita.
"Estoy caliente porque no me gusta perder. No pudimos mantener el buen juego del primer tiempo y ya en el segundo exageramos con los pelotazos que no nos dieron resultados. Los cambios en el equipo fueron obligados y los muchachos que reemplazaron a las dos bajas está preparados para jugar como cualquiera del plantel. Lo mismo digo para los chicos que ingresaron en la parte final, ellos son profesionales y están preparados para jugar cuando se los requieran.
Tenemos que mantener la calma y ser coherentes. Es un partido perdido en un torneo que recién comienza", dijo el DT.
"Si realmente jugáramos mal todos los partidos estaría preocupado pero como lo venimos haciendo bien me quedo tranquilo en ese aspecto. El rival aprovechó dos errores nuestros y nosotros no pudimos marcar la diferencia que habíamos conseguido en la primera mitad", agregó.
"Estamos a pocos días de tener la revancha con Ferro y por eso confío en la recuperación", sostuvo con confianza.