Más de mil quinientas personas aplaudieron ayer a Piñón Fijo y Carlitos Balá, quienes recrearon el humor infantil en dos funciones a sala llena en el Centro Cultural Provincial.
Desde las 16 y otra vez a las 19, chicos y grandes preguntaron "¿Qué gustito tiene la sal?", volvieron a alimentar el chupetómetro y cantaron "Basta de mamadera" con el payaso.
Según informaron en la boletería del CCP, "lo notable no sólo fueron las risas de los más chicos, sino la gran cantidad de adultos que sacaron sus entradas y vinieron solos, para volver a ver a Carlitos Balá". Es que, a sus 82 años, el señor del flequillo volvió a cantar sus clásicos y se sumó a los éxitos del payaso cordobés, en una colorida puesta escénica que incluyó hasta un "chupetómetro".
Esta fórmula mágica en que sus protagonistas proponen "reír sanamente y en familia", sumó el éxito santafesino a los récords de público logrados en Córdoba, Mendoza, Rosario, Capital Federal, Carlos Paz y en el sur de la Argentina.
Según Piñón Fijo, la clave de este éxito es el "puente entre generaciones". Para este payaso, la dupla "pone en práctica la idea que dio motivo al disco `Una y mil veces', donde hacíamos un homenaje a todos los que nos cantaban a los cuarentones en nuestra infancia, que fueron Gaby, Fofó y Miliki, Carlitos Balá, María Elena Walsh...".
En nuestra ciudad, como en otras, el show logró que el público adulto recorriese su infancia, se emocionase, cantara y bailara junto a sus niños.