Disertó ante la Asociación Empresaria
Para Cristina, el movimiento en los precios es "razonable"
Negó que exista crisis energética y culpó a los medios por los informes al respecto. Consideró "difícil" garantizar que no haya conflictividad social y cifró en las inversiones la posibilidad de controlar la inflación.

La candidata presidencial del oficialismo, Cristina Fernández, defendió el índice oficial de inflación y consideró que con el crecimiento económico de los últimos cuatro años y medio "es más que razonable" la actual dinámica de precios.

La primera dama también aseguró que es "difícil" asegurar que no seguirá habiendo conflictividad social en el país por subas salariales o mejoras en las condiciones de empleo y volvió a rechazar que la Argentina presente un cuadro de crisis energética.

Fernández de Kirchner pronunció estas definiciones ayer, durante un almuerzo organizado por la influyente Asociación Empresaria Argentina (AEA), que reúne a varios de los principales hombres de negocios del país, en el Sheraton Hotel de Pilar, a veinte días de las elecciones presidenciales.

Inflación

En ese marco, el titular de la entidad, Luis Pagani, destacó los avances económicos del gobierno de Néstor Kirchner pero advirtió que "hay que contener la inflación, para lo cual es necesario un salto cualitativo de la inversión para atender la demanda a través de un aumento de la producción nacional".

A su turno, la candidata oficialista respondió: "Celebro que Pagani no haya propuesto soluciones monetaristas, desacelerar o planchar la economía, como si fuera posible. Yo los desafío a encontrar en la historia el resultado de estas políticas, que siempre terminaron creando recesión".

"La clave es la inversión. Con una expansión del 50 por ciento del PBI en estos cuatro años y medio, esta dinámica de precios es más que razonable. No es el índice de la oposición, bajo ningún punto de vista, es el índice del Indec", subrayó la senadora, mientras continúan las fuertes críticas de sectores opositores y económicos por las mediciones del organismo oficial.

Sinergia

Luego, Fernández de Kirchner insistió con su propuesta de que haya una "sinergia de cooperación" entre los distintos sectores sociales y remarcó que "la sustentabilidad política requiere de sustentabilidad social", al tiempo que dijo ante empresarios no poder garantizar que no sigan los conflictos. De todos modos, aclaró que "yo desconfío de las sociedades donde no hay conflictividad social. La prefiero, porque voy a tener algo por qué pelear en todo caso".

La primera dama hizo una extensa exposición sobre la mejora de los índices económicos durante la gestión de su marido y, con tono irónico, sostuvo que "tuvo que venir un progresista para que administrara con superávit fiscal y comercial", cuando ése es un discurso comúnmente defendido por sectores ortodoxos.

También defendió la negativa de su esposo de aprobar una suba generalizada de tarifas cuando asumió en el 2003, como la política energética llevada a cabo durante la actual gestión sobre la que negó que "estemos frente a un cuadro de crisis".

Energía

En ese punto, la senadora se quejó de los pronósticos de medios de comunicación y analistas económicos sobre el colapso del sistema, a la que calificó de "una sobreactuación casi suicida que solemos hacer los argentinos" y argumentó que pensar que el gobierno pretendió "ocultar información es absurdo" en la era de la informática y acceso a los datos globalizado.

De cualquier forma, aclaró que ello "no significa desconocer" el problema energético que atraviesa el país, al que atribuyó a "las tensiones del crecimiento" y a varios años de falta de inversión en el sector.

Trabajo

Finalmente, la candidata oficialista resaltó la mejora en el mercado laboral argentino durante la actual administración nacional y dijo que "la gran contribución pasa porque todos los argentinos tengan trabajo".

"�Cuándo empezamos a escuchar el término cliente político? Cuando comenzó a faltar trabajo en el país. Con un 25 por ciento de desocupación es imposible llevar adelante una reforma política y muchos menos la calidad institucional", advirtió.

Y concluyó: "Reivindico para este gobierno un ejercicio de reforma política en serio, que es darle trabajo a la gente".

Un gabinete "de continuidad"

Con algunas modificaciones en el esquema ministerial, como la posible división de la cartera de Economía en Desarrollo y Hacienda, la candidata oficialista Cristina Fernández mantendría, en caso de ganar las elecciones del 28 de octubre, a varios ministros y secretarios de su esposo y actual presidente, Néstor Kirchner.

Entre los que se mencionan para la "continuidad" figuran el actual jefe de Gabinete, Alberto Fernández -aunque no se sabe si en el mismo cargo-; el canciller Jorge Taiana; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; el actual ministro de Economía, Miguel Peirano -compartiría el ministerio con Mario Blejer en Hacienda-; la actual titular de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y la titular de la Agencia para el Desarrollo, Beatriz Nofal.

También figuran en esa nómina, el secretario de Medios de la Presidencia, Enrique Albistur y el vocero presidencial, Miguel Núñez, quienes se ocupan a diario de la campaña electoral de la primera dama y candidata.

Quienes están en duda de quedarse son el ministro de Trabajo, Carlos Tomada -encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires- y la titular de Defensa, Nilda Garré.

Para el Ministerio de Planificación Federal -encargado de financiar todas las obras públicas- el pingüino Julio De Vido tendría pocas posibilidades de continuar, pero no se descarta esa posibilidad.

Entre los ministros que casi seguro se van, se señala al titular de Educación, Daniel Filmus -él mismo aseguró que de ser electo, asumirá como senador por la Capital- y el ministro del Interior, Aníbal Fernández (podría recibir una embajada en el exterior, aunque también podría pasar a Trabajo).

Para reemplazar a Filmus están en carrera su vice, Eduardo Sileoni; la diputada Adriana Puiggrós; la senadora mendocina Marita Perceval (amiga personal de Cristina) y la ministra de Educación del candidato a vicepresidente y gobernador "radical k" de Mendoza, Julio Cobos.

Por otra parte, varios nombres suenan para reemplazar al ministro del Interior: el senador Nicolás Fernández ("pingüino" cercano a la primera dama); el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner (PJ) y el secretario de la Función Pública, Juan Manuel Abal Medina, un joven del entorno de Alberto Fernández.

El ministro de Salud, Ginés González García -quien ocupa ese cargo desde la época de Eduardo Duhalde y prometió asumir como legislador porteño- sería reemplazado por un médico más cercano al Movimiento Evita, enfrentado a esa línea "sanitarista".

En materia económica, otros que figuran como consultores de la candidata son el titular del Banco Central, Martín Redrado -perdió acciones por manifestar públicamente su "preocupación" por la inflación-; el director de Cepal en Argentina, Bernardo Kossacoff; la candidata a senadora, Mercedes Marcó del Pont y la titular de la Agencia Federal de Inversiones, Beatriz Nofal. Esta última también es mencionada como representante del país en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).