El presidente Néstor Kirchner dijo hoy que "es un muy buen ejemplo" la decisión de las principales cadenas de supermercados de bajar los precios cinco por ciento en algunos productos de consumo masivo.
"Quiero agradecer la decisión de bajar los precios como un gesto que tiene valor de bolsillo pero también el valor conciencia, de cuidar este proceso que ha permitido que en la Argentina baje la pobreza" y también "la indigencia" y "la desocupación", afirmó Kirchner en la Casa de Gobierno, durante un encuentro que mantuvo con representantes de las principales cadenas supermercadistas, del que participaron además el ministro Miguel Peirano y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Al cierre de esta edición, no se habían dado a conocer los productos que iban a estar alcanzados por la rebaja de precios ni los mecanismos de compensación que el gobierno implementará con los supermercados mientras dure el acuerdo hasta el próximo mes de diciembre.
Por otro lado, el presidente negó que el "seguimiento de los precios" que hace su gobierno signifique "control" y pidió a los empresarios que "no permitan que proveedores vendan a cualquier precio".
"Debemos combinar una fuerte política de exportaciones con un fuerte consumo interno", dijo el presidente, quien insistió en que "no les compren a los que quieren tener rentabilidad generando problemas para todos los argentinos".
Kirchner destacó la necesidad de "mantener esfuerzos combinados" para "mantener el crecimiento económico" y remarcó la importancia del "poder adquisitivo de la gente" con "rentabilidades adecuadas y justas, pero no excesivas de todos ustedes, los empresarios".
Asimismo, dijo que hay que "reestructurar el funcionamiento de la cadena de valor para poder mantener una política equilibrada" y destacó la importancia de que "el consumo tiene que alentar a que todos ustedes hagan mayores inversiones; la inversión siempre viene detrás de la demanda".
"Por favor, no compre a aquellos que por cuestiones estacionales los están saqueando ni a aquellos que quieren tener rentabilidad desmedida", insistió el jefe de Estado.
Durante su discurso en Casa de Gobierno, Kirchner criticó a los dirigentes de la oposición que "andan con una papa y un tomate en la mano" para denunciar la suba de la inflación y les pidió que no busquen adhesiones "casi mezquinamente, sino con ideas superadoras".
El presidente pidió hoy que las empresas que trabajen puedan obtener una "rentabilidad adecuada" y que no primen las "avivadas" de querer "salvarse en poco tiempo".
"El gobierno no quiere una Argentina donde crezcan unos poquitos", sino una Argentina en la que "los argentinos puedan consumir" y las industrias puedan utilizar "su capacidad instalada" y, en este marco, abogó por "terminar con las teorías que piden que se enfríe la economía".
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, negó que el gobierno "presione" a los empresarios para que rebajen en cinco por ciento el valor de los alimentos, y aseguró que el sector "ha acompañado durante mucho tiempo la política de precios" oficial.
"El gobierno no presiona. Los empresarios, durante mucho tiempo, han acompañado una política de precios que les permita ganar", expresó Fernández.
En diálogo con Radio 10, el jefe de Gabinete salió así al cruce de versiones que indicaban que el gobierno habría presionado a los supermercados y a la industria alimenticia para que bajen el precio de sus productos.
"El gobierno no presiona, ha encontrado buen eco siempre en los sectores empresarios que comparten con el gobierno su tarea contra la inflación y durante mucho tiempo han acompañado una política de precios que les permita ganar, pero no a costa de precios desmedidos", remarcó el ministro coordinador.
En ese contexto, el jefe de Gabinete señaló que el gobierno "tiene que ser generoso con los empresarios que entienden este mensaje y participan de la política de controlar los precios" de la canasta básica.
"Pareciera que a algunos les molesta que los empresarios se avengan a bajar los precios en supermercados. El único beneficiario (de ello) es la gente", agregó.
Los salarios subieron en promedio 3,54 por ciento en agosto, alentados por un fuerte aumento en el sector público y en los trabajadores privados no registrados, informó el Indec.
El organismo difundió el Índice de Salarios correspondiente a agosto que mostró una suba del 7,67 por ciento en el sector público, del 3,57 en los trabajadores "en negro", y del 1,90 por ciento en los asalariados registrados del sector privado.
Con estas mejoras, en los últimos 12 meses, los salarios del sector público son los que reflejan la mayor mejora con una suba del 34,56 por ciento.
Luego se ubican los trabajadores no registrados o "en negro", con una suba del 28,08 por ciento y en tercer lugar los empleados registrados del sector privado con el 18,36 por ciento.
"En el sector privado registrado se observaron aumentos salariales principalmente en los sectores de explotación de minas y canteras, bebidas y tabaco, intermediación financiera y otros servicios financieros, comercio al por mayor e industria de la madera y productos de madera, incluidos muebles", precisó el relevamiento.
El relevamiento destaca que al cotejar los números de agosto con el período base del cuarto trimestre de 2001, los salarios acumular una suba generalizada del 117,93 por ciento.
Ese promedio surge de una mejora del 155,29 por ciento en el sector privado registrado, 83,3 por ciento en el sector privado no registrado, y del 78,36 por ciento en el sector público.
Ausentes
En el acto no estuvieron presentes representantes de las industrias alimenticias que son los que proveen las mercaderías a los comercios y supermercados. No obstante, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sostuvo en su discurso que "los proveedores también van a ofrecer promoción y oferta de sus productos" a las grandes cadenas de comercialización.
De la redacción de El Litoral