SEÑAL DE AJUSTE
Los lados oscuros
Por ROBERTO MAURER

"Desconfío de poder tratar semejante asunto con la debida justicia", advirtió Carlyle en la introducción a sus conferencias sobre los héroes. Con sus cinco héroes finalistas de la mano, en su última sesión "El gen argentino" se internó en el pasaje más resbaladizo del ciclo, ya que fue la hora de ventilar los trapos sucios de los seleccionados, de quienes se expuso lo que fue llamado "el lado oscuro", una denominación que no habría disgustado a Jorge Rial. Es imposible imaginar a los hombres sin "debilidades", y tampoco a los "grandes hombres", aunque aquí se mezclaron sus pecados públicos y privados con la evaluación de la obra que los colocó en un pedestal.

Los "lados oscuros" abarcaron cuestiones personales, como el desapego de San Martín por hijos no reconocidos y la agonía de su esposa, y su vida política, ya que también fue señalado como un golpista que conspiró contra la Primera Junta en 1812. Tampoco es lo mismo denunciar a Favaloro por su colaboración con la dictadura al integrar la comitiva oficial de Videla en Venezuela, que dudar de su aporte real a la cirugía cardiovascular, al cuestionarse su condición de inventor del bypass, o sea, el terreno que lo situó en el panteón de grandes personajes argentinos. En el caso de San Martín, Rodolfo Terragno, su "patrocinador", replicó a los ataques con notable precisión y conocimiento, en tanto que el Dr. Jorge Tartaglioni intentó sin demasiada convicción sacar a Favaloro de la foto con Videla, a la vez que reivindicó su sospechada estatura de científico.

Fangio, en fin, a sus coronas mundiales sumó una actuación como presidente de Mercedes Benz, que fue responsable de la desaparición de varios delegados obreros durante la dictadura, aunque fue excusado por su defensor Pablo Vignone, que afirmó que el piloto no tenía un rol ejecutivo sino simbólico, y que salvó a varios empleados y a la propia fábrica, unos años antes, cuando la empresa quiso dejar el país. Con su chapa de campeón, Fangio cometía infracciones de tránsito, pero fue desmesurado atribuirle la actual tragedia vial, y también salió a relucir un hijo presunto no reconocido, Cacho Fangio. Hasta ese momento, el "lado oscuro" del Chueco no había incluido su pericia de corredor, hasta que sus performances en la pista también fueron cuestionadas por la escasa exigencia de la Fórmula 1 de esos tiempos, según se dijo.

LOS SACRIFICADOS

Un día antes del 40� aniversario de su muerte, el Che Guevara fue nuevamente inmolado por Telefé o por el el 41,3 % del público que votó su expulsión, incriminado por crear un foco guerrillero durante un gobierno democrático, aunque su patrocinador Eduardo Aliverti observó que Illia llegó a la presidencia con la proscripción del peronismo. El periodista no quiso discutir los errores políticos del revolucionario, sino exaltar su valor ejemplar como sujeto incorruptible, abnegado y coherente, lo que tal vez no habría sido consentido por el Che, ya que Aliverti destacó atributos propios de la moral burguesa que también pueden ser aplicados a un campeón olímpico.

El otro eliminado fue Olmedo, con el 35,6 %, a pesar de la vehemente defensa de Dady Brieva, ejercida con gran intensidad emocional. Olmedo fue apuntado como precursor del mal gusto de la televisión actual y de la exposición de traseros femeninos que la simboliza, pero Brieva recordó que el intocable Tato Bores también recurría al mismo recurso cuando Paula Martínez servía los fideos. En sus películas con Porcel, Olmedo también habría contribuido a consolidar la cultura frívola que fomentó la dictadura, y Brieva reaccionó, admitiendo que ese cine puede ser estéticamente indefendible -como la reciente sociedad de Dady con Francella-, pero que inculpar a Olmedo de semejante complicidad es una exageración. Y citó al paso a las películas que en la época filmaban Palito y Balá que eran, groseramente, un cine de uniformados.

EL PECADO CAPITAL

Fue interesante: salvo San Martín y Guevara, y por razones obvias, los demás fueron acusados por sus vínculos con la dictadura, con distintos grados de responsabilidad. Y fue oportuna, al final, la presentación de un bloque titulado "La Argentina oscura", un veloz repaso de los aspectos deprimentes de la historia nacional que, aún en el irreflexivo formato de videoclip, sirvió para inscribir los errores humanos en el marco de una realidad conflictiva. No es un modo de diluir las responsabilidades individuales, pero las explica. San Martín, Fangio y Favaloro ya están en la final.