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Sobre Teniente Loza a la altura del 6900 un imponente y colorido edificio sobresale de las humildes viviendas que dos años atrás fueron construidas para reubicar a 100 familias afectadas por la inundación de 2003. Se trata del polideportivo de La Nueva Tablada, un predio que increíblemente todavía no fue inaugurado ni es utilizado por quienes deberían ser sus principales destinatarios: los chicos del noroeste.
Muchas fueron las notas periodísticas que El Litoral publicó sobre el tema, reflejando el estado de abandono que presentaba el lugar, en algunas, y varias promesas de inauguración que nunca se concretaron pero que ilusionaron a los vecinos, en otras. Lo cierto es que, a más de dos años de que el edificio haya quedado en manos de la Municipalidad, aún sigue cerrado y sin poder ser utilizado por la gente.
Era mayo de 2005 cuando este medio informó sobre la construcción de un polideportivo en el noroeste de la ciudad que llevaban a cabo los adjudicatarios del Mercado de Abasto como una de las condiciones para que la Municipalidad, a quien le quedaría lo edificado, les extendiera por 25 años más la concesión del mismo. Por entonces, junio fue el mes previsto para inaugurar el espacio de recreación. Pero ello, sin que se expliquen los motivos, no ocurrió.
Así, el tiempo fue pasando y la ausencia de una política clara respecto del funcionamiento incidió en que su estado edilicio fuera empeorando y continuara cerrado.
Lo ocurrido el 21 de junio de 2006, cuando el actual subsecretario de Gobierno municipal, Darío Giménez, fue designado como interventor del polideportivo para normalizar su situación, renovó las esperanzas de que el predio fuera habilitado. Cabe señalar que en esa misma oportunidad el intendente Martín Balbarrey pidió expresamente que "el complejo esté funcionando en un plazo de 90 días". Pero ello, claro está, tampoco sucedió.
De acuerdo con lo manifestado desde la Municipalidad, y hasta no hace mucho tiempo, el pleno funcionamiento del lugar dependía de la colocación del piso del gimnasio. Y para tal sentido fueron dos los llamados a concurso público de precios que se hicieron, siendo el último en octubre del año pasado.
Abril de 2007 puso un importante obstáculo a la apertura definitiva del predio ya que la emergencia pluvial obligó a muchas familias a refugiarse en él hasta que pudieran regresar a sus domicilios. Por entonces, el piso estaba siendo colocado y restaba un 20%.
Vidrios destruidos, paredes escritas, puertas y sanitarios rotos y una parte del cielorraso del gimnasio dañado fue el saldo que dejó la inundación en el ex flamante polideportivo que el Mercado de Abasto le entregó a la Municipalidad.
En mayo de este año, cuando fue la última recorrida que El Litoral pudo hacer por el interior del lugar -ya que días atrás, cuando pretendió hacer lo mismo, un empleado municipal le negó el acceso- el presidente de la Asociación Civil Inundación Nunca Más (Innuma), Guillermo Ifrán, consideraba que no se podía permitir "que una estructura de este tipo siga en estas condiciones" y que "ya no hay forma de aceptar más explicaciones y excusas".
"La realidad del polideportivo es un acto de injusticia hacia la gente. En esta zona hay escuelas donde los chicos no tienen dónde hacer deportes y esto está cerrado. Nos cansamos de trasladar propuestas a la Municipalidad para demostrarle que esto puede funcionar", decía Ifrán. Y agregaba: "La última excusa fue el piso que prometieron el año pasado".
Eran las 10 de la mañana cuando El Litoral llegó al lugar para observar cómo se encontraba el edificio. Pero la recorrida se frustró cuando un empleado municipal, encargado del predio, impidió el acceso por "la directiva de un superior". Dijo que estaba "todo igual" que en la visita realizada en mayo, que se había terminado de colocar el piso pero faltaba pulirlo.
Es importante destacar que este medio no pudo constatar lo que dijo el empleado y tampoco lo que informó el interventor al ser consultado: "La obra fue terminada por el contratista hace una semana. El piso ya está colocado, el baño está arreglado y hay agua. Lo único que falta es pintar y arreglar algunos vidrios rotos", informó Giménez.
Realizada la consulta oficial, el funcionario manifestó no haberle dado ninguna directiva al empleado municipal para que impida el acceso e invitó a El Litoral a volver al lugar acompañado de su presencia.
Más allá de lo que falta o no concluir en el edificio, lo cierto es que a más de dos años de que el polideportivo pasara a manos de la Municipalidad aún no puede ser utilizado por los chicos del noroeste, quienes anhelan poder hacer gimnasia, patín, teatro y un sinfín de actividades recreativas que cumplan con la finalidad propuesta cuando se decidió su construcción.
Los vecinos del noroeste están cansados de recibir y escuchar promesas. Por ello, El Litoral esta vez quiso saber concretamente la fecha de inauguración. Al respecto, el interventor del polideportivo y subsecretario municipal, Darío Giménez, indicó: "�Usted quiere un compromiso?, lo vamos a inaugurar en octubre".
Es de esperar que el 1° de noviembre, cuando haya caducado el plazo manifestado por el funcionario, las instalaciones del predio estén llenas de chicos y adultos disfrutándolas y deje de ser, como manifestó un vecino, "un edificio al cuete".
Mónica Ritacca