El kilo cuesta hoy entre 5 y 7 pesos
Tras cuatro días de boicot bajó el precio del tomate
Los verduleros de la ciudad reconocen la merma en las ventas. Sin embargo, no se ponen de acuerdo en qué fue lo que la provocó. Mientras algunos señalan el boicot, otros sostienen que es porque hay mayor producción. De todas maneras, la gente compra menos.

Las cosas estaban yendo para el lado de los tomates. Desde el momento en que pretender hacer una pomarola para los ravioles, una salsita para la pizza o una caprese, podía llegar a costar lo mismo que un asadito para cuatro personas, era evidente que todo se puso patas para arriba. Y así era hasta que el lunes pasado las personas hartas de gastar mucho más de lo concebible en un quilo del fruto rojo, blando y brillante, pusieron en acción el boicot ideado por asociaciones de consumidores.

Fueron varias las ONG nacionales que, lideradas por el Centro de Educación al Consumidor, sacaron de la inercia a las doñas Rosas esparcidas por el territorio argentino para que hagan su protesta: no comprar ni medio tomate desde el lunes pasado hasta mañana. En Santa Fe, la Asociación de Promoción y Defensa del Consumidor y del Usuario del Litoral (Aprodecon del Litoral) adhirió a la medida e invitó a los santafesinos a abstenerse de la popular fruta para, "entre todos los consumidores", evitar la "especulación y la intermediación desmedida".

Y, �saben qué? Las cientos de doñas Rosas -y "dones" como se llamen- que ya no sabían qué poner a hervir, qué rayar, qué cortar para suplantar a los tomates, se salieron con la suya: íbajó de precio! En la rotonda de López y Planes y Bulevar Pellegrini un cartel anticipa la ilusión: "$ 3,99 el kilo de tomates". Y una recorrida por varias verdulerías de la ciudad confirma la creencia de que la gente puede actuar ante los abusos del mercado, aunque varios verduleros asumen la baja como una consecuencia del aumento de su producción.

Razones varias

Desde su local, donde también vende carne, Carlos comenta que "el sábado el tomate estaba a 12 pesos y hoy ya está a ocho". Claro que él no adjudica el fenómeno al boicot, sino a que "hay más tomate que antes".

En la otra punta de la ciudad, más precisamente Domingo Silva y López y Planes, Alejandro sostiene la misma teoría: "El precio bajó porque empezó a venir más tomate". El viernes este verdulero compró un cajón de 18 a 20 kilos por 180 pesos, ayer el mismo valía 55 pesos. Lo de la acción popular lo considera "una estupidez", es más bien porque "hay mayor producción".

Rubén, al contrario de sus antecesores, cree que el boicot ayudó a hacer caer los precios. Ahora, dice, "hay tomates de cinco y ocho pesos y el viernes el más barato era de 10". De todas maneras, la gente sigue "asustada con la verdulería y compra poco, más allá del boicot. Todos compran lo justo y necesario".

En Castelli al 3500 está "El Facu", que administra Damian. Allí también "el tomate bajó un poco, el precio hoy está entre cinco y seis pesos mientras que el viernes pagabas de 10 a 12 pesos". Y ve que en su negocio los vecinos "compran mucho menos por el tema del boicot". Es más, asume: "Pienso que el precio bajó porque se dejó de consumir".

De la Redacción de El Litoral