Pluralidad sindical
Gesto histórico en la Casa Gris entre dirigentes de ATE y UPCN
 Jorge Hoffman y Alberto Maguid compartieron el acto en el Salón Blanco, recibieron el decreto y se abrazaron. Foto: Amancio Alem

Los líderes de ambos sindicatos participaron juntos del acto en el que el gobernador promulgó la ley que amplía la comisión paritaria del sector público para que también puedan participar los sindicatos minoritarios.

Encuentro, saludos y por fin, el abrazo. La foto histórica ya estaba registrada pero el rito se repitió ante la ovación del público. Después de transitar caminos con prácticas e ideologías antagónicas durante años, los líderes de los dos sindicatos más representativos de los agentes públicos de la provincia convergieron hoy en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Y junto a legisladores y funcionarios del Ejecutivo, Jorge Hoffmann de ATE y Alberto Maguid de UPCN, recibieron de manos de Jorge Obeid el decreto de promulgación que modifica la convención colectiva de trabajo del sector público.

A partir de ahora, la integración de la comisión paritaria no será sólo potestad del gremio mayoritario; también participarán las minorías. Según la ley, habrá cuatro miembros que en un 75% pertenecerán a la entidad más representativa del sector (UPCN), y en un 25% a la que le sigue (ATE).

En su discurso, Hoffman ubicó el hecho local en un contexto nacional, "en una Argentina que está cerrando un ciclo y que alumbra la posibilidad de un país distinto". Así, habló de una "nueva perspectiva para redefinir las relaciones laborales, con la satisfacción de haber generado consensos absolutos". De esa forma, reconoció públicamente a Maguid, autor del proyecto, y a los legisladores que votaron la norma por unanimidad. De cara al futuro, instó a "recuperar nuestra propia historia, pero no con la lógica de la confrontación o de la competencia, sino con la del consenso y del progreso social".

Maguid también agradeció a todos los que cooperaron para que su proyecto se sancionara, y después habló a los trabajadores. Reconoció que durante muchos años, ATE y UPCN fueron como "agua y aceite" y que "se generaron rivalidades por una ficha de afiliación". Por eso, advirtió que la principal responsabilidad de los dirigentes ahora será "hacer entender que nadie va a perder su independencia; que esto no es un acuerdo espurio entre dirigentes para repartir la torta del poder sindical. Acá nos juntamos para ser más", aclaró.

Logros alcanzados

El ministro de Hacienda, Walter Agosto, valoró la predisposición al diálogo de las partes que permitió la construcción de los consensos, y que contribuyó a mejorar la situación del empleado público en muchos aspectos.

En tal sentido enumeró las principales medidas tomadas por la actual gestión; recordó la decisión de no prorrogar la ley de emergencia económica que regía en la provincia, la recuperación del valor del salario de bolsillo de los agentes públicos, el "humedecimiento" del escalafón seco, la pérdida del suplemento del presentismo, el aumento de las asignaciones familiares, la incorporación gradual de las sumas que se pagaban como no remunerativas, el ingreso de unos 3.300 agentes transitorios a la planta permanente, y la modificación del régimen jubilatorio, aumentando los porcentajes del cálculo del haber.

"En este contexto de políticas que hemos aplicado de común acuerdo con las entidades sindicales, nos parece que la promulgación de esta nueva ley de convenio colectivo es un hecho sumamente trascendente que corona un proceso que contribuye al fortalecimiento institucional y que manifiesta la madurez de las entidades gremiales del sector y del sector político", planteó el ministro.

Agosto recordó que la ley original modificada había sido votada hace veinte años. Sobre esa base, aseguró tener "la convicción" de que esta reforma legislativa permitirá "consolidar y mejorar los avances registrados en la situación laboral de los empleados del Estado provincial".

Evaluación

El discurso de cierre fue el del gobernador; Obeid se jactó de un recinto "colmado de trabajadores" y celebró participar "de un hecho histórico que me coloca con el amigo Hoffman a mi izquierda (y en esto no hay ninguna valoración ideológica) -aclaró- y con mi amigo Maguid a la derecha".

También aludió a los logros que se fueron consiguiendo en su gestión a favor de los trabajadores; del fin de la emergencia económica, de la resolución de la puja salarial tras "sueldos destrozados" por la crisis de 2001, y de los conflictos sociales. Y allí se detuvo. Obeid aprovechó la ocasión para defender su política de no reprimir aun en los peores momentos.

"Tuve que soportar fuertes presiones de empresas y hasta de dirigentes progresistas que más allá de sus discursos de avanzada, venían y me decían `íbasta de huelga de maestros; apretá, tenés que hacer algo. Basta de cortes de ruta; pegá unos palazos!'. Más adelante -siguió Obeid-, dentro de veinte o treinta años cuando sea viejo y escriba mis memorias, probablemente cite con más detalle los nombres de quienes de día eran progresistas y de noche me venían a pedir palazos para resolver algún conflicto social".

Así, defendió su política antirrepresiva y a la hora de calificar el acto de hoy, compartió la valoración con quienes le precedieron en el uso de la palabra: "esto ha sido un hecho histórico", reiteró.

Gracias, plata y bondad

Jorge Obeid agradeció particularmente la colaboración de dos personas a la hora de resolver los diferentes conflictos sindicales y sociales; por un lado, el ministro Coordinador Rubén Michlig (ausente en el acto), y por el otro, el secretario de Estado de Trabajo, Alberto Gianeschi.

A su turno, Maguid dijo lo propio. Además de reconocer la labor de legisladores y funcionarios del Ejecutivo en general, se detuvo también en Michlig y después en el titular de Hacienda, Walter Agosto, a quien definió como "el hombre del control permanente y estricto". Con tres líneas de un diálogo que reprodujo, el dirigente sindical describió el perfil del ministro: "En medio de las discusiones, Agosto preguntó: `�esta ley suma plata o suma gente?'. Suma gente, le contestamos. `Entonces está bien', nos respondió".

El último reconocimiento de Maguid fue para el propio mandatario. "Y un agradecimiento al gobernador Jorge Obeid -pronunció-, que en estos cuatro años ha tenido una gran apertura al diálogo, en algunas oportunidades, casi hasta demasiado bondadoso".

Además de funcionarios y numerosos delegados sindicales, también asistieron acto los senadores Ricardo Spinozzi y Raúl Gramajo, y los diputados Jorge Cura, Mario Lacava, entre otros.

Ivana Fux