Festival Internacional de Teatro Mercosur
Córdoba con todo el teatro
Diez mil espectadores disfrutaron del espectáculo de la noche inaugural en El Buen Pastor. Foto: Agencia Córdoba Cultura

Durante diez días, los cordobeses disfrutaron de espectáculos de calidad provenientes de distintas latitudes. El encuentro, cada vez más necesario, fue organizado por la Agencia Córdoba Cultura y contó con la colaboración del Instituto Nacional del Teatro.

Lo específico del teatro es participar de una zona de lo sagrado, en la que no puede incursionar ninguna otra disciplina artística. El lugar donde finalmente sucede el hecho dramático es la mente del espectador; allí se transforma en vivencia. El espectador se siente en determinada forma testigo de lo que ocurre y esa vivencia pasa a formar parte de su experiencia de vida. El dramaturgo oficia con su obra como disparador. Escribe algo que está en el aire y que atrae su interés personal. Pero, si es portador de la cultura de su propia sociedad, va a coincidir necesariamente con el interés de otros.

Los sueños permiten elaborar lo que no se sabe, lo que no se ha podido pensar, lo que se teme. El teatro expresa lo que está antes del pensamiento, lo que políticos o filósofos todavía no pueden racionalizar. El concepto de teatralidad -tan difícil de definir- no pasa sólo por la estructura del texto ni por el uso de los recursos técnicos. Está dado por una percepción sensible de la intensidad del conflicto, del valor adecuado de la palabra y del silencio, del lugar del gesto y del lenguaje del cuerpo.

Durante la dictadura militar, el teatro tenía la fuerza de la resistencia, abría las mentes y se convirtió en un ámbito de encuentro activo como lo fueron las catacumbas. Luego, con el advenimiento de la democracia, la dramaturgia perdió cierta potencia y significación vital. Avanzó el teatro de espectáculo que trabajó para el éxito y la celebridad. En la actualidad ha surgido una fuerte corriente de dramaturgos que quieren ofrecer resistencia a una nueva forma de dictadura, que no es militar. Generaciones anteriores lucharon contra un poder visible, nítido y perfectamente identificable, una experiencia de vida-muerte muy clara. Ahora, en este primer decenio de siglo, lo que está en peligro es el espíritu más que los cuerpos.

En el catálogo del Festival Internacional del Mercosur Edición 2007 el director del encuentro, Raúl Sansica, expresa con precisa inteligencia que "el Festival Mercosur, sirviendo para que Latinoamérica se mire a sí misma en conjunto -algo que los teatreros vienen haciendo individualmente en sus creaciones en estos últimos años-, señaliza un camino específico para la representación. Dentro de esta búsqueda es un evento que intenta un estilo propio, que avanza por caminos continentales, que sirve para la formación y la discusión entre públicos y actores, y que en los contextos de libertad que genera, logra construir su propio destino".

Las palabras de Sansica marcaron esta edición del Festival Internacional de Teatro Mercosur 2007, organizado por la Agencia Córdoba Cultura y realizado en la ciudad de Córdoba, que tuvo además este año una característica distintiva: la calidad en las propuestas que llegaron desde diversos puntos. Los elencos de Chile, Ecuador y México, por citar algunos casos, permitieron recordar la época de oro de los primeros festivales latinoamericanos de la década del '80.

El público, protagonista

Espectáculos atravesados por la poesía o la ternura que no son iguales a lo visto en los últimos años con nuevas modas de dramaturgias alejadas del espectador. Se apeló más al público como receptor, a los espectadores que quieren ensoñarse con algunas poéticas despegadas de signos confusos o herméticos. Este festival ha sido precisamente eso: más festivo.

De todos modos, se armonizó más lo social y lo político, enganchados con estéticas más pulidas y definidas que en otros momentos, eludiendo lo panfletario. Este es otro momento histórico y los cruces de lenguajes y de distintas formaciones ofrecieron la posibilidad de apreciar espectáculos de nivel.

Este evento, uno de los más importantes en la programación cultural nacional, propuso para esta edición una mirada sobre nuestra realidad continental. La muestra permitió un recorte de los quehaceres de la sociedad latinoamericana, sus conquistas, faltas y necesidades, mostrándolas desde el colorido de sus poéticas interdisciplinarias, donde no estuvieron ausentes magia y tradiciones.

Se podrían citar muchos ejemplos sobre lo que sostenemos, pero para muestra basta un botón brillante: la noche inaugural, con una verdadera multitud gozando de la exquisita propuesta de Agarrate Catalina, la murga que llegó desde Uruguay para encantar a los cordobeses, orgullosos del nuevo ámbito donde se desarrolló el espectáculo, El Buen Pastor, un ejemplo de defensa del patrimonio arquitectónico re-creado para los nuevos tiempos.

Comandados por Yamandú Cardozo, los jóvenes y talentosos integrantes de la agrupación hicieron las delicias del público, que los ovacionó. Excelencia vocal, sólido discurso, humor inteligente y, esencialmente, buen gusto en toda la propuesta fueron la síntesis de una noche para el recuerdo. La misma murga se presentó otro día en la cárcel de máxima seguridad de Bowe, con idéntico resultado aunque con otro público. En la misma noche de apertura, el buen gusto vino también de la mano del grupo cordobés Babel, con intervenciones plenas de estímulos visuales de notable valor estético. Y, como debe ser, no hubo discursos oficiales. El telón se levantó de la mejor manera: a puro espectáculo.

Lo mejor, desde Chile

Indiscutiblemente, la mejor propuesta de esta edición del Festival del Mercosur llegó desde Chile, con Teatro en el Blanco y su espectáculo "Neva". Con verdadero instinto teatral, los actores Trinidad González, Paula Zúñiga y Jorge Becker ofrecieron la historia donde, en San Petersburgo, durante una tarde de invierno en 1905, mientras las tropas reprimen salvajemente a los obreros que se manifiestan en las calles para mejorar sus condiciones de vida, dos actrices y un actor tratan de ensayar en un teatro de la ciudad frente al río Neva.

La obra, basada en hechos y personajes reales, es una aguda y certera reflexión crítica y sarcástica acerca del teatro, la actuación y sus limitaciones para dar cuenta del drama privado de la muerte y del drama público de la violencia política. El autor del inteligente texto y director de la superlativa puesta en escena es Guillermo Calderón, un nombre para tener en cuenta.

Ópera bienvenida

La Comedia Cordobesa estrenó dentro del marco del festival "La ópera de tres centavos", de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill dirigida con suma precisión (íííen tres semanas!!!) por el director indio Kamaluddin Nilu. Al frente de un aceitado elenco se destacó la actuación de Norberto Bernuez. Un desafío del cual el elenco oficial salió más que airoso, defendiendo la solvencia en la preparación de actores, músicos, cantantes y técnicos cordobeses.

Sólido discurso...

... y fuerte emotividad con el elenco Malayerba, de Ecuador, y "Nuestra Señora de las Nubes", nombre emblemático del pueblo donde se encuentran dos seres con la angustia del desamparo provocado por el exilio. En ese ámbito desolado aparecen los distintos personajes: los indígenas, los que ostentan el poder, la abuela que guarda la memoria del pueblo, la historia de amor entre un soñador y su mujer... Y más, mucho más, a partir de la soberbia interpretación de María del Rosario Francés y Arístides Vargas, en dos labores plenas de emotividad, cargada de matices y excelencia.

En la cárcel y en la morgue

Una de las propuestas más innovadoras y de sólidos resultados fue "De penitencias y autopsias", proyecto dirigido por el uruguayo Sergio Blanco en el que, tomando como punto de partida el crimen como instante de encuentro entre un victimario y una víctima, se habla de esos dos espacios físico-mentales a los cuales son asignados ambos cuerpos: la prisión-penitencia y la morgue-autopsia. Blanco convocó a cinco dramaturgos cordobeses para escribir sobre historias verdaderas con signos de fuerte teatralidad. Así, Gonzalo Marull, Natalia Alvarez, Sergio Ossés, Maximiliano Gallo y Jazmín Sequeira no sólo escribieron sino que, además, protagonizaron sus mismas historias. Para destacar, las actuaciones de Marull y Ossés. Una observación: las mejores historias se desarrollaron en la cárcel; en la morgue, el espacio se "tragó" la totalidad.

Otras propuestas

El talentoso y provocativo director brasileño Gerald Thomas llegó con dos obras bastante disímiles. En la primera -y tras un monólogo del mismo Thomas tras un apagón de luz en la ciudad-, "Terra en transito", brilló el talento de Fabiana Gugli para narrar la historia de una actriz y un cisne -el cisne de la ópera- en un camarín antes de salir a escena, mientras se oye un discurso sobre la crisis brasileña e internacional. El desnivel apareció con "Rainha mentira Queen Liar", con demasiados datos autorreferenciales.

De México llegó la Compañía Teatrodeciertoshabitantes con "Sobre monstruos y prodigios: la historia de los castrati", para narrar cómo en los albores del siglo XVII un fenómeno sacudió los escenarios italianos: en una barbería napolitana, un cirujano-barbero de dos cabezas dio inicio a la práctica de la castración, con el fin de conservar en los niños la tesitura de soprano. El elenco mexicano dio muestras de una sólida formación actoral y la propuesta se enriqueció con el vestuario de María Rosa Manzini.

El Teatro Nacional Juvenil de Venezuela ofreció "Encuentro en el Parque Peligroso", una historia de dos seres excluidos de la sociedad por otros seres, en la que sobresalió la indisimulable entrega del joven actor Christian Jiménez.

Como cierre de este balance, un entrañable texto escrito por la santafesina María Rosa Pfeiffer y ofrecido por el Grupo Azul Teatro titulado "Sobre un barco de papel". Una poética historia dirigida con altos valores estéticos por Omar Viale y magníficamente protagonizada por Norma Mujica, muy bien acompañada por Adelina Costantini.

Merecido reconocimiento

Dentro del apartado Proyectos Especiales del Festival, el mítico grupo La Cochera fue invitado por la Agencia Córdoba Cultura para ofrecer cuatro de sus espectáculos en reconocimiento a su trayectoria. El menú sirvió una vez más para entender las razones del éxito del teatro de Paco Giménez y sus actores. La nota distintiva del querido director es el profundo sentido de libertad que otorga a sus propuestas, la rebeldía bien entendida con la que enfrenta a los cánones tradicionales y el sano desparpajo con que disfruta y hacer disfrutar con la totalidad de sus montajes.

"La fonda cordoooobesa" (así, con todas las "o") abrió el juego para posibilitar un torrente del más brillante humor cordobés. Cada uno de los actores, en una trama brillante, con monólogos caracterizados por recursos lingüísticos inteligentes -una con todo el contenido citando a las localidades cordobesas; otra con las comidas y otro con mensaje sexual) unidos con precisión. Mientras tanto, en una cocina industrial, se cocinaba una exquisita carbonada que todos los espectadores deglutieron afanosamente. Todos los actores, jugando de la mejor manera. Soberbios Marcelo Castillo y Alicia Alvarado.

"Choque de cráneos" y la memoria de Roberto Arlt y su Erdosain fueron el vehículo para que también los actores interpretaran los tortuosos personajes con una seguridad envidiable.

Y el postre más exquisito: "Paco Peca", un monólogo de Giménez donde el director, en este caso el único actor, tira toda la carne al asador para jugar sobre la escena cantando y actuando. Todo dirigido con buen gusto e indudable olfato teatral por Marcelo Massa.

Las cifras del encuentro

La Agencia Córdoba Cultura informó las cifras estimativas del Festival, que se desarrolló entre el 28 de setiembre y el 7 de octubre:

Fiesta apertura: 10.000.

Actividades de extensión (acciones sorpresa en salas, funciones en plazas, cárceles, barrios, etcétera): 14.000.

Cantidad de público en salas: 12.029.

Espectadores en subsedes (Italo, Villa María, Río Tercero, Oncativo, Carlos Paz, etcétera): 4.300.

Asistentes a talleres: 500.

Cantidad de público en semimontados europeos: 300.

Total aproximado: 41.129.

Cantidad de funciones (salas, extensión, intervenciones e interior): 83.

Total de grupos: 30.

Cantidad de obras presentadas: 41.

Roberto Schneider